Europa occidental enfrenta ola de calor récord en mayo con al menos 13 muertos y temperaturas de hasta 40 grados
Una ola de calor sin precedentes para el mes de mayo azota España, Francia, Reino Unido y Portugal, con temperaturas que superan en más de 10 grados los valores normales para la época. El fenómeno ha causado al menos 13 muertes confirmadas entre Francia y Reino Unido, mientras España se prepara para superar los máximos históricos de su serie de datos que arranca en 1950, según la Agencia Estatal de Meteorología.
España afronta un inicio del verano meteorológico con temperaturas fuera de registro tras un fin de semana de calor extremo. Los modelos de previsión de la Agencia Estatal de Meteorología de España indican que durante lo que queda de mayo y al menos hasta el 4 de junio las temperaturas medias diarias van a superar los máximos históricos de la serie, que arranca en 1950, según informó la agencia.
La situación no se limita a España. Buena parte de Europa occidental está sufriendo los efectos del calor extremo, con especial incidencia en Reino Unido, Francia y Portugal, donde este miércoles hay activos avisos por calor, según los datos de la Red Meteorológica Europea.
En España, la Agencia Estatal de Meteorología mantiene avisos por altas temperaturas en áreas de nueve comunidades autónomas este miércoles: Aragón, Asturias, Cantabria, Cataluña, Extremadura, Galicia, Navarra, País Vasco y La Rioja. En prácticamente todos los casos se trata de avisos amarillos, que son los de menos intensidad. Pero en el interior de Bizkaia la agencia ha activado el naranja, porque prevé que durante esta tarde se puedan llegar a alcanzar los 37 grados, según informó la Agencia Estatal de Meteorología.
El Ministerio de Sanidad de España informa de un riesgo muy alto para la salud por el calor en varias zonas de Bizkaia, Gipuzkoa y Asturias.
Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología, explicó que en los próximos días "las máximas serán superiores a 34 grados de forma generalizada y también habrá noches tropicales", en las que no se baja de 20 grados, en amplias zonas. "La situación podría mantenerse al menos hasta mediados de la próxima semana", añadió.
Durante el fin de semana en el nordeste, centro y mitad sur de la Península se superarán los 35 grados. En áreas de Zaragoza, Badajoz y Sevilla se llegará a los 38 grados, incluso a los 40 en el caso de la provincia andaluza, según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología. Del Campo añadió que la previsión es que a partir de la semana que viene se viva otro ascenso de las temperaturas, con lo que "seguirá el calor muy inusual para la época del año".
El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología explicó que la situación que se vive en Europa occidental está motivada fundamentalmente por "la presencia de una potente dorsal". Pero Del Campo recordó que "el cambio climático provoca episodios de altas temperaturas a lo largo de todo el año con mayor frecuencia e intensidad que en décadas anteriores". Por eso "este episodio, así como el patrón atmosférico que lo provoca, se enmarca en este contexto de cambio climático", que está haciendo que las olas de calor sean más frecuentes e intensas.
Simon Stiell, el máximo responsable del área de cambio climático de la ONU, resaltó a través de un comunicado cómo esta "última ola de calor en Europa es un recordatorio brutal de los impactos crecientes de la crisis climática". "El principal culpable es la adicción mundial a quemar carbón, petróleo y gas, y a destruir bosques. Muchas otras partes del mundo también están sufriendo duramente, como India y otras zonas de Asia", añadió. También señaló hacia la solución: "Un cambio más rápido hacia la energía limpia, que ahora es más barata que los combustibles fósiles y más rápida de producir".
En Reino Unido, la desesperación de muchos británicos por buscar en ríos y en el mar algo de alivio ante la ola de calor del país ha provocado ya la muerte, por ahogamiento, de cinco adolescentes y un adulto de sesenta años. Los jóvenes se ahogaron todos en ríos y lagos, mientras el hombre falleció en la costa de Cornualles, cuando intentaba rescatar a dos familiares en peligro, según informó El País.
Las temperaturas del martes volvieron a batir récords en Reino Unido. Si el día anterior, la cifra más alta registrada en el país fue la del botánico de Kew Gardens, en el suroeste de Londres, con 34,8 grados, 24 horas más tarde y en ese mismo lugar se llegó a los 35,1 grados. El registro histórico más elevado hasta entonces se produjo en 1922 y más tarde en 1944 con una máxima de 32,8 grados, según los datos meteorológicos.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido mantiene alerta ámbar, la tercera más alta de una escala de cuatro hasta llegar a la alerta roja, en seis zonas del país, concentradas sobre todo en el sur de la isla. Se espera que la ola de calor perdure al menos hasta este jueves.
Algunos servicios ferroviarios de la zona han impuesto restricciones de velocidad, ante el riesgo de que el calor haya dilatado los raíles y pudiera provocar accidentes. En la zona de Kent, casi un millar de hogares han estado sin agua corriente durante tres días consecutivos. Las compañías suministradoras han llevado a cabo tareas de reparto de botellines mientras aceleraban las tareas de reparación.
Greg Dewhurst, meteorólogo jefe de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, explicó estos días la razón de una ola de calor tan repentina: "En el pasado, las olas de calor se iban construyendo de modo gradual durante días y días. Ahora desarrollan su potencia de manera rápida", dijo, por culpa del cambio climático, que las está acelerando.
Los bomberos tuvieron que esforzarse durante horas el lunes para apagar un incendio de matorrales cercano a Edimburgo, una ciudad de naturaleza lluviosa y húmeda que registró sin embargo ese día hasta 25 grados centígrados. Ante la humareda desatada, se pidió a los residentes de la zona que mantuvieran cerradas sus puertas y ventanas.
Francia está viviendo una ola de calor inédita para un mes de mayo. Este miércoles se esperan temperaturas de 37 grados en el sudoeste del país y el jueves se podría llegar a los 39. Hay 13 departamentos en alerta naranja, que se suman a los 9 en alerta máxima desde el martes. Hay además 26 departamentos en nivel amarillo. Las temperaturas son más de 10 grados superiores a las que corresponden a esta época del año, según los cálculos del canal Météo para el periodo 1991-2020.
El Gobierno francés cifró el martes en siete las muertes asociadas al calor de momento, según anunció la portavoz del Gobierno, Maud Bregueon. Dos de ellos eran personas que hacían ejercicio de alta intensidad al aire libre y los otros cinco fallecieron ahogados. Este episodio "es el primero de una serie que se va a repetir este verano", vaticinó la ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut.
De momento, el Gobierno francés no ha considerado necesario cerrar las escuelas. En Francia, muchos hospitales y la mayoría de centros escolares no tienen aire acondicionado. En todo caso, el Ejecutivo francés prepara ahora un plan para hacer frente a estos episodios cada vez más frecuentes mientras aumentan las críticas por la gestión de la emergencia y la falta de anticipación.
El jueves, el primer ministro Sebastien Lecornu presidirá una reunión con varios ministros y con las agencias regionales de salud para valorar medidas a corto plazo, como la de cerrar escuelas y la anulación o adaptación de eventos deportivos, como el Rolland Garros, que se celebra estas semanas en París. También para anticiparse a futuros episodios de calor. "La reunión no se centrará tanto en este episodio, sino que nos permitirá trabajar en un plan a largo plazo, que se extienda hasta septiembre, para anticiparnos a eventos como los incendios forestales. Como vemos, las olas de calor comienzan cada vez antes y debemos estar preparados para afrontarlas", señaló el entorno del primer ministro.
La situación en España se produce en un contexto más amplio de calentamiento. Aunque los días especialmente fríos que se vivieron al inicio de mayo pudieran generar una impresión diferente, la realidad que reflejan los registros es que este año se acumula más calor inusualmente alto que bajas temperaturas fuera de lo normal. De hecho, en 2026 ya se han batido 12 récords de días cálidos y cero de días fríos, según informó El Diario.
Lo que atraviesa la península ibérica estos días son "masas de aire más cálidas que cualquiera de las registradas por estas fechas" en España para el periodo 1991-2020, como describió la Agencia Estatal de Meteorología. El resultado es que el país soporta temperaturas "extraordinariamente altas".
La anomalía térmica es muy grande porque la media histórica de temperaturas máximas para mayo en España va de los 20 grados en el norte, a los 25 grados en el centro y algo más de los 26 grados en sur, según los datos acumulados por la Agencia. Este nivel de calor, que no será llamado oficialmente "ola" porque haría falta todavía más intensidad, es "propio de pleno verano", pero todavía en mayo, es decir, en primavera, según la Agencia Estatal de Meteorología.
Raquel Olalla, física de la Universidad de Vigo que participa en el proyecto Esfera Climática, subrayó que "el cambio climático no es algo que ocurre todo el rato a la vez en todas partes". La científica explicó que "el planeta se está calentando eso nadie puede discutirlo y por eso hay un cambio de régimen climático que está redistribuyendo las variables meteorológicas, pero no al mismo tiempo en todos los lugares. Y esto parece que se confunde al considerar que el tiempo, que es a corto plazo, es lo mismo que el clima, que se mide por décadas".
Aquel comienzo de mayo que sorprendió al público por el frío supuso algo más de cinco días con termómetros de bajón, aproximadamente hasta el 15 de mayo, y llegaron después de que abril fuera el abril con mayor temperatura media de todo el registro español. "Extremadamente cálido", lo calificó la Agencia Estatal de Meteorología. La temperatura media se disparó 3,2 grados por encima del periodo de referencia.
Anteriormente, febrero fue "muy cálido", de hecho, el cuarto más cálido desde que hay datos con una anomalía de 2,4 grados en la península ibérica. En marzo la temperatura fue "normal", es decir, prácticamente la misma que la media histórica, solo una pequeña anomalía de 0,1 grados. Lo mismo ocurrió con enero.
Sin embargo, el invierno en su conjunto, que incluye también diciembre de 2025, "tuvo carácter muy cálido". Fue el noveno invierno más cálido desde que se tienen datos sistematizados en 1961. Destaca que fueron especialmente las temperaturas mínimas del invierno las que experimentaron una mayor diferencia al alza: los momentos más fríos del invierno fueron menos fríos que la media.
Los récords de días fríos han caído abruptamente por el cambio climático durante al menos tres décadas mientras los calurosos se han multiplicado. De hecho España lleva cuatro años seguidos sin un récord de día frío, el último fue en abril de 2022, y acumula 100 nuevos récords de días de calor, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología.
Entre 2016 y 2025 se han registrado 220 récords de días cálidos y siete fríos. Lo esperable según la Agencia Estatal de Meteorología es que en un clima "estable" se registrara cinco récords de día de frío y otros cinco de calor al año. Una distribución teórica muy lejana a la realidad de los termómetros.
El verano climatológico comenzó este lunes 1 de junio tras un episodio de calor histórico en los últimos días de mayo asociado a un posible "domo de calor". Los mares que rodean la Península registran temperaturas muy elevadas e inusuales para esta época, situación que se está dando tanto en el Mediterráneo como en el Cantábrico, según informó Valencianews.
Samuel Biener, climatólogo de Meteored España, explicó que "se está hablando de si el posible superNiño podría provocar un verano de récord en España, pero en realidad su influencia en nuestro país es muy limitada". Biener añadió que "el verano ya es una estación cálida de por sí en gran parte del territorio y, además, cada año se están batiendo récords de temperatura tanto con episodios de El Niño como de La Niña".
Las últimas tendencias indican que en el próximo trimestre las temperaturas estarán probablemente por encima de la media en gran parte de España. En zonas como ambas Castillas, la Comunidad de Madrid o Extremadura, podrían ser de 1,5 y 3 grados más altas respecto a los valores habituales del verano, según las previsiones de Meteored.
En cambio, no se observa una señal clara en el extremo suroeste peninsular, donde se registran tradicionalmente las temperaturas más altas entre junio y agosto, ni en Canarias, donde por ahora no se esperan anomalías significativas.
Aunque aún es pronto para confirmar la llegada de olas de calor, la tendencia observada en los últimos años sugiere que es bastante probable que se produzca al menos un episodio de temperaturas extremas, según Biener.
Según los mapas meteorológicos, el próximo trimestre podría ser algo más húmedo de lo habitual en el Pirineo, el Ibérico sur, vertiente mediterránea y Canarias, mientras que en el resto del país no se aprecia una tendencia clara.




