

El Gobierno Federal de Estados Unidos ha finalizado el cierre más largo de su historia, que durante casi dos meses dejó sin salario a cientos de miles de empleados públicos y provocó una crisis en el sistema de transporte aéreo con miles de vuelos cancelados.
El Gobierno de Estados Unidos reabrió oficialmente sus operaciones este jueves después de 43 días de bloqueo administrativo, poniendo fin al cierre más extenso de la historia del país. La reapertura se produjo tras la aprobación del acuerdo en la Cámara de Representantes, con 222 votos a favor y 209 en contra, incluyendo seis votos demócratas que se unieron a la bancada republicana.
El impacto del cierre gubernamental ha sido particularmente severo en el sistema de transporte aéreo. Según datos de la Administración Federal de Aviación (FAA), miles de controladores aéreos se ausentaron de sus puestos o solicitaron bajas médicas durante las seis semanas de bloqueo, al no poder recibir sus salarios.
Las consecuencias para los viajeros han sido dramáticas. Entre el viernes y el miércoles anterior al cierre, más de 10.000 vuelos fueron cancelados, afectando a cientos de miles de pasajeros. Solo el pasado viernes, más de 4.000 vuelos sufrieron retrasos o cancelaciones, con aproximadamente 100.000 viajeros experimentando algún tipo de incidencia.
El secretario de Transportes, Sean Duffy, había ordenado restringir el tráfico aéreo en 40 de los principales aeropuertos del país debido a la escasez crítica de personal. Las restricciones llegaron a reducir hasta un 10% de los vuelos en esos aeropuertos.
El presidente Donald Trump ha criticado a los controladores aéreos que se ausentaron durante el cierre y propuso un bono extraordinario de 10.000 dólares para aquellos que continuaron trabajando sin faltar un turno, a pesar de no recibir su salario.
El impacto económico del cierre ha sido significativo. Según Kevin Hassett, director del Consejo Económico de la Casa Blanca, el bloqueo ha costado aproximadamente 14.000 millones de dólares, equivalente al 1.5% del PIB. Hassett estima que se han perdido cerca de 60.000 puestos de trabajo privados debido a la paralización administrativa.
Se espera que la normalidad en los aeropuertos se restablezca gradualmente, con proyecciones que indican una recuperación casi total antes de la festividad de Acción de Gracias el próximo 27 de noviembre.
Más allá de los aeropuertos, decenas de agencias federales que habían estado suspendidas o funcionando parcialmente comenzarán a recuperar su actividad normal. El Instituto Smithsonian, por ejemplo, anunció una reapertura escalonada de sus 21 museos, con tres de ellos abriendo sus puertas este viernes.
La Oficina de Administración de Personal ha informado que se anularán los despidos de trabajadores federales realizados durante el bloqueo, ofreciendo un respiro adicional a los empleados públicos afectados por esta crisis administrativa.