Estados Unidos llevó a cabo ataques de autodefensa contra objetivos militares iraníes el martes 3 de junio de 2026, en respuesta a lanzamientos de misiles balísticos iraníes que fallaron en alcanzar sus objetivos en Medio Oriente, según el Comando Central estadounidense. Un alto oficial militar iraní declaró que la reanudación de hostilidades con Estados Unidos parece inevitable, mientras las negociaciones indirectas entre ambos países muestran señales contradictorias sobre su continuidad.