El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní afirmó este martes que se reserva el derecho "legítimo e inequívoco" de lanzar acciones punitivas contra Estados Unidos, después de que el ejército estadounidense atacara el lunes objetivos militares en el sur de Irán, según informaron medios estatales iraníes. Casi inmediatamente, fuentes de la Administración de Donald Trump declararon a la cadena conservadora Fox que esos ataques no representan el final del alto el fuego y que obedecen a razones de "legítima defensa".
En un comunicado divulgado por los medios estatales, la Guardia Revolucionaria iraní acusó a Washington de violar la tregua. El líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, secundó horas después el tono retador al advertir a Estados Unidos de que sus bases militares en Oriente Próximo ya no le servirán de "escudo" en una región que ya no será "su refugio", según El País.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró que las negociaciones continúan. Llevará "unos días" resolver las discrepancias del borrador inicial, según declaró a bordo del avión que le trasladaba a Armenia tras participar en una reunión en Nueva Delhi de ministros de Exteriores del Quad, la asociación para asuntos de seguridad entre Australia, Japón, Estados Unidos e India.
El presidente estadounidense Donald Trump ha convocado una reunión de su Gabinete para el miércoles para estudiar los próximos pasos. Todos los titulares de carteras deberán acudir, incluida la directora nacional de inteligencia, Tulsi Gabbard, ya de salida tras presentar su dimisión la semana pasada. La sesión se celebrará en la Casa Blanca y no en Camp David, la residencia de vacaciones presidencial en las montañas de Maryland, debido al pronóstico de fuertes lluvias, según la fuente.
Versiones contradictorias sobre los ataques del lunes
Las versiones de ambos países sobre los enfrentamientos del lunes difieren significativamente. El comunicado de la Guardia Revolucionaria asegura que su fuerza aérea derribó un dron MQ-9 estadounidense y disparó contra un avión de combate de ese país durante la noche del lunes.
Washington, por su parte, dice haber hundido dos lanchas de la Guardia Revolucionaria que intentaban colocar minas y golpeado sitios de lanzamiento de misiles cerca de la ciudad sureña de Bandar Abbas, en cuyas cercanías se encuentra la principal base naval de la Marina iraní, según El País.
Puntos de fricción en las negociaciones
El ataque estadounidense y la respuesta iraní dejan claro lo frágil de la situación y el riesgo de descarrilamiento de unas negociaciones de las que se espera que establezcan un marco general de resolución de la guerra, incluso si la discusión sobre alguna de las cuestiones más espinosas del conflicto, como el programa nuclear iraní, se pospone a una negociación posterior que puede durar hasta 60 días, según ha trascendido del borrador que Irán y Estados Unidos están negociando.
Los flecos del pacto que se han conocido incluyen las condiciones concretas para la reapertura del estrecho de Ormuz. Irán quiere obtener beneficios del tránsito marítimo, de una forma u otra, algo a lo que Washington se niega. También se discute qué sanciones se levantarán, si es que se levantan, para que Teherán acceda a retirar su bloqueo de esa arteria marítima.
El principal escollo para un acuerdo es el monto de los activos iraníes congelados en el extranjero que Irán podría recuperar. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, ha asegurado que Teherán condiciona la firma del borrador a que se le permita acceder a 24.000 millones de dólares (más de 20.000 millones de euros) del total de entre 100.000 y 120.000 millones de dólares de fondos iraníes retenidos en el extranjero a causa de las sanciones.
El anuncio de ese entendimiento se ha ido retrasando después de que el propio Trump lo anunciara el fin de semana pasado como algo casi inminente, según la fuente.
Mensaje del líder supremo iraní
Irán divulgó este martes un nuevo mensaje de Jameneí. Como lleva sucediendo desde su nombramiento el pasado 9 de marzo, tampoco en esta ocasión los iraníes han podido ver la imagen ni oír la voz de su líder supremo, si bien esta vez la lectura del mensaje ha corrido a cargo de un clérigo de su oficina y no de locutores de la televisión estatal.
Jameneí, en paradero desconocido desde el bombardeo que mató a su padre el primer día de la guerra, ofreció ese discurso con motivo del Eid al Adha o Fiesta del Sacrificio, la principal festividad religiosa del islam, que marca también el final del Hajj, la peregrinación a La Meca.
Con sus palabras, el líder supremo iraní dibujó lo que a sus ojos será un nuevo orden regional e incluso mundial, en el que la República Islámica asume un liderazgo. Con tono triunfante, aseguró que sus vecinos del golfo Pérsico ya no servirán de "escudo" para Estados Unidos a través de las bases militares de Washington en la región. Su enemigo estadounidense tampoco tendrá de ahora en adelante "un refugio seguro" en Oriente Próximo, según El País.
Jameneí aludió a la victoria del "eje de la resistencia", la red de milicias aliadas de Irán en la región, incluido en el Líbano. El borrador que se espera que Estados Unidos e Irán rubriquen establece un alto el fuego en toda la región, incluido en ese país árabe invadido por Israel donde opera la milicia chií Hezbolá. Jameneí aseguró que Irán y sus "fuerzas aliadas" han dado una lección a los estadounidenses y a la "entidad sionista" (Israel) y que Estados Unidos ha sufrido también "un duro golpe".
El líder llamó a la unidad de la comunidad islámica (la Ummah) en el mundo "y a otros países" para que compartan "intereses comunes" que den forma a un nuevo orden mundial. De ahora en adelante, dijo, las frases "Muerte a Estados Unidos" y "Muerte a Israel", que se corean en todos los actos del régimen en Irán, serán lemas comunes "de la Ummah islámica y los pueblos oprimidos del mundo, especialmente la juventud". Israel es, prosiguió Jameneí, "un tumor canceroso peligroso y mortal para esta región". "Sin duda debe ser erradicado y así será", afirmó.
Contexto de la guerra y las negociaciones
Estados Unidos e Irán mantienen el ambiguo libreto que ha guiado sus contactos desde la entrada en vigor del alto el fuego actual el 8 de abril. Ambos tienen buen cuidado, en sus actos y declaraciones, de no llegar a un punto en el que se rompan las conversaciones de paz, que la Casa Blanca considera que ya se encuentran en la recta final.
El ataque estadounidense del lunes contra objetivos iraníes podría retrasar la firma del memorando, dado que confirma la desconfianza que muestra el aparato de seguridad y militar iraní acerca de las intenciones reales de Washington de acabar con la guerra que la Casa Blanca lanzó el 28 de febrero junto con Israel, según El País.
Las negociaciones se desarrollan bajo la mediación de Pakistán y también de Qatar. Jameneí tiene la última palabra sobre el memorando de entendimiento con Washington que se está negociando.
Implicaciones y desarrollos futuros
La fragilidad de la situación actual plantea riesgos significativos para la estabilidad regional. El intercambio de ataques militares mientras continúan las negociaciones demuestra la profunda desconfianza entre ambas partes y la posibilidad de que cualquier incidente pueda descarrilar el proceso de paz.
La resolución de los puntos pendientes, especialmente el acceso a los activos iraníes congelados y las condiciones para la reapertura del estrecho de Ormuz, será crucial para determinar si el acuerdo puede materializarse en los próximos días, como insiste Washington, o si los obstáculos retrasarán indefinidamente un entendimiento.
La postura desafiante de Irán, expresada tanto por la Guardia Revolucionaria como por el líder supremo Jameneí, sugiere que Teherán busca consolidar lo que considera una posición de fuerza tras la guerra iniciada el 28 de febrero. La advertencia de que las bases militares estadounidenses en la región ya no servirán de escudo indica un cambio en el equilibrio de poder regional que Irán pretende establecer como parte de cualquier acuerdo.
La reunión del Gabinete estadounidense del miércoles será determinante para conocer la estrategia de Washington en esta fase crítica de las negociaciones, en un momento en que las acciones militares y las conversaciones diplomáticas avanzan simultáneamente por caminos aparentemente contradictorios.


