Washington ha decidido retirar entre 4.000 y 5.000 efectivos militares de Europa, marcando la primera contracción real del paraguas de seguridad estadounidense desde el fin de la Guerra Fría, según informó Il Giornale di Vicenza. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump como parte de su estrategia de reparto de cargas, reducirá despliegues en Alemania y Polonia y cancelará refuerzos planificados, mientras Europa enfrenta un déficit crítico de autonomía estratégica pese a gastar 330.000 millones de euros anuales en defensa.