Estados Unidos retira financiamiento para programas de VIH en Sudáfrica por disputas políticas
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Estados Unidos retira financiamiento para programas de VIH en Sudáfrica por disputas políticas

El gobierno estadounidense anunció el fin del financiamiento para programas de prevención y tratamiento del VIH en Sudáfrica, país con la mayor cantidad de personas viviendo con el virus en el mundo, según confirmó el Departamento de Estado. La decisión, vinculada a disputas sobre políticas de empoderamiento económico negro y alegaciones sobre persecución de la minoría afrikáner, elimina aproximadamente 400 millones de dólares anuales que representaban una quinta parte del gasto total sudafricano en programas contra el VIH.

INTERNACIONAL19 JUN 2026

El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó el viernes que iniciará una "reducción gradual" del financiamiento a Sudáfrica a través del Fondo de Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida (Pepfar, por sus siglas en inglés), un programa que ha apoyado la prevención y tratamiento del VIH en África durante más de dos décadas, según informó The New York Times.

La decisión afecta a Sudáfrica, el país con el mayor número de personas viviendo con VIH en el mundo, con más de ocho millones de casos, según la BBC. Hasta 2025, Estados Unidos proporcionaba aproximadamente 400 millones de dólares anuales (300 millones de libras) para apoyar los esfuerzos sudafricanos contra el virus, según la misma fuente.

Un funcionario del Departamento de Estado atribuyó la decisión al "fracaso de Sudáfrica en lograr un progreso demostrable en las solicitudes de políticas de la administración", según declaraciones recogidas por ambos medios. El funcionario añadió que la intención del gobierno estadounidense era "fomentar la autosuficiencia" y reducir la dependencia del financiamiento estadounidense, señalando que "Sudáfrica es un país de ingresos medios y es más que capaz de apoyar sus propios programas de salud", según la BBC.

**Vínculo con disputas políticas bilaterales**

El Departamento de Estado estadounidense pareció vincular la decisión con el supuesto fracaso de Sudáfrica para proteger a la comunidad afrikáner, minoría blanca descendiente de europeos occidentales que se establecieron en el sur de África en el siglo XVII, según la BBC. Esta alegación ha sido rechazada repetidamente por el gobierno sudafricano.

Aunque el funcionario del Departamento de Estado no especificó las solicitudes de políticas en su declaración del viernes, la administración ha exigido previamente a Sudáfrica que derogue una ley que permite la expropiación de tierras sin compensación, que exima a las empresas estadounidenses de las leyes de empoderamiento negro y que no se alinee con enemigos de Estados Unidos como Irán, según The New York Times.

Estados Unidos ha dicho repetidamente al gobierno sudafricano "que el financiamiento de Pepfar sería terminado si no abordaban las preocupaciones del presidente Trump", según el funcionario citado por The New York Times. Las demandas de la administración no tienen relación con cómo opera el programa ni con la salud pública, según el mismo medio.

**Contexto de deterioro de relaciones**

Las relaciones entre Estados Unidos y Sudáfrica se han deteriorado progresivamente desde la toma de posesión del presidente Donald Trump, según la BBC. Poco después de asumir el cargo, Trump emitió una orden ejecutiva alegando que "innumerables" políticas sudafricanas desmantelaron la igualdad de oportunidades y alimentaron la violencia "contra propietarios de tierras desfavorecidos racialmente", según la misma fuente.

Esto es disputado por el gobierno sudafricano, que afirma que su política de Empoderamiento Económico Negro es necesaria para corregir la desigualdad económica que data de la era del apartheid, según la BBC. La Casa Blanca declaró que dados estos "prácticas injustas e inmorales", no se proporcionaría más ayuda a Sudáfrica, según la misma fuente.

Trump también ha alegado falsamente que está ocurriendo un "genocidio blanco" en Sudáfrica, lo que llevó a la administración a establecer un programa de refugiados para afrikáners, quienes ahora son prácticamente los únicos refugiados a los que se permite entrar a Estados Unidos, según la BBC. La afirmación de genocidio ha sido ampliamente desacreditada, según la misma fuente.

**Antecedentes del financiamiento**

El financiamiento de Pepfar, que había estado proporcionando aproximadamente una quinta parte del gasto total de Sudáfrica en programas de VIH, obtuvo un respiro en octubre pasado con lo que se llamó un "plan puente", según la BBC.

La mayor parte del financiamiento de Sudáfrica para el programa fue recortado el año pasado después de que el presidente Trump desmantelara la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), según The New York Times. El recorte planificado en Pepfar para Sudáfrica fue reportado por primera vez por Semafor, según el mismo medio.

**Respuesta del gobierno sudafricano**

El ministerio de salud de Sudáfrica respondió diciendo que aunque no había sido informado de esta decisión, había "estado trabajando durante mucho tiempo en un plan de autosuficiencia", según la BBC.

El ministerio de salud sudafricano también señaló que aunque Pepfar contribuyó al programa de VIH del país, la provisión de medicamentos antirretrovirales que salvan vidas se financiaba completamente por separado, con la mayoría proveniente del gobierno, según la BBC.

**Intentos fallidos de reconciliación**

Los intentos de reparar las relaciones entre Estados Unidos y Sudáfrica han fracasado, según la BBC. Estos incluyen una reunión de alto perfil en la Casa Blanca entre Trump y el presidente sudafricano Cyril Ramaphosa hace poco más de un año, cuando el presidente estadounidense confrontó a su homólogo con sus afirmaciones de persecución blanca, según la misma fuente.

**Implicaciones para la crisis del VIH**

La decisión de retirar el financiamiento tiene implicaciones significativas para Sudáfrica, que enfrenta la mayor epidemia de VIH del mundo. Los 400 millones de dólares anuales que proporcionaba Estados Unidos representaban una quinta parte del presupuesto total del país para programas de VIH, una cantidad sustancial que ahora deberá ser compensada por el gobierno sudafricano o por otras fuentes de financiamiento internacional.

El programa Pepfar ha sido considerado durante más de dos décadas como una de las iniciativas de salud global más exitosas de Estados Unidos, proporcionando tratamiento y prevención del VIH a millones de personas en África y otras regiones. La decisión de retirar el financiamiento a Sudáfrica marca un cambio significativo en la política exterior estadounidense, subordinando consideraciones de salud pública a disputas políticas bilaterales sobre políticas internas sudafricanas que no tienen relación directa con la gestión de programas de salud.

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