La acusación formal contra Raúl Castro por cargos relacionados con el derribo de dos aeronaves civiles por cazas cubanos en 1996 ha desatado especulaciones sobre si La Habana podría ser el próximo objetivo de cambio de régimen de Washington, según reportó la BBC.
El presidente Donald Trump ha declarado que no cree que sea necesaria una "escalación", pero la Casa Blanca también ha prometido que no tolerará un "estado rebelde" a 90 millas (144 kilómetros) de las costas estadounidenses, según la fuente.
La situación actual en Cuba se caracteriza por una campaña de máxima presión que ha generado las escaseces de combustible y energía más significativas en décadas, mientras un coro constante de funcionarios estadounidenses pide el fin del gobierno comunista de 66 años de antigüedad en la isla, según la BBC.
**Posible captura de Raúl Castro**
La acusación formal ha generado especulación inmediata sobre si las fuerzas estadounidenses podrían lanzar una operación para capturar a Castro y llevarlo a un tribunal estadounidense, según la fuente.
Este tipo de operación tiene precedentes. En enero, comandos estadounidenses lanzaron una operación relámpago en Venezuela para capturar al presidente Nicolás Maduro, aliado de larga data de Cuba, y llevarlo a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico y armas, según la BBC. En 1989, una operación mucho mayor, la Operación Causa Justa, vio a miles de tropas estadounidenses invadir Panamá para derrocar y detener al entonces líder del país, Manuel Noriega, según la fuente.
El presidente Trump ha evitado hasta ahora responder preguntas sobre si está considerando una operación similar en Cuba, según la BBC. Sin embargo, varios legisladores estadounidenses han pedido abiertamente que se lleve a cabo una misión similar.
"No deberíamos descartar nada", dijo a periodistas el senador de Florida Rick Scott, según la fuente. "Lo mismo que le pasó a Maduro debería pasarle a Raúl Castro".
Expertos consultados por la BBC señalan que, desde una perspectiva militar, un movimiento para capturar a Castro es factible, pero estaría plagado de riesgos y complicaciones, incluida su edad avanzada y la posible resistencia.
"En cierto modo podría ser más fácil extraerlo", dijo Adam Isacson, experto regional de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, una organización no gubernamental, según la BBC. "Su valor simbólico significa que está muy fuertemente custodiado, pero ciertamente es posible".
Sin embargo, remover a Castro, quien renunció como presidente en 2018, podría no tener un impacto significativo en el gobierno cubano en general, donde durante años ha sido visto en gran medida como una figura influyente, según Isacson. "No creo que afectaría mucho la estructura de poder en Cuba. Tiene 94 años", dijo, según la fuente. "La dinastía de la familia Castro es influyente, pero no central para lo que construyeron".
"Pero por razones políticas internas, probablemente sería un golpe", agregó Isacson, según la BBC. "Les encantaría humillar a los Castro y poner a uno de los revolucionarios originales de 1959 tras las rejas. Pero el valor estratégico de eso es cuestionable".
**Cambio de liderazgo en La Habana**
Otra posibilidad que funcionarios estadounidenses, incluido Trump, han planteado es que un nuevo liderazgo podría tomar el control en La Habana, según la fuente.
Este manual, han señalado expertos, podría ser similar al reemplazo de Maduro por Delcy Rodríguez en Venezuela, que dejó al gobierno en gran medida intacto, aunque tratando directamente con la administración Trump, según la BBC.
Trump ha dicho repetidamente que ya está tratando con figuras dentro de Cuba que esperan ayuda estadounidense en medio de los crecientes problemas económicos. "Cuba está pidiendo ayuda, y vamos a hablar", escribió en Truth Social el 12 de mayo, según la fuente.
Días después, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió con funcionarios cubanos, incluido el nieto de Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, y el ministro del Interior Lázaro Álvarez Casas, según la BBC.
"Nos involucraremos con los cubanos... al final del día necesitan tomar una decisión. Su sistema simplemente no funciona", dijo a periodistas en Florida el jueves el secretario de Estado Marco Rubio, según la fuente, agregando que la preferencia de la administración es un "acuerdo negociado".
Los cambios que Estados Unidos quiere podrían incluir un compromiso de abrir la economía, invitar más inversión extranjera e involucramiento de grupos de exiliados cubanos, así como un compromiso de terminar con la presencia de agencias de inteligencia rusas o chinas en la isla, según la BBC. Importantemente, estos cambios podrían dejar al gobierno de Cuba en gran medida intacto, según la fuente.
"Así como querían evitar la inestabilidad en Venezuela, quieren evitar la inestabilidad en Cuba", dijo Michael Shifter, profesor de estudios latinoamericanos en la Universidad de Georgetown y exdirector del Diálogo Interamericano con sede en Washington, un centro de investigación, según la BBC. "Forzar un cambio de régimen sería demasiado arriesgado para eso", agregó, según la fuente.
Varios expertos contactados por la BBC dijeron que el desafío para la administración Trump es que no hay una figura inmediatamente obvia esperando entre bastidores dentro de Cuba.
"No creo que haya una Delcy Rodríguez obvia en Cuba, y el poder funciona de manera diferente en Cuba que en Venezuela", dijo Shifter, según la fuente. "Es difícil encontrar lo que están buscando, pero creo que están buscando algún tipo de estructura de gobierno".
**Posible colapso de Cuba**
Una tercera posibilidad es que Cuba se derrumbe bajo el peso de la masiva presión económica que enfrenta, que ya ha provocado apagones diarios de horas y escasez masiva de alimentos en la isla, según la BBC.
"No habrá escalada. No creo que sea necesario", dijo Trump esta semana, según la fuente. "El lugar se está desmoronando. Es un desastre, y han perdido el control hasta cierto punto".
Sin embargo, los expertos pintan un panorama mucho más complicado en el que los mecanismos de control del gobierno cubano sobre su población permanecen en gran medida intactos, incluso durante un período económico difícil, según la BBC.
"Hay que distinguir entre la economía cubana y el estado y gobierno cubano", dijo Shifter, según la fuente. "La economía cubana puede colapsar, y está colapsando... pero el estado todavía funciona, especialmente en el lado de la seguridad".
Cualquier colapso estatal también podría plantear un desafío para la administración Trump si grandes cantidades de cubanos huyen del país, particularmente hacia Estados Unidos, según la BBC. Los cubanos que han llegado más recientemente no han sido eximidos de la falta de acceso al asilo político y otras restricciones de inmigración durante la administración Trump, según la fuente.
"Si hay un colapso, vas a ver a una gran parte de la población cubana hacer todo lo posible para escapar, de la misma manera que lo han hecho desde Haití a lo largo de los años", dijo Isacson, según la BBC. "Florida es el lugar más cercano, pero también esperaría ver a algunas personas dirigirse a México".
Isacson agregó que estaba "sorprendido" de que tal éxodo no hubiera comenzado ya, según la fuente. "La gente probablemente está subsistiendo con 1.000 o 1.500 calorías al día, y no puede obtener atención médica básica", dijo, según la BBC. "Uno pensaría que la gente ya estaría construyendo sus botes".
**Contexto de la crisis**
La situación actual representa uno de los momentos más críticos en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba desde el establecimiento del gobierno comunista hace 66 años. La campaña de máxima presión ha generado las peores escaseces de combustible y energía en décadas, según la BBC, mientras la población enfrenta apagones diarios prolongados y escasez masiva de alimentos.
Raúl Castro, quien renunció como presidente en 2018 a los 87 años, ahora tiene 94 años y ha sido visto en años recientes principalmente como una figura influyente más que como el centro del poder en Cuba, según expertos consultados por la fuente. Su acusación por eventos ocurridos hace 30 años marca un punto de inflexión en la estrategia estadounidense hacia la isla.
La administración Trump enfrenta ahora la decisión de cómo proceder: una operación militar para capturar a Castro, negociaciones para un cambio de liderazgo que mantenga la estructura gubernamental, o esperar un colapso económico que podría desencadenar una crisis migratoria masiva hacia Estados Unidos y México.