Estados Unidos ha puesto en funcionamiento una instalación de 21.000 pies cuadrados (aproximadamente 1.950 metros cuadrados) diseñada para proteger al país de la amenaza de proliferación nuclear mientras impulsa sus objetivos de energía limpia, según informó Interesting Engineering. La infraestructura refuerza las capacidades de no proliferación y contraterrorismo que funcionan como escudo nuclear de la nación norteamericana.