Estados Unidos prohíbe la venta de vehículos Polestar por vínculos tecnológicos con China
Negocios

Estados Unidos prohíbe la venta de vehículos Polestar por vínculos tecnológicos con China

El Departamento de Comercio de Estados Unidos bloqueó la venta de automóviles de la marca sueca Polestar en el mercado estadounidense a partir del año modelo 2027, según confirmó la propia compañía. La prohibición se basa en la Norma de Vehículos Conectados, que impide la comercialización de automóviles con software o hardware de conectividad vinculados a China o Rusia, y afecta a Polestar debido a que es propiedad mayoritaria del fabricante chino Geely y manufactura sus vehículos en territorio chino.

NEGOCIOS4 JUL 2026

La marca de vehículos eléctricos Polestar anunció que no pudo asegurar un acuerdo con el gobierno estadounidense para continuar las ventas de sus automóviles nuevos en Estados Unidos, según informó la compañía. La decisión llega apenas días después de que Polestar reportara cifras récord de ventas, con 13.126 automóviles vendidos, representando un crecimiento del 7% interanual, según datos de la empresa.

La Norma de Vehículos Conectados, finalizada en 2025 bajo la administración Biden, bloquea efectivamente a Polestar de vender automóviles en Estados Unidos comenzando con el año modelo 2027, según la normativa. La regla apunta específicamente a vehículos conectados con software o hardware de conectividad vehicular vinculados a China o Rusia, y también se aplica a fabricantes de automóviles que sean propiedad de, estén controlados por, o estén sujetos a la jurisdicción de esos países, según establece la norma.

Polestar, la marca sueca de vehículos eléctricos, es propiedad mayoritaria de Geely, un fabricante automotriz chino, lo que la coloca en el lado equivocado de la Norma de Vehículos Conectados, según la fuente. Automóviles como el Polestar 2, 4 y el nuevo Polestar 5 son todos manufacturados en China, lo que significa que ninguno de ellos puede ser vendido en Estados Unidos, según la información disponible.

La norma fue motivada por preocupaciones de seguridad nacional, según reportes. Aparentemente, los automóviles de países como China, Rusia y otros fueron considerados como un riesgo para la seguridad estadounidense. El argumento fue que tecnología como cámaras y rastreo GPS en automóviles podría ser explotada por potencias extranjeras, según la justificación oficial.

Esta medida ha impedido que compañías como WeRide y Pony AI prueben automóviles autónomos en carreteras estadounidenses, según la fuente. La norma también prohíbe software chino en automóviles vendidos en Estados Unidos comenzando con el año modelo 2027, con una prohibición adicional sobre hardware chino a partir del año 2029, según establece la regulación.

Mientras que la medida para prohibir a Polestar ha generado sorpresa, existe una preocupación aún mayor que ha recibido mucha atención. Las personas están cuestionando por qué otras marcas como Volvo, que de hecho es la marca hermana de Polestar, y Ford Motor, que importa su Lincoln Nautilus desde China, han recibido el beneficio de la duda en esta situación, según observadores del sector.

"Simplemente no tiene sentido cómo algunas marcas pudieron obtener luz verde, y nosotros obtuvimos luz roja", comentó Matthew Haiken, uno de los primeros y más grandes distribuidores de Polestar en Nueva Jersey, según declaraciones recogidas.

Profundizando en el asunto, se revela que los automóviles conectados de Volvo están impulsados por infraestructura de datos europea. Mientras tanto, Polestar depende de los servidores de Geely en China, según la información disponible. Sin descartar la presencia mucho mayor de Volvo en Estados Unidos, lo que puede haberle dado más poder de negociación, según análisis del caso.

En cuanto a otras marcas como Ford, ahora se sabe que la compañía está actualmente en conversaciones con el Departamento de Comercio para obtener autorización para continuar importando el Lincoln Nautilus construido en China, con el argumento de que aunque el software del Nautilus se instala en China, se desarrolla en Estados Unidos, según reportes.

Para Polestar, parece que su tiempo en Estados Unidos ha terminado. La compañía, sin embargo, fue rápida en señalar que continuaría vendiendo su stock existente de los crossovers Polestar 3 y Polestar 4 hasta que se agoten las existencias estadounidenses, según comunicó la marca. Adicionalmente, continuaría dando a los clientes estadounidenses acceso a su red de servicio y soporte, según la empresa.

La gama estadounidense de la marca incluía desde el sedán fastback 2, ofrecido con trenes motrices de uno y dos motores que producen hasta 476 caballos de fuerza en la configuración Performance Pack, hasta el más nuevo SUV eléctrico Polestar 3 y el elegante SUV-coupé Polestar 4, según la información de producto. Juntos, estos automóviles mostraban el impulso de la marca sueca hacia el espacio de vehículos eléctricos premium con características como arquitecturas eléctricas de 400 voltios y 800 voltios, paquetes de baterías de largo alcance, actualizaciones de software por aire, infoentretenimiento construido por Google, y credenciales de rendimiento que los posicionaban contra rivales de Tesla, BMW, Audi y Mercedes-Benz, según datos de la compañía.

Ya sea que este movimiento se vea como una victoria en el caso de preocupaciones de seguridad nacional o puramente para apuntar a productos chinos es secundario. Lo que hace es dejar al consumidor con una opción menos de vehículos eléctricos en el mercado, según el análisis de la situación.

La prohibición representa un golpe significativo para Polestar en uno de los mercados de vehículos eléctricos más importantes del mundo, justo cuando la compañía estaba experimentando crecimiento en sus ventas. La disparidad en el tratamiento entre diferentes fabricantes con vínculos chinos plantea interrogantes sobre la aplicación consistente de la normativa de seguridad nacional y sus implicaciones para el mercado automotriz estadounidense en el futuro.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE NEGOCIOS
ColGlobal
Estados Unidos prohíbe la venta de vehículos Polestar por vínculos tecnológicos con China
Negocios

Estados Unidos prohíbe la venta de vehículos Polestar por vínculos tecnológicos con China

El Departamento de Comercio de Estados Unidos bloqueó la venta de automóviles de la marca sueca Polestar en el mercado estadounidense a partir del año modelo 2027, según confirmó la propia compañía. La prohibición se basa en la Norma de Vehículos Conectados, que impide la comercialización de automóviles con software o hardware de conectividad vinculados a China o Rusia, y afecta a Polestar debido a que es propiedad mayoritaria del fabricante chino Geely y manufactura sus vehículos en territorio chino.

4 jul 2026
Tamaño de texto

La marca de vehículos eléctricos Polestar anunció que no pudo asegurar un acuerdo con el gobierno estadounidense para continuar las ventas de sus automóviles nuevos en Estados Unidos, según informó la compañía. La decisión llega apenas días después de que Polestar reportara cifras récord de ventas, con 13.126 automóviles vendidos, representando un crecimiento del 7% interanual, según datos de la empresa.

La Norma de Vehículos Conectados, finalizada en 2025 bajo la administración Biden, bloquea efectivamente a Polestar de vender automóviles en Estados Unidos comenzando con el año modelo 2027, según la normativa. La regla apunta específicamente a vehículos conectados con software o hardware de conectividad vehicular vinculados a China o Rusia, y también se aplica a fabricantes de automóviles que sean propiedad de, estén controlados por, o estén sujetos a la jurisdicción de esos países, según establece la norma.

Polestar, la marca sueca de vehículos eléctricos, es propiedad mayoritaria de Geely, un fabricante automotriz chino, lo que la coloca en el lado equivocado de la Norma de Vehículos Conectados, según la fuente. Automóviles como el Polestar 2, 4 y el nuevo Polestar 5 son todos manufacturados en China, lo que significa que ninguno de ellos puede ser vendido en Estados Unidos, según la información disponible.

La norma fue motivada por preocupaciones de seguridad nacional, según reportes. Aparentemente, los automóviles de países como China, Rusia y otros fueron considerados como un riesgo para la seguridad estadounidense. El argumento fue que tecnología como cámaras y rastreo GPS en automóviles podría ser explotada por potencias extranjeras, según la justificación oficial.

Esta medida ha impedido que compañías como WeRide y Pony AI prueben automóviles autónomos en carreteras estadounidenses, según la fuente. La norma también prohíbe software chino en automóviles vendidos en Estados Unidos comenzando con el año modelo 2027, con una prohibición adicional sobre hardware chino a partir del año 2029, según establece la regulación.

Mientras que la medida para prohibir a Polestar ha generado sorpresa, existe una preocupación aún mayor que ha recibido mucha atención. Las personas están cuestionando por qué otras marcas como Volvo, que de hecho es la marca hermana de Polestar, y Ford Motor, que importa su Lincoln Nautilus desde China, han recibido el beneficio de la duda en esta situación, según observadores del sector.

"Simplemente no tiene sentido cómo algunas marcas pudieron obtener luz verde, y nosotros obtuvimos luz roja", comentó Matthew Haiken, uno de los primeros y más grandes distribuidores de Polestar en Nueva Jersey, según declaraciones recogidas.

Profundizando en el asunto, se revela que los automóviles conectados de Volvo están impulsados por infraestructura de datos europea. Mientras tanto, Polestar depende de los servidores de Geely en China, según la información disponible. Sin descartar la presencia mucho mayor de Volvo en Estados Unidos, lo que puede haberle dado más poder de negociación, según análisis del caso.

En cuanto a otras marcas como Ford, ahora se sabe que la compañía está actualmente en conversaciones con el Departamento de Comercio para obtener autorización para continuar importando el Lincoln Nautilus construido en China, con el argumento de que aunque el software del Nautilus se instala en China, se desarrolla en Estados Unidos, según reportes.

Para Polestar, parece que su tiempo en Estados Unidos ha terminado. La compañía, sin embargo, fue rápida en señalar que continuaría vendiendo su stock existente de los crossovers Polestar 3 y Polestar 4 hasta que se agoten las existencias estadounidenses, según comunicó la marca. Adicionalmente, continuaría dando a los clientes estadounidenses acceso a su red de servicio y soporte, según la empresa.

La gama estadounidense de la marca incluía desde el sedán fastback 2, ofrecido con trenes motrices de uno y dos motores que producen hasta 476 caballos de fuerza en la configuración Performance Pack, hasta el más nuevo SUV eléctrico Polestar 3 y el elegante SUV-coupé Polestar 4, según la información de producto. Juntos, estos automóviles mostraban el impulso de la marca sueca hacia el espacio de vehículos eléctricos premium con características como arquitecturas eléctricas de 400 voltios y 800 voltios, paquetes de baterías de largo alcance, actualizaciones de software por aire, infoentretenimiento construido por Google, y credenciales de rendimiento que los posicionaban contra rivales de Tesla, BMW, Audi y Mercedes-Benz, según datos de la compañía.

Ya sea que este movimiento se vea como una victoria en el caso de preocupaciones de seguridad nacional o puramente para apuntar a productos chinos es secundario. Lo que hace es dejar al consumidor con una opción menos de vehículos eléctricos en el mercado, según el análisis de la situación.

La prohibición representa un golpe significativo para Polestar en uno de los mercados de vehículos eléctricos más importantes del mundo, justo cuando la compañía estaba experimentando crecimiento en sus ventas. La disparidad en el tratamiento entre diferentes fabricantes con vínculos chinos plantea interrogantes sobre la aplicación consistente de la normativa de seguridad nacional y sus implicaciones para el mercado automotriz estadounidense en el futuro.

FUENTES
SIGUE LEYENDO