

La Administración de Donald Trump rechazó públicamente los intentos de la líder opositora venezolana María Corina Machado de regresar a su país tras los terremotos que dejaron cerca de 2.300 muertos y 11.000 heridos, calificándolos de "contraproducentes" para los esfuerzos de respuesta humanitaria. La posición estadounidense evidencia las crecientes fricciones entre Washington y la premio Nobel de la Paz, mientras la Casa Blanca respalda a la presidenta interina Delcy Rodríguez, antigua número dos de Nicolás Maduro.
Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos declaró a El País que los intentos de María Corina Machado por regresar a Venezuela en este momento son "contraproducentes" para los esfuerzos de respuesta tras los terremotos que han devastado el país sudamericano. "La Administración de Trump está centrada exclusivamente en continuar nuestros esfuerzos para responder a los gravísimos terremotos en Venezuela", declaró el portavoz. "Añadir cuestiones políticas sensibles a esta situación en estos momentos es contraproducente para nuestros esfuerzos de respuesta después de esta tragedia", según el funcionario.
La posición estadounidense se alinea con la del gobierno de la presidenta interina Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras la captura de Nicolás Maduro por una operación militar estadounidense el 3 de enero de 2026. Las fricciones entre la Administración de Trump y Machado son cada vez más evidentes, según El País, especialmente después de que la líder opositora porfiara por regresar a su país tras los terremotos.
Machado intentó regresar a Venezuela el fin de semana pasado a través de la isla de Curaçao, en un trayecto inverso al que recorrió cuando salió en noviembre pasado del país para llegar a Oslo a recoger su premio Nobel de la Paz. Sin embargo, la avioneta privada en la que viajaba recibió orden de regresar cuando aún sobrevolaba territorio estadounidense, según El País.
"Las autoridades holandesas, responsables de los asuntos exteriores de Curaçao, creyeron al principio que Estados Unidos respaldaba su viaje, pero retiraron el permiso para aterrizar después de que Washington dejara claro que no lo apoyaba", apunta The Wall Street Journal, citado por El País, que cita a "personas familiarizadas con el asunto".
Tras ese intento fallido, el secretario de Estado, Marco Rubio, transmitió a Machado la opinión de la Administración de Trump: que, aunque no le impedirían el regreso, no era el momento de intentarlo, dado que toda la atención y los esfuerzos debían dedicarse a los trabajos de rescate, según El País.
Pese a la posición estadounidense, Machado decidió intentarlo de nuevo el domingo pasado, esta vez desde Panamá. Allí, las líneas aéreas Copa le denegaron el embarque, por temor a posibles represalias del gobierno venezolano, según El País. Desde el país centroamericano, la premio Nobel publicó un video distribuido por redes sociales en el que expresaba su determinación a regresar a Venezuela. Quería, según explicaba, "enfrentar juntos esta catástrofe como lo hace una familia unida cuando uno de sus miembros sufre".
"Muy pronto estaré de regreso en Venezuela, junto al pueblo venezolano", afirmó Machado en el video. La líder opositora aseguró que no podía llegar porque el Gobierno en Caracas cerró el espacio aéreo para impedir que ella entrara en el país, según El País.
Edmundo González, el candidato presidencial del movimiento opositor en las elecciones de julio de 2024, insistió en un mensaje en redes sociales que "hay principios que no admiten negociación". "El derecho de todo venezolano a entrar, permanecer y regresar a su propio país no depende de una autorización del poder", escribió González el 2 de julio, en una aparente referencia al veto que Machado denunciaba que ha impuesto Caracas a su retorno. La premio Nobel de la Paz, defendió González, "tiene derecho a entrar en Venezuela".
Desde la operación militar estadounidense que capturó a Maduro el 3 de enero, Machado ha reiterado su deseo de regresar a Venezuela lo antes posible, tanto en sus declaraciones públicas como en sus reuniones con todo tipo de personalidades en Estados Unidos: desde el propio presidente Donald Trump, al que le regaló en enero su medalla del premio Nobel, a legisladores de los dos partidos, pasando por Rubio y otros representantes del Gobierno, según El País. Pero la respuesta siempre ha ido en la misma línea: aún no es el momento adecuado; la situación no está lo suficientemente asentada. "Sus tiempos [los de Machado] no son los tiempos de la Administración", admiten congresistas que apoyan a la líder opositora, citados por El País.
La Casa Blanca ha optado por respaldar a Delcy Rodríguez, antigua número dos de Maduro, pese a la impopularidad del régimen chavista y a las críticas que Caracas está recibiendo sobre su gestión de la respuesta al desastre, según El País. La Administración estadounidense está convencida de que apoyar a la antigua vicepresidenta es la mejor opción, por el momento, para mantener la estabilidad en Venezuela, según el medio español.
Trump ha llegado a declarar en público que hoy por hoy Machado no cuenta con respaldo suficiente dentro de su país como para liderarlo en esta etapa, mientras se ha expresado de manera elogiosa hacia la antigua vicepresidenta por plegarse a las instrucciones de Washington en el país tutelado, según El País.
El Gobierno estadounidense sostiene que desea la vuelta y la celebración de elecciones en el país sudamericano, pero insiste en que antes de organizar comicios es necesario estabilizar el país y su economía para poder celebrar un proceso electoral con garantías, según El País.
Inmediatamente después de los terremotos de la semana pasada, Trump prometió ayuda rápida y abundante para Venezuela, según El País. Washington ha anunciado 300 millones de dólares en ayuda humanitaria, el doble de lo que prometió en el primer momento, ha enviado equipos de rescate con perros altamente especializados, y ha establecido una unidad de respuesta rápida, o DART, entre otras medidas, según el medio español.
"En estos momentos, esta es la mayor respuesta que ha organizado Estados Unidos en lo que va de siglo frente a cualquier desastre natural, en lo que respecta a personal sobre el terreno, dinero y velocidad", declaró Jeremy Lewin, de la oficina de Ayuda Humanitaria del Departamento de Estado de Estados Unidos, según El País. Esa oficina ha reemplazado las funciones que anteriormente cumplía la agencia estadounidense de cooperación, Usaid, que la Administración de Trump desmanteló el año pasado, según el medio.
En una rueda de prensa telefónica el miércoles, el encargado de negocios de la Embajada estadounidense en Caracas, John Barrett, defendió la gestión venezolana del desastre, al asegurar que "las autoridades locales han cumplido totalmente nuestras peticiones y han acelerado esta enorme respuesta humanitaria", según El País.
La situación evidencia la compleja dinámica política en Venezuela tras la captura de Maduro y la decisión de Washington de respaldar a Rodríguez como presidenta interina, en lugar de apoyar el retorno inmediato de Machado, quien ganó reconocimiento internacional como líder de la oposición y recibió el premio Nobel de la Paz. La Administración de Trump prioriza la estabilidad y la respuesta humanitaria sobre las demandas de la oposición de un retorno inmediato al país, lo que genera tensiones con sectores que consideran que Machado tiene el derecho constitucional e internacional de regresar a su país.