Estados Unidos intensifica ataques contra Irán mientras Trump amenaza con expandir bombardeos
Estados Unidos lanzó una nueva ola de ataques aéreos contra Irán el 15 de julio, deshabilitando un buque cisterna y golpeando objetivos militares en ciudades portuarias, mientras el presidente Donald Trump amenaza con expandir los bombardeos a infraestructura civil como puentes. El conflicto, que comenzó el 28 de febrero, ha dejado más de 30 muertos en Irán en los últimos días y ha llevado a Teherán a cerrar el estrecho de Ormuz y lanzar contraataques contra bases estadounidenses en la región, alejando a ambas potencias de un memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio.
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que sus fuerzas deshabilitaron el buque cisterna M/T Belma, con bandera de Curazao, cuando intentaba navegar hacia la isla de Jark en el Golfo Arábigo el 15 de julio. Según reportes, la embarcación comercial ignoró múltiples advertencias mientras intentaba violar el bloqueo naval estadounidense. Un avión estadounidense disparó misiles Hellfire contra la chimenea del barco, dejándolo incapacitado y sin capacidad de continuar hacia Irán.
Los medios estatales iraníes reportaron explosiones en las ciudades portuarias de Bandar Abás y Chabahar, así como en Ahvaz, cerca de la frontera con Irak, tras la nueva ola de ataques estadounidenses. El CENTCOM indicó que los ataques fueron "diseñados para degradar aún más las capacidades militares que las fuerzas iraníes han utilizado para atacar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz".
A diferencia de ataques anteriores realizados durante la noche, esta nueva oleada de bombardeos se llevó a cabo durante las horas del día. Los ataques estadounidenses han golpeado la ciudad portuaria meridional de Bushehr, hogar de la única planta nuclear civil de Irán, según reportes de medios estatales. Fue el segundo día consecutivo que la ciudad fue atacada.
El balance de bajas es significativo. Más de 30 personas han sido asesinadas en el sur de Irán en ataques estadounidenses en los últimos días, según la portavoz del gobierno iraní Fatemeh Mohajerani. El ministerio de salud iraní reportó que más de 260 personas han resultado heridas en toda el país por la última ola de ataques estadounidenses.
El ejército iraní prometió una "respuesta decisiva" después de que siete efectivos militares fueran reportados muertos en un ataque estadounidense a una base militar en Bampur, en el sureste de Irán. La agencia de noticias semioficial Tasnim reportó que varios efectivos también resultaron heridos en el incidente.
Durante una cumbre de defensa en el Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos en Pensilvania, Trump afirmó que "Irán está infeliz en este momento" y especuló sobre si Estados Unidos podría llegar a un acuerdo con el país o si simplemente lo "terminaría". "Quieren resolver esto tan desesperadamente. No les gusta lo que estamos haciendo. Descubriremos si queremos resolver con ellos o si simplemente lo terminamos", dijo Trump a los delegados en una mesa redonda presidencial.
Cuando se le preguntó si Irán tenía un plazo antes de que Estados Unidos comenzara a atacar puentes iraníes, Trump respondió: "No me gusta dar plazos, pero prácticamente lo saben, conocen la historia... más les vale comportarse". Sin embargo, Trump tiene un historial de establecer plazos que posteriormente no cumple. Según reportes, ha establecido al menos ocho plazos diferentes para que Irán termine la guerra, que luego ha desplazado o extendido públicamente.
Desde que el conflicto comenzó el 28 de febrero, Trump ha amenazado repetidamente con reanudar los bombardeos si Irán no reabre el estrecho de Ormuz, llega a un acuerdo y/o entrega su uranio enriquecido. En los últimos meses, esto ha incluido varias amenazas infames de bombardear infraestructura civil, incluyendo puentes y plantas de energía, lo que potencialmente constituiría crímenes de guerra bajo la ley internacional.
Trump elogió al secretario de defensa Pete Hegseth, diciendo que ha sido "realmente asombroso", pero señaló que los fabricantes de municiones estadounidenses necesitaban trabajar más rápido. "Necesitamos un poco más de velocidad. Tenemos la mejor calidad del mundo, pero necesitamos un poco más de velocidad", dijo. Esta declaración refleja que la guerra contra Irán ha reducido el suministro estadounidense de misiles de crucero Tomahawk e interceptores Patriot y THAAD.
La cumbre de defensa reunió a líderes clave en defensa y algunos de los mayores inversores globales. Los asistentes incluyeron al director ejecutivo de JPMorgan Jamie Dimon, al presidente de Blackstone Jon Gray, al director ejecutivo de Lockheed Martin Jim Taiclet, a la directora ejecutiva de General Dynamics Phebe Novakovic, al director ejecutivo de Boeing Kelly Ortberg, al director de SpaceX Antonio Gracias y al director de tecnología de análisis de la firma de inteligencia artificial Palantir Shyam Sankar. Trump destacó casi 10 mil millones de dólares en inversiones prometidas en tecnología durante la cumbre.
Irán ha respondido con su propia escalada. El país cerró el estrecho de Ormuz y llevó a cabo una ola de contraataques aéreos contra países que albergan bases estadounidenses en la región. Las sirenas sonaron en Baréin, mientras que Kuwait y Jordania reportaron interceptar drones y misiles disparados desde Irán. La agencia estatal de noticias IRNA reportó que las fuerzas iraníes lanzaron un ataque con drones contra una base militar en Jordania que alberga aviones de guerra estadounidenses, mientras que la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmó haber golpeado instalaciones estadounidenses en Baréin y Kuwait.
Irán ha amenazado con detener todas las exportaciones de energía del Oriente Medio después de que Estados Unidos reimpuso un bloqueo de sus puertos y barcos. El bloqueo estadounidense entró en vigor a principios del 15 de julio, lo que provocó que Irán cerrara el estrecho de Ormuz y llevara a cabo la ola de contraataques aéreos.
El negociador principal de Irán, Mohammad Bagher Ghalibaf, presidente del parlamento, declaró el 15 de julio que si Irán no se beneficiaba de su memorándum de entendimiento con Estados Unidos, "No tenemos razón para adherirse a tal entendimiento". Ghalibaf afirmó que Irán "nunca ha acogido la guerra, ni lo hace ahora" y que el enfoque de Teherán hacia la guerra y las negociaciones para terminarla debe basarse en intereses nacionales, seguridad nacional y una perspectiva a largo plazo.
Ghalibaf llamó a los iraníes a continuar con su resistencia armada, pero también a "utilizar las herramientas de la diplomacia y la negociación para lograr y consolidar los intereses nacionales". Enfatizó que la seguridad nacional del país depende del mantenimiento de "arreglos iraníes" en el estrecho de Ormuz y que "las fuerzas armadas iraníes tienen completa libertad de acción como siempre para enfrentar la agresión del enemigo".
El gobierno estadounidense emitió sanciones el 15 de julio dirigidas a individuos y entidades que, según afirmó, formaban parte de una red internacional que ayudaba a Irán a procurar armas. Los objetivos de las sanciones incluyen nacionales iraníes y rusos, así como entidades con base en Irán, Rusia y Nigeria, según declaró el Departamento del Tesoro estadounidense. El movimiento se produce en medio de tensiones elevadas entre Washington y Teherán, incluyendo hostilidades recientes sobre el control del estrecho de Ormuz, y mientras la administración Trump intensifica la presión sobre Irán a través de una serie de medidas de sanciones.
El Departamento del Tesoro indicó que las sanciones del miércoles "ejemplifican el uso por parte de Irán de empresas de aviación y transporte extranjeras, conductos financieros y coordinadores de viajes para oscurecer el papel de la IRGC en la adquisición ilícita y para mover material y personal globalmente".
El ejército estadounidense negó que sus fuerzas golpearan una instalación civil de almacenamiento de trigo en Irán el 15 de julio. Afirmó que fueron golpeados objetivos militares iraníes para degradar la capacidad de Teherán de atacar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz.
El conflicto también ha tenido repercusiones diplomáticas más amplias. Irán convocó al embajador británico después de que el Reino Unido prohibiera el apoyo a la Guardia Revolucionaria Islámica. El primer ministro saliente Keir Starmer anunció que el gobierno designaría a la rama de las fuerzas armadas iraníes bajo una nueva Ley de Seguridad Nacional, permitiendo que las fuerzas de seguridad tomen medidas contra cualquiera que sea considerado como proporcionándole apoyo, aunque sin proscribir al grupo como una organización terrorista.
El ministro de relaciones exteriores de Irán, Abbas Araghchi, viajó a Doha el 15 de julio para asistir al funeral del antiguo emir de Qatar, el jeque Hamad bin Jalifa Al-Zani, según reportó la agencia ISNA de Irán. Esto ocurre días después de que Irán atacara Qatar, un mediador entre Washington y Teherán en la guerra con Irán. Irán ha atacado lo que dice son objetivos estadounidenses en Qatar, más recientemente el domingo cuando se anunció la muerte del antiguo emir.
El conflicto también ha afectado a otros actores regionales. Líbano e Israel concluyeron conversaciones mediadas por Estados Unidos en Roma el 15 de julio, con un funcionario estadounidense diciendo que habían hecho progreso en la implementación de un plan que podría ver a las fuerzas israelíes comenzar a retirarse de algunas partes del sur del Líbano dentro de días. Los dos enemigos históricos celebraron conversaciones a nivel de embajador en la embajada estadounidense en Roma el 15 y 16 de julio, siendo esta su sexta ronda de negociaciones cara a cara desde que estalló una nueva guerra el 2 de marzo entre Israel y el grupo armado libanés Hezbolá, desencadenada por el conflicto regional más amplio.
Mientras tanto, los ataques aéreos israelíes han matado al menos a una docena de personas en Gaza en los últimos dos días, según dijeron funcionarios de salud locales el 15 de julio, mientras que los ataques continúan casi diariamente a pesar de un cese del fuego de meses de antigüedad con Hamás. El 15 de julio, tres miembros de una familia fueron asesinados en Gaza central, según dijeron funcionarios del Hospital Al Aqsa.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán ha entrado en una fase nueva y más confusa, con ambos lados alejándose cada vez más del vago memorándum de entendimiento firmado el 17 de junio. Los objetivos y métodos del líder estadounidense están envueltos en confusión, giros de 180 grados diarios y afirmaciones que dentro de horas se revelan como falsas.
El objetivo a corto plazo de Washington es claro: recuperar el control del estrecho de Ormuz de Irán, y el presidente parece dispuesto a extender la campaña de bombardeos más allá de las costas meridionales de Irán para lograrlo. Sin embargo, los combates reanudados también probablemente empujarán los precios del petróleo hacia los 90 dólares por barril, lo que potencialmente acercaría a Trump a derrotas en las elecciones de mitad de período estadounidenses que podrían dejarle dos años finales como un pato cojo, aunque furioso.



