Estados Unidos e Irán están al borde de alcanzar un acuerdo histórico que incluye el compromiso iraní de renunciar a su reserva de uranio altamente enriquecido, según revelaron dos funcionarios estadounidenses a The New York Times. El presidente Donald Trump anunció el sábado que ambos países estaban cerca de cerrar un pacto para terminar la guerra y reabrir el Estrecho de Hormuz, aunque no proporcionó detalles específicos sobre los obstáculos pendientes.
El elemento central del acuerdo propuesto es el compromiso aparente de Teherán de entregar su reserva de uranio altamente enriquecido, un objetivo que Estados Unidos ha perseguido durante años, según los funcionarios estadounidenses. Sin embargo, la propuesta no resuelve los detalles precisos sobre cómo Irán entregará este material, dejando estos aspectos para una próxima ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní.
La inclusión de este compromiso general sobre el uranio enriquecido es considerada crítica para el acuerdo, especialmente ante el escepticismo anticipado de los republicanos en el Capitolio, según las fuentes oficiales. Hasta el momento, Irán no ha emitido declaraciones públicas sobre el acuerdo anunciado por Trump.
Según los funcionarios estadounidenses, Irán inicialmente se resistió a incluir cualquier acuerdo sobre su reserva de uranio altamente enriquecido en esta fase inicial, exigiendo que se pospusiera hasta la segunda etapa de conversaciones. Sin embargo, los negociadores estadounidenses dejaron claro a Irán a través de intermediarios que sin algún acuerdo sobre la reserva en la parte inicial del pacto, abandonarían las negociaciones y reanudarían su campaña militar.
La amenaza militar no era retórica. Planificadores militares han desarrollado opciones para Trump en días recientes para bombardear la reserva de uranio iraní, la mayor parte de la cual se cree que está ubicada en el sitio nuclear de Isfahan, según informaron las fuentes. Ese mismo sitio fue atacado con misiles Tomahawk estadounidenses en junio pasado, enterrando temporalmente el uranio altamente enriquecido.
Según Fox News, Trump está previsto firmar el memorando de entendimiento histórico tan pronto como este lunes, un acuerdo que finalmente establecería las bases para remover el uranio altamente enriquecido y bloquear permanentemente el camino de Irán hacia un arma nuclear.
Los funcionarios de la Casa Blanca no respondieron a solicitudes de comentarios sobre los detalles del acuerdo, según The New York Times. La falta de información pública por parte de Irán y los detalles pendientes sobre la implementación práctica del compromiso nuclear sugieren que las negociaciones aún enfrentan aspectos técnicos y políticos por resolver.
El acuerdo representa un giro significativo en las relaciones entre Washington y Teherán, que han estado marcadas por tensiones militares escaladas en los últimos meses. La reapertura del Estrecho de Hormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo transportado por mar, sería un resultado crucial del pacto.
La presión militar estadounidense parece haber sido determinante para que Irán aceptara incluir el compromiso nuclear en la fase inicial del acuerdo. El ataque de junio de 2025 a Isfahan demostró la capacidad y disposición de Estados Unidos para atacar instalaciones nucleares iraníes, lo que según las fuentes influyó en la posición negociadora de Teherán.
El uranio altamente enriquecido es el material necesario para fabricar armas nucleares. La cantidad y el nivel de enriquecimiento de la reserva iraní han sido motivo de preocupación internacional durante años, con expertos advirtiendo que Irán había alcanzado niveles de enriquecimiento cercanos al necesario para uso militar.
La estructura del acuerdo en dos fases sugiere que las conversaciones más detalladas sobre el programa nuclear iraní continuarán después de la firma del memorando inicial. Esta aproximación por etapas podría permitir a ambas partes construir confianza gradualmente mientras abordan los aspectos técnicos más complejos de la desnuclearización.
La reacción del Congreso estadounidense será crucial para la viabilidad del acuerdo. Los republicanos han mantenido históricamente una postura dura hacia Irán y han criticado acuerdos nucleares previos por considerarlos insuficientes para prevenir que Teherán desarrolle capacidad nuclear militar. La inclusión del compromiso sobre el uranio enriquecido desde la fase inicial parece diseñada para anticipar y mitigar estas críticas.
El acuerdo, de concretarse, marcaría uno de los logros diplomáticos más significativos de la administración Trump en política exterior, resolviendo un conflicto que ha amenazado la estabilidad regional y global. Sin embargo, la implementación efectiva del compromiso nuclear y la verificación del cumplimiento iraní serán los verdaderos tests de la efectividad del pacto.

