Los jugadores de la selección española aterrizaron en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas alrededor de las 14:30 del lunes, donde entre 200 y 300 personas los esperaban con camisetas de España, banderas y teléfonos móviles para captar el momento de su llegada.
La primera parada oficial fue el Palacio de la Zarzuela, donde los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la princesa Leonor y la infanta Sofía, recibieron al equipo. Los miembros de la Casa Real vistieron camisetas conmemorativas de la selección española con las dos estrellas y el número 26. El rey Felipe VI expresó su felicitación con palabras contundentes: "Ha sido un triunfo épico". Añadió: "Ha sido un privilegio y un disfrute para nosotros, para los cuatro, veros jugar la final y poder celebrar con vosotros ese momento de alzar la copa con unas inmensas gracias de toda España". El monarca también reconoció el esfuerzo de los jugadores: "Habéis sufrido, regresáis algo magullados y cansados, habéis encajado alguna crítica, pero ¿qué es todo eso comparado con la alegría de traeros la copa a casa?". Los jugadores cantaron "¡Campeones, campeones, oe, oe, oe!" en las escaleras del palacio antes de la fotografía oficial.
Posteriormente, la delegación se trasladó a La Moncloa, donde el presidente Pedro Sánchez los recibió. El presidente expresó su gratitud: "Dar unas inmensas gracias al equipo técnico y a los jugadores por el juego, el esfuerzo y la victoria". Sánchez planteó una pregunta retórica dirigida al futuro: "¿Por qué no pensar que no hay dos sin tres?", refiriéndose a la posibilidad de que España gane un tercer título mundial. Se instaló un pequeño escenario en La Moncloa donde se permitió la entrada a varias decenas de aficionados para presenciar el acto de celebración.
El capitán del equipo, Rodri, intervino en el acto de La Moncloa con palabras emotivas: "Ganar con tu país es lo más bonito que hay". Recordó además: "Esta generación ha crecido viendo a los Casillas, Iniesta... viendo levantar la Copa", haciendo referencia a los jugadores que ganaron el Mundial de 2010 en Sudáfrica.
El desfile triunfal comenzó desde el intercambiador de Moncloa alrededor de las 19:30 o 20:00, recorriendo las calles Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova en sentido contrario, Goya y Serrano, continuando por la plaza de la Independencia, la Puerta de Alcalá, la calle de Alfonso XII y Montalbán, con destino final en la plaza de Cibeles.
La respuesta de la afición fue masiva. Más de un millón de personas, según la Delegación de Gobierno, se amontonaron en las calles del centro de Madrid para ver pasar a los campeones. Las calles se tiñeron de rojo y blanco, con banderas españolas ondeando por doquier. Los gritos de "España, España, España" y "campeones del mundo" resonaron constantemente a lo largo del recorrido. Los conductores de taxis y autobuses municipales se convirtieron en animadores improvisados, haciendo sonar sus claxones para marcar el ritmo de la celebración.
Durante el recorrido por la calle Sagasta, un momento inusual ocurrió cuando ramas de árboles más bajas de lo esperado obligaron a los jugadores a agacharse completamente, desapareciendo momentáneamente de la vista de la multitud. Tras unos segundos, los internacionales se incorporaron entre los aplausos del público y continuaron su camino hacia la plaza de Colón.
Ferran Torres, autor del gol de la victoria en la final, fue objeto de especial atención durante el desfile. Un grupo de adolescentes comentó exaltado: "¡Que Ferran ha lanzado un beso a una chica!". Los jugadores levantaban la copa, se sacaban fotos con el público de fondo y se animaban con champán durante el recorrido.
La celebración atrajo a personas de todas las edades. Marisa Salmerón, de 90 años, esperó en una esquina de la Glorieta de Ruiz Jiménez con su nieta y dos de sus hijas. Cuando pasó el autobús con los jugadores, se levantó de su silla de ruedas, se apoyó en la barandilla y saludó a toda la plantilla española con ambos brazos. Tenía pintada en sus mejillas la bandera rojigualda. Había visto juntas los partidos hasta la final con su familia. Hace 16 años celebró en Cibeles con su marido, uno de los primeros socios del Real Madrid, quien falleció hace poco a los 102 años. "Ojalá pudiera ver esto", dijo emocionada pero sin perder la sonrisa: "Estoy muy feliz".
Adrián, de 12 años, vivió su primer Mundial de España en la final. "Estoy muy feliz, ha sido la primera vez que veo a España en la final del Mundial y hemos ganado", contó emocionado. Él y su padre, Florín, llevaban más de una hora esperando para ver a los campeones en primera fila. Florín ya había tenido la oportunidad de celebrar el Mundial de 2010 por las calles de Madrid.
La familia Rodríguez vivió por primera vez la alegría de ver a España conquistar un Mundial. Magdalena, de casi 16 años, aún no había nacido cuando España ganó su primer Mundial en 2010. Con doble nacionalidad española e italiana, nunca se había perdido un Mundial desde que nació. "No imaginaba cómo era esto. Nunca me lo habían contado y me da mucha alegría poder vivirlo", expresó. Su primo Samuel, de 20 años, tenía apenas cuatro años cuando España conquistó su primera estrella en 2010. Medio holandés y medio español, mantuvo el cariño por sus dos selecciones, pero esta vez no tuvo dudas: "Ahora era completamente España". Cree que este es el primer Mundial que toda su generación vive de verdad: "En 2010 éramos muy pequeños. He visto los de 2018 y 2022, pero este se siente diferente".
El metro de Madrid se llenó de aficionados que buscaban la mejor ubicación para ver a los campeones. Familias enteras con carritos de bebé, niños sosteniendo banderas que les superaban en tamaño y personas mayores con bastón bien sujeto se desplazaban hacia las calles del recorrido. En las escaleras del metro se escuchaban conversaciones sobre los jugadores: "Es que han estado todos muy bien, Lamine, Rodri, Porro".
En la plaza de Cibeles, donde concluyó la celebración, grupos de jóvenes comenzaron a agolparse desde bien temprano en las vallas próximas al escenario bajo el sol. Muchos llevaban paraguas y clamaban por agua a los organizadores. Los cánticos "Yo soy español", "campeones del mundo" y "argentino el que no bote" resonaban constantemente mientras los asistentes saltaban y agitaban banderas españolas.
La Selección Española Masculina de Fútbol confirmó en sus redes sociales la participación de varios artistas en la fiesta de celebración en Cibeles. La cantante Aitana interpretó su hit "Superestrella" desde la fuente. La acompañaron otras celebridades como Lola Índigo, el grupo Arde Bogotá, Viva Suecia y Ana Mena. El cartel del evento también incluyó al cantante y compositor Saiko junto a Barce, Álex Martini y DJ Pawly. El espectáculo prometía ser una explosión de baile y ritmo para acompañar los gritos de orgullo de los aficionados.
Cabe destacar que la FIFA anunció que abriría una investigación a la selección argentina por incidentes protagonizados por varios de sus jugadores y un miembro del cuerpo técnico cuando los jugadores españoles celebraban en el campo su victoria. Esta investigación se llevará a cabo en los próximos días para determinar la naturaleza exacta de los incidentes y las posibles sanciones correspondientes.
La victoria de España en la final del Mundial representa el segundo título mundial para la selección española, 16 años después de su primer triunfo en 2010 en Sudáfrica. Este logro consolida a España como una de las potencias futbolísticas mundiales y genera expectativas sobre futuros torneos, especialmente considerando que el próximo Mundial se disputará en 2030 con sedes en Argentina, Uruguay, Paraguay, España, Portugal y Marruecos.




