El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró en la cumbre de defensa Shangri-La que Washington busca un "equilibrio estable" en Asia donde ningún país, incluida China, pueda establecer dominio absoluto sobre la región. Hegseth exigió además que los aliados asiáticos aumenten su gasto militar al 3,5% de sus PIB, marcando el fin de lo que llamó "la era de subsidiar la defensa de naciones ricas".