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Estados Unidos impone aranceles del 25% a importaciones brasileñas por prácticas comerciales injustas

Estados Unidos aplicará aranceles del 25% sobre importaciones de Brasil a partir del 22 de julio, tras concluir una investigación de un año que identificó prácticas comerciales injustas por parte de la décima economía mundial. La medida, que exime productos como café, carne de res, naranjas y componentes aeroespaciales, marca una escalada en las tensiones comerciales entre ambas naciones y genera fricción política en vísperas de las elecciones presidenciales brasileñas de octubre.

NEGOCIOS16 JUL 2026

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos concluyó que Brasil incurría en una serie de prácticas comerciales injustas, incluyendo aplicación laxa de leyes anticorrupción, aranceles injustos propios y otras prácticas consideradas irrazonables e injustas, según informó la agencia de noticias AP.

Los aranceles, propuestos inicialmente hace un mes, entrarán en vigor el 22 de julio. La orden exime productos específicos que no se producen en Estados Unidos o cuya imposición de aranceles podría interrumpir cadenas de suministro críticas. Los productos exentos incluyen café, carne de res, naranjas, jugo de naranja, algunos productos de petróleo y gas, y partes y componentes aeroespaciales.

Jamieson Greer, Representante Comercial de Estados Unidos, declaró que la acción era necesaria para garantizar que trabajadores y empresas estadounidenses compitieran en condiciones equitativas. "Las negociaciones extensas con Brasil durante el año pasado no han resuelto estos problemas, pero permanecemos abiertos a continuar negociaciones con Brasil para lograr cambios necesarios en los problemas identificados en esta investigación", afirmó Greer en un comunicado.

Pese a estas medidas, Estados Unidos ha mantenido un superávit comercial de bienes con Brasil durante años, lo que complica la narrativa oficial sobre prácticas comerciales injustas.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reaccionó con indignación cuando funcionarios estadounidenses advirtieron en junio sobre la propuesta de aranceles. Lula atribuyó la medida a consideraciones políticas, culpando a su rival en las elecciones de octubre, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aliado del presidente Donald Trump. Flávio Bolsonaro había visitado recientemente Washington.

El Secretario de Estado Marco Rubio publicó en X un mensaje sobre el anuncio de los aranceles: "Que no haya confusión sobre el por qué: el presidente Lula y su gobierno no han negociado con Estados Unidos de buena fe. Sus políticas económicas son malas para estadounidenses y malas para brasileños. Durante el año pasado, Lula ha antepuesto su propio ego a hacer un acuerdo para el bienestar del pueblo brasileño, y estos aranceles son el precio de eso".

Los aranceles se imponen bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite a Estados Unidos investigar prácticas comerciales de otros países.

Este movimiento ocurre en un contexto de tensiones comerciales previas entre ambas naciones. En febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos falló en contra de muchos de los aranceles que Trump había impuesto bajo una ley diferente, la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977. La corte determinó que Trump había excedido su autoridad bajo esa ley para imponer aranceles generalizados sobre socios comerciales estadounidenses, incluyendo Brasil.

Trump había impuesto bajo esa ley un arancel del 50% a Brasil en protesta por la persecución judicial de Jair Bolsonaro por intentar revertir su derrota en las elecciones de 2022. Sin embargo, la relación entre Trump y Lula pareció mejorar en mayo, cuando Lula visitó la Casa Blanca.

La imposición de estos aranceles representa un giro significativo en esa aparente mejora de relaciones. La medida afectará sectores brasileños importantes, aunque la exención de productos clave como café y carne de res, principales exportaciones brasileñas, limita el impacto inmediato en la economía brasileña. No obstante, la acción genera incertidumbre sobre futuras negociaciones comerciales y podría influir en la política interna brasileña, donde Lula enfrenta críticas sobre su manejo de relaciones comerciales internacionales en un año electoral crítico.

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16 jul 2026
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La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos concluyó que Brasil incurría en una serie de prácticas comerciales injustas, incluyendo aplicación laxa de leyes anticorrupción, aranceles injustos propios y otras prácticas consideradas irrazonables e injustas, según informó la agencia de noticias AP.

Los aranceles, propuestos inicialmente hace un mes, entrarán en vigor el 22 de julio. La orden exime productos específicos que no se producen en Estados Unidos o cuya imposición de aranceles podría interrumpir cadenas de suministro críticas. Los productos exentos incluyen café, carne de res, naranjas, jugo de naranja, algunos productos de petróleo y gas, y partes y componentes aeroespaciales.

Jamieson Greer, Representante Comercial de Estados Unidos, declaró que la acción era necesaria para garantizar que trabajadores y empresas estadounidenses compitieran en condiciones equitativas. "Las negociaciones extensas con Brasil durante el año pasado no han resuelto estos problemas, pero permanecemos abiertos a continuar negociaciones con Brasil para lograr cambios necesarios en los problemas identificados en esta investigación", afirmó Greer en un comunicado.

Pese a estas medidas, Estados Unidos ha mantenido un superávit comercial de bienes con Brasil durante años, lo que complica la narrativa oficial sobre prácticas comerciales injustas.

El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva reaccionó con indignación cuando funcionarios estadounidenses advirtieron en junio sobre la propuesta de aranceles. Lula atribuyó la medida a consideraciones políticas, culpando a su rival en las elecciones de octubre, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, aliado del presidente Donald Trump. Flávio Bolsonaro había visitado recientemente Washington.

El Secretario de Estado Marco Rubio publicó en X un mensaje sobre el anuncio de los aranceles: "Que no haya confusión sobre el por qué: el presidente Lula y su gobierno no han negociado con Estados Unidos de buena fe. Sus políticas económicas son malas para estadounidenses y malas para brasileños. Durante el año pasado, Lula ha antepuesto su propio ego a hacer un acuerdo para el bienestar del pueblo brasileño, y estos aranceles son el precio de eso".

Los aranceles se imponen bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite a Estados Unidos investigar prácticas comerciales de otros países.

Este movimiento ocurre en un contexto de tensiones comerciales previas entre ambas naciones. En febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos falló en contra de muchos de los aranceles que Trump había impuesto bajo una ley diferente, la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977. La corte determinó que Trump había excedido su autoridad bajo esa ley para imponer aranceles generalizados sobre socios comerciales estadounidenses, incluyendo Brasil.

Trump había impuesto bajo esa ley un arancel del 50% a Brasil en protesta por la persecución judicial de Jair Bolsonaro por intentar revertir su derrota en las elecciones de 2022. Sin embargo, la relación entre Trump y Lula pareció mejorar en mayo, cuando Lula visitó la Casa Blanca.

La imposición de estos aranceles representa un giro significativo en esa aparente mejora de relaciones. La medida afectará sectores brasileños importantes, aunque la exención de productos clave como café y carne de res, principales exportaciones brasileñas, limita el impacto inmediato en la economía brasileña. No obstante, la acción genera incertidumbre sobre futuras negociaciones comerciales y podría influir en la política interna brasileña, donde Lula enfrenta críticas sobre su manejo de relaciones comerciales internacionales en un año electoral crítico.

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