Un estudio publicado en la revista Science concluye que el cierre abrupto de la agencia estadounidense de ayuda humanitaria USAID durante el segundo mandato del presidente Donald Trump provocó un aumento significativo y sostenido de la violencia en las regiones africanas más dependientes de esta asistencia, con incrementos de dos dígitos en la incidencia, severidad y letalidad de conflictos según investigadores de la Universidad de Chicago.