La administración Trump podría conceder próximamente el primer permiso para minería comercial en aguas internacionales, según reporta The New York Times, marcando un hito en una industria naciente que busca extraer metales valorados en billones de dólares del fondo marino para fabricar baterías de vehículos eléctricos y sistemas de armamento. La decisión se produce pese a las protestas de numerosas naciones y sin que la comunidad internacional haya acordado reglas para esta actividad en zonas que pertenecen a toda la humanidad.