Estados Unidos construirá planta de imanes de tierras raras por 1.200 millones de dólares para reducir dependencia de China
USA Rare Earth (USAR) invertirá aproximadamente 1.200 millones de dólares en una nueva instalación de fabricación de imanes y refinación de metales en el condado de Cherokee, Carolina del Sur, según anunció la compañía. El proyecto busca expandir significativamente la capacidad de producción doméstica de metales de tierras raras refinados e imanes permanentes de neodimio-hierro-boro (NdFeB) sinterizados, reduciendo así la dependencia estadounidense de las cadenas de suministro chinas de tierras raras.
La nueva planta, ubicada en el Parque Industrial Bailey, representa un paso estratégico en el esfuerzo de Estados Unidos por establecer una cadena de suministro doméstica de elementos críticos actualmente dominados por China. Según la Agencia Internacional de Energía en 2024, China representó el 60% de la producción minera global de tierras raras magnéticas y el 91% de la producción refinada mundial.
Barbara Humpton, directora ejecutiva de USAR, declaró que "el condado de Cherokee es el siguiente eslabón crítico en la cadena de valor de tierras raras e imanes que estamos construyendo en Estados Unidos, Reino Unido, Europa y alrededor del mundo. Carolina del Sur ofreció la fuerza laboral, la infraestructura y los socios que necesitábamos para movernos rápidamente. Con esta inversión, estamos trayendo a casa las capacidades de manufactura avanzada de las que Estados Unidos y sus aliados dependen, desde el piso de la fábrica hasta las líneas del frente", según reportó la compañía.
Los elementos de tierras raras desempeñan un papel crucial en una amplia gama de aplicaciones estratégicas, incluyendo energía, transporte, inteligencia artificial y sistemas aeroespaciales y de defensa.
**Capacidad de producción y cronograma**
La instalación de Blacksburg entrará en operación en 2028, según USAR. La planta apunta a una capacidad de producción de 6.400 toneladas métricas por año (tpa) de imanes de tierras raras NdFeB y 5.000 tpa de metal y aleaciones fundidas en tiras.
Esta nueva instalación complementará la planta de fabricación de imanes existente de la compañía en Stillwater, Oklahoma, que puso en marcha su primera línea de producción comercial en marzo de 2026, según la empresa. La capacidad de producción actual de la instalación de Stillwater es de 600 tpa de imanes NdFeB. Está planificada una expansión que aumentará su producción a 3.600 tpa de imanes NdFeB y 5.000 tpa de metal, aleación y fundición en tiras.
La capacidad de producción doméstica combinada de la compañía se espera que alcance 10.000 tpa de imanes de tierras raras NdFeB y 10.000 tpa de metal y aleación de tierras raras pesadas fundidas en tiras a finales de la década de 2020 o principios de la década de 2030, según USAR.
**Proceso de selección del sitio**
Según USAR, la selección del sitio se basó en un proceso de evaluación integral de múltiples estados que tomó en cuenta parámetros como acceso a subvenciones, créditos fiscales y exenciones, energía confiable y asequible, infraestructura de transporte, una fuerza laboral calificada y proximidad a clientes de defensa y aeroespaciales.
**Cadena de valor integrada**
Ambas instalaciones formarán parte de la cadena de valor integrada de la compañía, desde la mina hasta el imán. Esta cadena abarca el proyecto de minería, procesamiento y separación de tierras raras pesadas Round Top en Sierra Blanca, Texas; una instalación de investigación y desarrollo de procesamiento y separación en Wheat Ridge, Colorado; la adquisición planificada de la operación minera y de procesamiento Serra Verde en Goiás, Brasil; las instalaciones de fabricación de metal LCM y fundición en tiras en Cheshire, Reino Unido; y en Lacq, Francia, según la compañía.
**Contexto estratégico y dependencia de China**
Estados Unidos actualmente carece de suficiente capacidad doméstica de separación y procesamiento para convertir el mineral de tierras raras en los óxidos y metales purificados utilizados en imanes permanentes, según USAR. Esta concentración de suministro ha atraído atención sostenida de los responsables políticos estadounidenses.
Varias medidas legislativas, incluyendo disposiciones en la Ley de Reducción de la Inflación y la Ley CHIPS y Ciencia, han creado incentivos financieros para que las compañías establezcan cadenas de suministro domésticas de minerales críticos, según la fuente.
**Proyecciones de mercado y estrategia de suministro**
USAR estima que el mercado estadounidense de imanes alcanzará 100.000 toneladas en 2035, un crecimiento del doble respecto a 2025, según la compañía. Su estrategia más amplia para satisfacer esta demanda y garantizar la seguridad de la cadena de suministro incluye apuntar a una producción minera de 10.700 tpa de sus depósitos Round Top y Serra Verde Fase 1 (posterior a la adquisición).
Estos depósitos contienen una gama de elementos de tierras raras pesadas, una categoría que generalmente es más difícil de obtener fuera de China que los elementos de tierras raras ligeras más abundantes, según USAR. La producción minera total objetivo está prevista para aumentar a 17.100 tpa después de la puesta en marcha de Serra Verde Fase 2. La capacidad total de refinación de las instalaciones con base en Estados Unidos está prevista para aumentar a 8.000 tpa, según la compañía.
**Implicaciones para la seguridad nacional y económica**
El proyecto representa un esfuerzo significativo para abordar vulnerabilidades en la cadena de suministro de materiales críticos para aplicaciones de defensa, tecnología y energía limpia. La dependencia de China para estos materiales ha sido identificada como un riesgo estratégico por funcionarios de seguridad nacional estadounidenses.
La construcción de capacidad doméstica de procesamiento y fabricación de imanes busca no solo reducir la dependencia de importaciones chinas, sino también posicionar a Estados Unidos como proveedor alternativo para aliados en Europa y otras regiones. La inversión de 1.200 millones de dólares refleja tanto el costo de establecer instalaciones de procesamiento avanzado como la prioridad estratégica que el gobierno y la industria estadounidenses están asignando a la seguridad de la cadena de suministro de minerales críticos.
El cronograma de implementación, con la planta de Carolina del Sur entrando en operación en 2028 y la expansión de capacidad prevista para principios de la década de 2030, sugiere un enfoque gradual pero sostenido para construir una industria doméstica de tierras raras que actualmente no existe a escala comercial significativa en Estados Unidos.


