El presidente estadounidense Donald Trump regresó hoy de China tras una cumbre de dos días acompañado por miembros de su gabinete y líderes empresariales como Elon Musk y Jensen Huang, según reportó Time. Aunque los detalles sobre acuerdos concretos fueron escasos, la visita evidenció una tensión central para empresas, inversionistas y legisladores estadounidenses: cómo gestionar el creciente dominio chino en sectores como la industria automotriz, donde el país asiático produce más vehículos que cualquier otra nación y lidera la fabricación de vehículos eléctricos de alto valor que ganan terreno en mercados globales.