El gobierno de Estados Unidos ha señalado su disposición a adoptar un enfoque gradual en las negociaciones con Irán sobre su programa nuclear, alejándose de demandas inmediatas de desmantelamiento completo, según declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio realizadas el domingo durante su visita a Nueva Delhi.
"No se puede hacer algo nuclear en 72 horas en el reverso de una servilleta", dijo Rubio en una breve entrevista, según reportó The New York Times. "Los estrechos tienen que reabrirse inmediatamente, y luego entraremos, bajo parámetros acordados, en conversaciones muy serias sobre el enriquecimiento, sobre el uranio altamente enriquecido y sobre su compromiso de nunca tener armas nucleares".
La declaración representa un cambio significativo en la estrategia de la administración Trump hacia Irán. Aunque ni Estados Unidos ni Irán han publicado detalles oficialmente, un funcionario estadounidense dijo el domingo que existe un acuerdo en principio para un pacto que reabriría el estrecho de Ormuz con un compromiso de Irán para deshacerse de su uranio altamente enriquecido, según The New York Times. Irán no ha comentado públicamente ni confirmado su postura sobre sus reservas de uranio enriquecido.
El estrecho de Ormuz es una vía marítima crítica por la que transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar a nivel mundial. Su cierre o restricción por parte de Irán ha sido históricamente una de las principales herramientas de presión de Teherán en conflictos con Occidente.
Rubio insistió en que la política del presidente Trump de que Irán no puede tener un arma nuclear no ha cambiado, pero señaló que Estados Unidos está preparado para adoptar un enfoque por fases en las conversaciones, algo que críticos han dicho podría quitarle apalancamiento a Trump en las negociaciones, según The New York Times.
"No puede tomar años, pero tomará algo de tiempo trabajar esos asuntos técnicos", dijo Rubio, según la misma fuente. Refiriéndose a Trump, añadió: "Él siempre va a preferir abordarlo diplomáticamente, a través de acuerdos, y por eso vamos a agotar cada oportunidad para lograr uno. Así que ahora mismo, tenemos siete u ocho países en la región que están respaldando este enfoque, y estamos preparados para avanzar con este enfoque".
El secretario de Estado también dejó claro que la paciencia de Washington tiene límites. Rubio sugirió que Estados Unidos podría renovar sus amenazas de atacar a Irán si las negociaciones no dan frutos dentro de dos meses. "En última instancia, el enfoque tiene que entregar lo que queremos que entregue", dijo Rubio, según The New York Times. "Si no lo hace, entonces el presidente tiene todas las opciones disponibles para él en 60 días que tiene disponibles ahora".
En declaraciones transmitidas por Fox News desde Nueva Delhi, Rubio subrayó el imperativo de que "Irán nunca puede tener un arma nuclear", señalando que se prefiere una resolución diplomática pero que se están considerando otras vías. El regreso del presidente Trump a Washington D.C. también sugiere una decisión inminente, según Fox News.
La estrategia por fases representa un alejamiento de las demandas maximalistas que han caracterizado históricamente la postura estadounidense hacia el programa nuclear iraní. Durante su primer mandato, Trump retiró a Estados Unidos del Plan de Acción Integral Conjunto (conocido como acuerdo nuclear iraní) en 2018, que había sido negociado por la administración Obama y limitaba el programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de sanciones.
Desde entonces, Irán ha expandido significativamente su programa de enriquecimiento de uranio, acumulando cantidades sustanciales de uranio enriquecido a niveles cercanos al grado armamentístico. El uranio altamente enriquecido es un componente esencial para la fabricación de armas nucleares.
El apoyo regional mencionado por Rubio de "siete u ocho países" sugiere que Estados Unidos ha estado coordinando su estrategia con aliados en Medio Oriente, probablemente incluyendo a Israel, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, todos los cuales han expresado preocupación por las ambiciones nucleares de Irán.
La disposición de la administración Trump a aceptar un acuerdo provisional que no elimine inmediatamente la capacidad de Irán para fabricar armas nucleares marca un reconocimiento pragmático de las realidades técnicas y políticas involucradas en las negociaciones nucleares. Sin embargo, el plazo de 60 días mencionado por Rubio indica que Washington no está dispuesto a permitir que las conversaciones se prolonguen indefinidamente sin resultados concretos.
Las implicaciones de estas negociaciones se extienden más allá de la relación bilateral entre Estados Unidos e Irán. La reapertura del estrecho de Ormuz tendría efectos inmediatos en los mercados energéticos globales, potencialmente reduciendo los precios del petróleo y aliviando presiones inflacionarias. Al mismo tiempo, cualquier acuerdo que permita a Irán mantener capacidades nucleares avanzadas, incluso temporalmente, probablemente generará preocupaciones en Israel y otros aliados regionales de Estados Unidos sobre la proliferación nuclear en Medio Oriente.
La advertencia de Rubio sobre opciones militares disponibles en 60 días mantiene la presión sobre Irán para que negocie seriamente, pero también plantea riesgos de escalada si las conversaciones fracasan. Un ataque militar estadounidense contra instalaciones nucleares iraníes podría desencadenar un conflicto regional más amplio, con consecuencias impredecibles para la estabilidad de Medio Oriente y los mercados energéticos globales.


