Internacional

Estados Unidos e Irán cerca de prorrogar alto el fuego mientras disputan control del estrecho de Ormuz

Estados Unidos y la República Islámica de Irán se encuentran en la fase final de negociaciones para prorrogar el alto el fuego que rige desde el 8 de abril, según confirmó el presidente Donald Trump el sábado. Sin embargo, persiste la disputa sobre el control del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita el 20% del petróleo mundial, con Washington afirmando que su reapertura forma parte del acuerdo mientras Teherán desmiente haber cedido su gestión, según la agencia Fars.

INTERNACIONAL24 MAY 2026

El presidente estadounidense Donald Trump se mostró optimista el sábado sobre un posible acuerdo con Irán que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, según publicó en su red social Truth. "Los aspectos finales y los detalles del acuerdo se están discutiendo y se anunciarán pronto. Además de otros elementos, el acuerdo prevé que se reabra el estrecho de Ormuz", afirmó Trump.

Minutos después de estas declaraciones, las autoridades iraníes contradijeron la versión estadounidense. Según la agencia Fars, el estrecho de Ormuz continúa bajo gestión iraní en el último borrador intercambiado entre ambos países. La agencia Tasnim añadió el domingo que si Estados Unidos no levanta el bloqueo naval, no se producirá ningún cambio en el estrecho, aunque precisó que el cierre deberá levantarse en un plazo de 30 días si se alcanza un acuerdo.

Irán admitió el sábado que trabaja en un memorando de entendimiento para finalizar la guerra, tras la reunión de sus máximos responsables con Asim Munir, jefe del ejército de Pakistán, país que actúa como mediador, según informó Reuters. El ejército pakistaní calificó las negociaciones de "alentadoras". Dos fuentes paquistaníes involucradas en las conversaciones afirmaron a Reuters que el acuerdo en negociación es "bastante completo para poner fin a la guerra".

Según la agencia Tasnim, el borrador estipula que Washington y sus aliados no atacarán a Irán, mientras Teherán se comprometería a lo mismo respecto a Estados Unidos. La agencia añade que Washington levantaría las sanciones al petróleo iraní. Sin embargo, Tasnim asegura que Irán no ha aceptado ninguna medida sobre el programa nuclear. "La cuestión nuclear se abordará en las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo y, por lo tanto, no forma parte del acuerdo actual. No se ha llegado a ningún acuerdo sobre el envío fuera del país de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán", afirmó una fuente de Teherán a Reuters el domingo.

Trump reveló que el acuerdo se negoció en una llamada que calificó de "muy buena" con líderes árabes y musulmanes, entre ellos el saudí Mohamed Bin Salmán, el emiratí Mohamed Bin Zayed, el turco Recep Tayyip Erdogan, el egipcio Abdelfatá al Sisi y el jordano Abdalá II. También participaron el negociador paquistaní Asim Munir y representantes de Qatar y Baréin. Además, Trump conversó con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, una llamada que el presidente estadounidense describió como "muy bien".

El secretario de Estado Marco Rubio destacó el domingo que "podrían darse a conocer más noticias sobre la situación en Irán" durante esa jornada, reiterando que Teherán "nunca podrá tener armas nucleares". El sábado, Rubio había afirmado desde India, donde se encontraba de viaje, que "se han hecho progresos" y que "existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo que decir".

El ministro iraní de Exteriores, Abbas Aragchí, dijo el sábado que su país está terminando un memorándum que recoja los puntos del acuerdo después de reunirse con Munir. El negociador paquistaní, también jefe del Estado Mayor de su país, habló de negociaciones "prometedoras".

Según el Financial Times, citando fuentes conocedoras de las conversaciones, los mediadores creen estar "a punto de alcanzar un acuerdo" para prorrogar el alto el fuego durante 60 días. Los negociadores discuten la reapertura gradual del estrecho de Ormuz y un marco para hablar del programa nuclear de Teherán, que incluiría debatir las reservas de uranio enriquecido. Estados Unidos suavizaría su bloqueo de los puertos iraníes y, por fases, aceptaría el alivio de las sanciones y el desbloqueo de los activos de Teherán retenidos en el extranjero, según esta publicación.

Reuters añadió el domingo que el marco propuesto se desarrollaría en tres fases: el fin formal de la guerra, la resolución de la crisis en el estrecho de Ormuz y el inicio de un plazo de 30 días para negociar un acuerdo más amplio, que podría prorrogarse. Una fuente paquistaní señaló que, si Estados Unidos acepta el memorándum, podrían celebrarse nuevas conversaciones tras las vacaciones del Eid musulmán el próximo viernes.

Trump había anticipado su optimismo el viernes al afirmar en un encuentro con votantes que el conflicto con Irán "acabará pronto". El anuncio llegó después de una intensa semana diplomática que comenzó cuando Trump reveló en Truth que había ordenado bombardear nuevamente Irán el martes pasado, pero canceló las instrucciones a última hora a petición de sus aliados árabes (Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí), convencidos de que un acuerdo de paz estaba cerca.

Desde entonces, los contactos entre gobiernos se intensificaron. Trump habló con Netanyahu, mientras Aragchí conversó con su homólogo saudí, el príncipe Faisal bin Farhan al Saud. El viernes, el mediador paquistaní se desplazó a Teherán para cerrar los últimos detalles, junto con una representación catarí.

La Casa Blanca modificó el programa presidencial: Trump, que tenía previsto pasar el fin de semana en su club de golf de Bedford, Nueva Jersey, regresó directamente a Washington tras un acto en Suffern, Nueva York, el viernes.

El conflicto, que dura casi tres meses, ha resultado muy diferente de lo que Trump anticipaba. El presidente estadounidense entró en la guerra convencido de que bastarían un par de días de bombardeos para que Irán capitulase y un levantamiento popular depusiera al régimen de los ayatolás, un triunfo rápido similar al obtenido en Venezuela en enero que le daría acceso al sector petrolero iraní y cambiaría las claves geopolíticas en Oriente Próximo.

La realidad ha sido distinta. Casi 90 días y miles de muertos iraníes después, Teherán no se ha rendido ni el régimen teocrático ha caído, pese a las muertes de muchas figuras principales, incluido el líder supremo Ali Jameneí, sustituido por su hijo Mojtaba. La República Islámica mantiene bloqueado desde el inicio el estrecho de Ormuz, disparando los precios del combustible globalmente. Irán también ha infligido daños serios a bases militares estadounidenses en el golfo Pérsico.

El Pentágono valora en 29.000 millones de dólares el coste del conflicto, después de situarlo en 25.000 millones a finales de abril. Estas cifras están por debajo de los cálculos de expertos y no incluyen costes como reparaciones de daños en bases militares. Los bombardeos contra Irán, el uso de sistemas de defensa antiaérea y los misiles iraníes han vaciado los arsenales estadounidenses de munición clave e interceptores; reponer lo disparado o destruido será tarea de años.

El precio de la gasolina en Estados Unidos supera desde hace semanas el pico alcanzado al comienzo de la invasión rusa de Ucrania, y altos cargos de la Administración temen que supere los 5,02 dólares por galón, el máximo durante el mandato del demócrata Joe Biden. Arrastrada por estas alzas, la inflación se disparó al 3,8% el mes pasado, según datos oficiales, nivel no visto desde los peores años de la Administración Biden durante la pandemia de covid y el estrangulamiento de las cadenas de suministro.

La situación se refleja en la popularidad presidencial. A principios de esta semana, un sondeo de The New York Times le adjudicaba un nivel de aprobación del 37%, el más bajo en este segundo mandato. Otro, de Quinnipiac, recortaba la popularidad presidencial al 34%.

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Estados Unidos e Irán cerca de prorrogar alto el fuego mientras disputan control del estrecho de Ormuz

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24 may 2026
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El presidente estadounidense Donald Trump se mostró optimista el sábado sobre un posible acuerdo con Irán que incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, según publicó en su red social Truth. "Los aspectos finales y los detalles del acuerdo se están discutiendo y se anunciarán pronto. Además de otros elementos, el acuerdo prevé que se reabra el estrecho de Ormuz", afirmó Trump.

Minutos después de estas declaraciones, las autoridades iraníes contradijeron la versión estadounidense. Según la agencia Fars, el estrecho de Ormuz continúa bajo gestión iraní en el último borrador intercambiado entre ambos países. La agencia Tasnim añadió el domingo que si Estados Unidos no levanta el bloqueo naval, no se producirá ningún cambio en el estrecho, aunque precisó que el cierre deberá levantarse en un plazo de 30 días si se alcanza un acuerdo.

Irán admitió el sábado que trabaja en un memorando de entendimiento para finalizar la guerra, tras la reunión de sus máximos responsables con Asim Munir, jefe del ejército de Pakistán, país que actúa como mediador, según informó Reuters. El ejército pakistaní calificó las negociaciones de "alentadoras". Dos fuentes paquistaníes involucradas en las conversaciones afirmaron a Reuters que el acuerdo en negociación es "bastante completo para poner fin a la guerra".

Según la agencia Tasnim, el borrador estipula que Washington y sus aliados no atacarán a Irán, mientras Teherán se comprometería a lo mismo respecto a Estados Unidos. La agencia añade que Washington levantaría las sanciones al petróleo iraní. Sin embargo, Tasnim asegura que Irán no ha aceptado ninguna medida sobre el programa nuclear. "La cuestión nuclear se abordará en las negociaciones para alcanzar un acuerdo definitivo y, por lo tanto, no forma parte del acuerdo actual. No se ha llegado a ningún acuerdo sobre el envío fuera del país de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán", afirmó una fuente de Teherán a Reuters el domingo.

Trump reveló que el acuerdo se negoció en una llamada que calificó de "muy buena" con líderes árabes y musulmanes, entre ellos el saudí Mohamed Bin Salmán, el emiratí Mohamed Bin Zayed, el turco Recep Tayyip Erdogan, el egipcio Abdelfatá al Sisi y el jordano Abdalá II. También participaron el negociador paquistaní Asim Munir y representantes de Qatar y Baréin. Además, Trump conversó con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, una llamada que el presidente estadounidense describió como "muy bien".

El secretario de Estado Marco Rubio destacó el domingo que "podrían darse a conocer más noticias sobre la situación en Irán" durante esa jornada, reiterando que Teherán "nunca podrá tener armas nucleares". El sábado, Rubio había afirmado desde India, donde se encontraba de viaje, que "se han hecho progresos" y que "existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo que decir".

El ministro iraní de Exteriores, Abbas Aragchí, dijo el sábado que su país está terminando un memorándum que recoja los puntos del acuerdo después de reunirse con Munir. El negociador paquistaní, también jefe del Estado Mayor de su país, habló de negociaciones "prometedoras".

Según el Financial Times, citando fuentes conocedoras de las conversaciones, los mediadores creen estar "a punto de alcanzar un acuerdo" para prorrogar el alto el fuego durante 60 días. Los negociadores discuten la reapertura gradual del estrecho de Ormuz y un marco para hablar del programa nuclear de Teherán, que incluiría debatir las reservas de uranio enriquecido. Estados Unidos suavizaría su bloqueo de los puertos iraníes y, por fases, aceptaría el alivio de las sanciones y el desbloqueo de los activos de Teherán retenidos en el extranjero, según esta publicación.

Reuters añadió el domingo que el marco propuesto se desarrollaría en tres fases: el fin formal de la guerra, la resolución de la crisis en el estrecho de Ormuz y el inicio de un plazo de 30 días para negociar un acuerdo más amplio, que podría prorrogarse. Una fuente paquistaní señaló que, si Estados Unidos acepta el memorándum, podrían celebrarse nuevas conversaciones tras las vacaciones del Eid musulmán el próximo viernes.

Trump había anticipado su optimismo el viernes al afirmar en un encuentro con votantes que el conflicto con Irán "acabará pronto". El anuncio llegó después de una intensa semana diplomática que comenzó cuando Trump reveló en Truth que había ordenado bombardear nuevamente Irán el martes pasado, pero canceló las instrucciones a última hora a petición de sus aliados árabes (Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí), convencidos de que un acuerdo de paz estaba cerca.

Desde entonces, los contactos entre gobiernos se intensificaron. Trump habló con Netanyahu, mientras Aragchí conversó con su homólogo saudí, el príncipe Faisal bin Farhan al Saud. El viernes, el mediador paquistaní se desplazó a Teherán para cerrar los últimos detalles, junto con una representación catarí.

La Casa Blanca modificó el programa presidencial: Trump, que tenía previsto pasar el fin de semana en su club de golf de Bedford, Nueva Jersey, regresó directamente a Washington tras un acto en Suffern, Nueva York, el viernes.

El conflicto, que dura casi tres meses, ha resultado muy diferente de lo que Trump anticipaba. El presidente estadounidense entró en la guerra convencido de que bastarían un par de días de bombardeos para que Irán capitulase y un levantamiento popular depusiera al régimen de los ayatolás, un triunfo rápido similar al obtenido en Venezuela en enero que le daría acceso al sector petrolero iraní y cambiaría las claves geopolíticas en Oriente Próximo.

La realidad ha sido distinta. Casi 90 días y miles de muertos iraníes después, Teherán no se ha rendido ni el régimen teocrático ha caído, pese a las muertes de muchas figuras principales, incluido el líder supremo Ali Jameneí, sustituido por su hijo Mojtaba. La República Islámica mantiene bloqueado desde el inicio el estrecho de Ormuz, disparando los precios del combustible globalmente. Irán también ha infligido daños serios a bases militares estadounidenses en el golfo Pérsico.

El Pentágono valora en 29.000 millones de dólares el coste del conflicto, después de situarlo en 25.000 millones a finales de abril. Estas cifras están por debajo de los cálculos de expertos y no incluyen costes como reparaciones de daños en bases militares. Los bombardeos contra Irán, el uso de sistemas de defensa antiaérea y los misiles iraníes han vaciado los arsenales estadounidenses de munición clave e interceptores; reponer lo disparado o destruido será tarea de años.

El precio de la gasolina en Estados Unidos supera desde hace semanas el pico alcanzado al comienzo de la invasión rusa de Ucrania, y altos cargos de la Administración temen que supere los 5,02 dólares por galón, el máximo durante el mandato del demócrata Joe Biden. Arrastrada por estas alzas, la inflación se disparó al 3,8% el mes pasado, según datos oficiales, nivel no visto desde los peores años de la Administración Biden durante la pandemia de covid y el estrangulamiento de las cadenas de suministro.

La situación se refleja en la popularidad presidencial. A principios de esta semana, un sondeo de The New York Times le adjudicaba un nivel de aprobación del 37%, el más bajo en este segundo mandato. Otro, de Quinnipiac, recortaba la popularidad presidencial al 34%.

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