Los empleadores estadounidenses crearon 172.000 puestos de trabajo en mayo mientras la tasa de desempleo se mantuvo estable en 4,3%, según datos oficiales que revelan la resistencia del mercado laboral frente a la inflación creciente y la incertidumbre económica provocada por el conflicto continuo en Medio Oriente. Las cifras superaron ampliamente las previsiones iniciales de los economistas, que esperaban apenas 80.000 nuevos empleos.