Estados Unidos incluye a BYD y Alibaba en lista de empresas con presuntos vínculos militares chinos
El Departamento de Defensa de Estados Unidos añadió este lunes a varias grandes empresas chinas, incluyendo al fabricante de vehículos eléctricos BYD y al gigante del comercio electrónico Alibaba, a una lista de compañías con supuestos vínculos con el ejército chino. La medida, que identifica a 188 firmas como riesgo de seguridad nacional, no implica sanciones inmediatas pero alerta a organizaciones estadounidenses sobre los riesgos de hacer negocios con estas empresas, según informó el Pentágono en el Registro Federal.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos publicó el lunes una lista actualizada que incluye a 188 empresas chinas consideradas como riesgo de seguridad nacional, entre las que figuran algunos de los nombres más prominentes de la economía china, según un anuncio en el Registro Federal.
La lista, conocida como Sección 1260H, incorpora por primera vez al fabricante de vehículos eléctricos BYD, al gigante del comercio electrónico Alibaba y a la empresa tecnológica Baidu, entre otras compañías que compiten directamente con firmas estadounidenses en sectores como vehículos eléctricos e inteligencia artificial, según informó la BBC.
El objetivo de la lista es alertar a organizaciones estadounidenses sobre los riesgos de hacer negocios con estas empresas chinas, aunque su inclusión no significa que sean sancionadas de inmediato, según explicó el Departamento de Defensa. Muchas de estas empresas están directa o indirectamente involucradas en proporcionar servicios comerciales para Estados Unidos, según el Pentágono.
BYD, que no exporta sus automóviles a Estados Unidos, superó a Tesla a principios de este año para convertirse en el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos, según la fuente. La compañía fue acusada de servir como contribuyente militar-civil a las operaciones de defensa chinas, según la lista del Departamento de Defensa.
Alibaba, BYD y Baidu fueron señaladas por su participación en programas estatales más que por evidencia clara de contratos con el ejército chino, según la analista de políticas Stefanie Kam de la Universidad Tecnológica de Nanyang. Estados Unidos parece haber marcado a estas compañías por su participación en programas estatales, dijo Kam.
La embajada china en Estados Unidos calificó la lista como "discriminatoria" y afirmó que las empresas chinas han cumplido estrictamente con las leyes en el extranjero, según declaraciones a la BBC.
Un portavoz de Alibaba dijo que la empresa "no es una compañía militar china ni parte de ninguna estrategia de fusión militar-civil". "Tomaremos todas las acciones legales disponibles contra los intentos de tergiversar a nuestra compañía", declaró el portavoz. Los representantes de Alibaba dijeron por separado que no había base para que sus compañías hubieran sido incluidas en la lista, según la fuente.
Un portavoz de Baidu afirmó que "no hay justificación creíble" para su inclusión en la lista y que la empresa "usará todas las opciones disponibles" para que su nombre sea eliminado, según declaraciones recogidas por la BBC.
Huawei, que también figura en la lista, ha negado las afirmaciones de que el uso de sus productos presenta riesgos de seguridad y afirma que es independiente del gobierno chino, según la fuente.
La BBC contactó a BYD y varias empresas de la lista para obtener comentarios, pero no se obtuvieron respuestas inmediatas de todas las compañías mencionadas.
La medida amenaza con agravar las tensiones entre Washington y Pekín en un momento de creciente rivalidad económica y tecnológica entre ambas potencias. Pekín probablemente verá este movimiento como "una forma de contención económica", según Kam.
China podría responder con sanciones recíprocas, añadir empresas estadounidenses a una lista propia o responder con alguna forma de rechazo diplomático, según la analista de la Universidad Tecnológica de Nanyang.
La inclusión de estas empresas en la lista del Pentágono representa un nuevo capítulo en la estrategia estadounidense de limitar el acceso de compañías chinas consideradas como amenazas de seguridad nacional, aunque las empresas afectadas mantienen que operan de manera independiente y dentro del marco legal internacional.




