Internacional

Exmilitante alemana de la Fracción del Ejército Rojo condenada a 13 años de prisión por robos a mano armada

Daniela Klette, de 67 años y exmiembro de la organización terrorista alemana Fracción del Ejército Rojo, fue condenada este miércoles a 13 años de prisión por una serie de robos a mano armada cometidos entre 1999 y 2016, según informó el Tribunal Regional de Verden en Baja Sajonia. La sentencia llega después de que Klette pasara más de 30 años prófuga hasta su captura en un apartamento de Berlín en febrero de 2024, donde vivía bajo identidad falsa.

INTERNACIONAL27 MAY 2026

El Tribunal Regional de Verden en Baja Sajonia encontró a Daniela Klette culpable de seis cargos de robo agravado en conjunción con secuestro por rescate y posesión de armas militares, según informó The Guardian. La condena de 13 años se centra en ocho robos cometidos en el norte y oeste de Alemania durante un período de 17 años, según BBC.

Según el juez presidente Lars Engelke, citado por The Guardian, Klette y sus cómplices "llevaron a cabo sus robos con una división del trabajo y de manera altamente conspirativa". El tribunal determinó que Klette asaltó furgones blindados y supermercados en distintas ciudades de Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia junto con sus cómplices Burkhard Garweg, de 57 años, y Ernst-Volker Staub, de 72 años, según El País.

Los robos y el botín obtenido

El primer atraco tuvo lugar en julio de 1999 en la ciudad de Duisburgo, cuando atacantes enmascarados embistieron un furgón de transporte de efectivo y amenazaron a los guardias con armas de fuego y un lanzagranadas, antes de huir con una gran suma de dinero, según BBC. El último asalto ocurrió en junio de 2016 contra un furgón blindado cerca de la ciudad de Braunschweig, donde los ladrones se apoderaron de casi 1,4 millones de euros, según la misma fuente.

Según The Irish Times, el tribunal encontró a Klette culpable de robar 2,7 millones de euros de transportistas de efectivo y supermercados en tres estados del oeste de Alemania. El País reporta que el grupo habría obtenido un botín total superior a dos millones de euros. Los fiscales dijeron que estos robos tenían como objetivo financiar la vida en la clandestinidad de los fugitivos restantes, según The Guardian.

La captura después de décadas prófuga

Klette fue finalmente capturada en febrero de 2024 tras una pista proporcionada a la policía, según BBC. Había estado viviendo en la calle Sebastianstrasse en el barrio de Kreuzberg de Berlín, una calle tranquila que alguna vez estuvo dividida por el Muro de Berlín, bajo un nombre falso y con un pasaporte extranjero, según la misma fuente. Vivió bajo la identidad falsa de Claudia Ivone durante años, según El País.

Aunque Klette había estado prófuga durante décadas, los fiscales dijeron que no hizo ningún intento por esconderse, según BBC. Hamza, uno de sus vecinos en Berlín, describió cómo la veía paseando a su perro. Parecía amigable y saludaba, dijo Hamza a BBC, añadiendo que se sorprendió cuando se enteró de su pasado.

Klette fue rastreada por un periodista de investigación que utilizó software de reconocimiento facial con inteligencia artificial, comparando una imagen de un antiguo cartel de búsqueda con fotografías recientes de internet, según BBC. Se cree que el descubrimiento de fotografías de ella con su grupo de capoeira en el carnaval anual de culturas de Berlín, sonriendo con un pañuelo blanco en la cabeza y lanzando confeti de pétalos, condujo a su identificación y arresto, según The Guardian.

Un registro policial descubrió armas, munición, un lanzagranadas de réplica, pelucas, documentos de identidad falsos, oro y 240.000 euros en efectivo, según BBC. The Irish Times reporta que también se encontró un kilogramo de oro en su pequeño apartamento.

Los investigadores dijeron que habían encontrado ADN de ambos hombres en el apartamento de Klette cuando fue capturada, incluso en un cepillo de dientes eléctrico, según The Guardian. Staub y Garweg siguen prófugos. Según The Irish Times, Klette supuestamente alertó a estos dos presuntos exmiembros de la RAF durante su arresto en 2024, quienes también vivían en la clandestinidad, posteriormente huyeron y permanecen fugitivos.

El juicio y la reacción

El juicio contra Klette comenzó en marzo de 2025, según El País. Por su relevancia y por las medidas de seguridad requeridas, gran parte del proceso se celebró en una antigua nave ecuestre reconvertida en sala de audiencias de alta seguridad en la ciudad de Verden, en Baja Sajonia, según la misma fuente.

La Fiscalía solicitaba 15 años de prisión por intento de asesinato, robo agravado en banda organizada e infracción de la ley de armas, según El País. La defensa, por su parte, pedía la absolución al considerar que no existían pruebas de su participación en los atracos, argumentando que únicamente pudo acreditarse una infracción de la ley de armas en referencia a los objetos hallados en el piso donde vivía cuando fue detenida, según la misma fuente.

Cuando el tribunal pronunció el veredicto de culpabilidad, Klette escuchó impasible mientras estallaba un tumulto en la galería pública, según medios locales citados por The Guardian. Simpatizantes abuchearon a los jueces y corearon "libertad para Daniela", según múltiples fuentes. The Irish Times reporta que después de que se anunciara el veredicto, los partidarios en la galería pública corearon: "Libertad para Daniela". Un grupo de partidarios se reunió fuera de la sala del tribunal más temprano ese día sosteniendo carteles que decían "solidaridad con Daniela", según The Guardian.

Según Hans-Jakob Schindler, director del Proyecto Contra el Extremismo, citado por BBC, Klette se ha convertido en "una especie de heroína abuela para la extrema izquierda en Berlín".

En una extensa declaración al tribunal a principios de mayo, Klette denunció su juicio como un intento políticamente motivado de "deslegitimar la historia de la resistencia de izquierda", según The Irish Times. La mujer de 67 años dijo que la RAF había "jugado un papel importante" en su vida, sin ofrecer más detalles sobre qué papel, si alguno, desempeñó en el grupo, según la misma fuente.

Al inicio de los procedimientos en marzo de 2025, la ahora canosa Klette rompió su silencio para criticar lo que dijo era un juicio políticamente motivado, y prometió mantenerse fiel a la lucha contra "el capitalismo y el patriarcado", según The Guardian.

Klette dijo que estaba "muy arrepentida" de que el conductor de uno de los furgones de transporte de efectivo atacados permaneciera en terapia, sufriendo de trastorno de estrés postraumático, según The Irish Times. "El personal de caja y los mensajeros de dinero son el proletariado, no enemigos", dijo, según la misma fuente. Su línea final en su manifiesto manuscrito de 30 páginas fue: "Nadie es libre hasta que todos sean libres", según The Irish Times.

La Fracción del Ejército Rojo y su legado

La Fracción del Ejército Rojo, también conocida como la banda Baader-Meinhof por sus miembros fundadores Andreas Baader y Ulrike Meinhof, estuvo detrás de una campaña de terror en lo que entonces era Alemania Occidental en las décadas de 1970 y 1980, que involucró ataques, secuestros, bombardeos y asesinatos, según The Guardian.

El grupo radical anticapitalista tomó las armas contra lo que consideraban imperialismo estadounidense y un Estado alemán "fascista" todavía plagado de exnazis, según The Guardian. Se cree que fue responsable de matar al menos a 30 personas y herir a 200, según la misma fuente. BBC reporta que el grupo mató a 34 personas entre 1970 y 1991.

Los integrantes de la RAF perpetraron atentados, cometieron más de 30 asesinatos y realizaron secuestros en la República Federal de Alemania desde su fundación en 1970 hasta su disolución oficial en 1998, según El País. Su discurso se basaba en el marxismo y el antiimperialismo, y consideraban que el Estado alemán era una continuación del régimen nazi, protegido por intereses capitalistas y aliado del imperialismo estadounidense, según la misma fuente.

A la primera y segunda generación de la RAF corresponde la etapa más violenta del grupo, con acciones como la toma de rehenes en la embajada alemana en Estocolmo en 1975, en la que murieron dos personas, y los asesinatos del fiscal general Siegfried Buback, del banquero Jürgen Ponto, presidente del Dresdner Bank, y del dirigente empresarial Hanns-Martin Schleyer, todos en 1977, según El País. BBC menciona que algunos de los crímenes más notorios del grupo tuvieron lugar en 1977, cuando un fiscal federal fue asesinado a tiros y el destacado industrial Hanns Martin Schleyer fue secuestrado y finalmente asesinado.

Klette es considerada parte de la tercera generación de la RAF, que operaba de forma más clandestina, según El País. The Irish Times reporta que se cree que fue miembro de la tercera generación de la Fracción del Ejército Rojo de extrema izquierda, que alcanzó notoriedad en la década de 1970 a través de una serie de ataques con bombas, secuestros y asesinatos.

Cargos pendientes por terrorismo

Klette no admitió explícitamente ser miembro de la RAF durante el juicio, y Schindler dijo a BBC que nunca enfrentaría un juicio por acusaciones de terrorismo de ese período debido al estatuto de limitaciones. Sin embargo, podría enfrentar un juicio adicional, ya que los fiscales federales alegan que fue cómplice en tres de los ataques del grupo, según BBC.

Los delitos por los que Klette fue condenada son independientes de las acusaciones por terrorismo durante su etapa en la RAF, que forman parte de otra causa judicial aún pendiente a la que tendrá que enfrentarse, según El País.

Los fiscales también acusan a Klette de tres ataques políticamente motivados en la década de 1990, mientras la RAF todavía estaba activa, pero esos cargos se están tratando en procedimientos separados en Frankfurt, según The Guardian. Ya no puede ser juzgada por pertenencia a una organización terrorista, ya que el estatuto de limitaciones para ese cargo expiró en 2018, 20 años después de que el grupo se disolviera, según la misma fuente.

La Fiscalía federal alemana considera que pudo participar en un intento de atentado contra el Deutsche Bank en Eschborn en 1990, en un ataque con francotirador contra la embajada de Estados Unidos en Bonn en 1991, y en el atentado contra la prisión en construcción de Weiterstadt, en Hesse, en 1993, según El País.

En un juicio posterior y separado, Klette enfrentará cargos de pertenencia a una organización terrorista y 20 casos de intento de asesinato relacionados con ataques de la RAF a principios de la década de 1990 contra Deutsche Bank, una prisión y la embajada de Estados Unidos en Bonn, según The Irish Times.

Una decisión sobre si Klette enfrentará un juicio adicional recae en las autoridades de Frankfurt, según BBC.

Perspectivas futuras

El equipo de defensa de Klette probablemente apelará el veredicto, insistiendo en que Klette no estuvo presente en ninguno de los ataques, según The Irish Times.

No ha habido rastro de los dos fugitivos restantes de la RAF, Staub y Garweg, según BBC. "Podrían estar todavía aquí, podrían estar en el extranjero", dijo Hans-Jakob Schindler a BBC. "Supongo que han aprendido la lección de no poner ninguna foto de ellos mismos en línea", añadió.

La RAF se disolvió en 1998 y, según los fiscales, Klette utilizó el efectivo de los robos para financiar su retiro posterior al terrorismo, según The Irish Times. El veredicto llega dos años después del arresto de Klette en un apartamento de Berlín en febrero de 2024, donde vivió durante 34 años bajo un nombre falso, según la misma fuente.

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27 may 2026
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El Tribunal Regional de Verden en Baja Sajonia encontró a Daniela Klette culpable de seis cargos de robo agravado en conjunción con secuestro por rescate y posesión de armas militares, según informó The Guardian. La condena de 13 años se centra en ocho robos cometidos en el norte y oeste de Alemania durante un período de 17 años, según BBC.

Según el juez presidente Lars Engelke, citado por The Guardian, Klette y sus cómplices "llevaron a cabo sus robos con una división del trabajo y de manera altamente conspirativa". El tribunal determinó que Klette asaltó furgones blindados y supermercados en distintas ciudades de Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia junto con sus cómplices Burkhard Garweg, de 57 años, y Ernst-Volker Staub, de 72 años, según El País.

Los robos y el botín obtenido

El primer atraco tuvo lugar en julio de 1999 en la ciudad de Duisburgo, cuando atacantes enmascarados embistieron un furgón de transporte de efectivo y amenazaron a los guardias con armas de fuego y un lanzagranadas, antes de huir con una gran suma de dinero, según BBC. El último asalto ocurrió en junio de 2016 contra un furgón blindado cerca de la ciudad de Braunschweig, donde los ladrones se apoderaron de casi 1,4 millones de euros, según la misma fuente.

Según The Irish Times, el tribunal encontró a Klette culpable de robar 2,7 millones de euros de transportistas de efectivo y supermercados en tres estados del oeste de Alemania. El País reporta que el grupo habría obtenido un botín total superior a dos millones de euros. Los fiscales dijeron que estos robos tenían como objetivo financiar la vida en la clandestinidad de los fugitivos restantes, según The Guardian.

La captura después de décadas prófuga

Klette fue finalmente capturada en febrero de 2024 tras una pista proporcionada a la policía, según BBC. Había estado viviendo en la calle Sebastianstrasse en el barrio de Kreuzberg de Berlín, una calle tranquila que alguna vez estuvo dividida por el Muro de Berlín, bajo un nombre falso y con un pasaporte extranjero, según la misma fuente. Vivió bajo la identidad falsa de Claudia Ivone durante años, según El País.

Aunque Klette había estado prófuga durante décadas, los fiscales dijeron que no hizo ningún intento por esconderse, según BBC. Hamza, uno de sus vecinos en Berlín, describió cómo la veía paseando a su perro. Parecía amigable y saludaba, dijo Hamza a BBC, añadiendo que se sorprendió cuando se enteró de su pasado.

Klette fue rastreada por un periodista de investigación que utilizó software de reconocimiento facial con inteligencia artificial, comparando una imagen de un antiguo cartel de búsqueda con fotografías recientes de internet, según BBC. Se cree que el descubrimiento de fotografías de ella con su grupo de capoeira en el carnaval anual de culturas de Berlín, sonriendo con un pañuelo blanco en la cabeza y lanzando confeti de pétalos, condujo a su identificación y arresto, según The Guardian.

Un registro policial descubrió armas, munición, un lanzagranadas de réplica, pelucas, documentos de identidad falsos, oro y 240.000 euros en efectivo, según BBC. The Irish Times reporta que también se encontró un kilogramo de oro en su pequeño apartamento.

Los investigadores dijeron que habían encontrado ADN de ambos hombres en el apartamento de Klette cuando fue capturada, incluso en un cepillo de dientes eléctrico, según The Guardian. Staub y Garweg siguen prófugos. Según The Irish Times, Klette supuestamente alertó a estos dos presuntos exmiembros de la RAF durante su arresto en 2024, quienes también vivían en la clandestinidad, posteriormente huyeron y permanecen fugitivos.

El juicio y la reacción

El juicio contra Klette comenzó en marzo de 2025, según El País. Por su relevancia y por las medidas de seguridad requeridas, gran parte del proceso se celebró en una antigua nave ecuestre reconvertida en sala de audiencias de alta seguridad en la ciudad de Verden, en Baja Sajonia, según la misma fuente.

La Fiscalía solicitaba 15 años de prisión por intento de asesinato, robo agravado en banda organizada e infracción de la ley de armas, según El País. La defensa, por su parte, pedía la absolución al considerar que no existían pruebas de su participación en los atracos, argumentando que únicamente pudo acreditarse una infracción de la ley de armas en referencia a los objetos hallados en el piso donde vivía cuando fue detenida, según la misma fuente.

Cuando el tribunal pronunció el veredicto de culpabilidad, Klette escuchó impasible mientras estallaba un tumulto en la galería pública, según medios locales citados por The Guardian. Simpatizantes abuchearon a los jueces y corearon "libertad para Daniela", según múltiples fuentes. The Irish Times reporta que después de que se anunciara el veredicto, los partidarios en la galería pública corearon: "Libertad para Daniela". Un grupo de partidarios se reunió fuera de la sala del tribunal más temprano ese día sosteniendo carteles que decían "solidaridad con Daniela", según The Guardian.

Según Hans-Jakob Schindler, director del Proyecto Contra el Extremismo, citado por BBC, Klette se ha convertido en "una especie de heroína abuela para la extrema izquierda en Berlín".

En una extensa declaración al tribunal a principios de mayo, Klette denunció su juicio como un intento políticamente motivado de "deslegitimar la historia de la resistencia de izquierda", según The Irish Times. La mujer de 67 años dijo que la RAF había "jugado un papel importante" en su vida, sin ofrecer más detalles sobre qué papel, si alguno, desempeñó en el grupo, según la misma fuente.

Al inicio de los procedimientos en marzo de 2025, la ahora canosa Klette rompió su silencio para criticar lo que dijo era un juicio políticamente motivado, y prometió mantenerse fiel a la lucha contra "el capitalismo y el patriarcado", según The Guardian.

Klette dijo que estaba "muy arrepentida" de que el conductor de uno de los furgones de transporte de efectivo atacados permaneciera en terapia, sufriendo de trastorno de estrés postraumático, según The Irish Times. "El personal de caja y los mensajeros de dinero son el proletariado, no enemigos", dijo, según la misma fuente. Su línea final en su manifiesto manuscrito de 30 páginas fue: "Nadie es libre hasta que todos sean libres", según The Irish Times.

La Fracción del Ejército Rojo y su legado

La Fracción del Ejército Rojo, también conocida como la banda Baader-Meinhof por sus miembros fundadores Andreas Baader y Ulrike Meinhof, estuvo detrás de una campaña de terror en lo que entonces era Alemania Occidental en las décadas de 1970 y 1980, que involucró ataques, secuestros, bombardeos y asesinatos, según The Guardian.

El grupo radical anticapitalista tomó las armas contra lo que consideraban imperialismo estadounidense y un Estado alemán "fascista" todavía plagado de exnazis, según The Guardian. Se cree que fue responsable de matar al menos a 30 personas y herir a 200, según la misma fuente. BBC reporta que el grupo mató a 34 personas entre 1970 y 1991.

Los integrantes de la RAF perpetraron atentados, cometieron más de 30 asesinatos y realizaron secuestros en la República Federal de Alemania desde su fundación en 1970 hasta su disolución oficial en 1998, según El País. Su discurso se basaba en el marxismo y el antiimperialismo, y consideraban que el Estado alemán era una continuación del régimen nazi, protegido por intereses capitalistas y aliado del imperialismo estadounidense, según la misma fuente.

A la primera y segunda generación de la RAF corresponde la etapa más violenta del grupo, con acciones como la toma de rehenes en la embajada alemana en Estocolmo en 1975, en la que murieron dos personas, y los asesinatos del fiscal general Siegfried Buback, del banquero Jürgen Ponto, presidente del Dresdner Bank, y del dirigente empresarial Hanns-Martin Schleyer, todos en 1977, según El País. BBC menciona que algunos de los crímenes más notorios del grupo tuvieron lugar en 1977, cuando un fiscal federal fue asesinado a tiros y el destacado industrial Hanns Martin Schleyer fue secuestrado y finalmente asesinado.

Klette es considerada parte de la tercera generación de la RAF, que operaba de forma más clandestina, según El País. The Irish Times reporta que se cree que fue miembro de la tercera generación de la Fracción del Ejército Rojo de extrema izquierda, que alcanzó notoriedad en la década de 1970 a través de una serie de ataques con bombas, secuestros y asesinatos.

Cargos pendientes por terrorismo

Klette no admitió explícitamente ser miembro de la RAF durante el juicio, y Schindler dijo a BBC que nunca enfrentaría un juicio por acusaciones de terrorismo de ese período debido al estatuto de limitaciones. Sin embargo, podría enfrentar un juicio adicional, ya que los fiscales federales alegan que fue cómplice en tres de los ataques del grupo, según BBC.

Los delitos por los que Klette fue condenada son independientes de las acusaciones por terrorismo durante su etapa en la RAF, que forman parte de otra causa judicial aún pendiente a la que tendrá que enfrentarse, según El País.

Los fiscales también acusan a Klette de tres ataques políticamente motivados en la década de 1990, mientras la RAF todavía estaba activa, pero esos cargos se están tratando en procedimientos separados en Frankfurt, según The Guardian. Ya no puede ser juzgada por pertenencia a una organización terrorista, ya que el estatuto de limitaciones para ese cargo expiró en 2018, 20 años después de que el grupo se disolviera, según la misma fuente.

La Fiscalía federal alemana considera que pudo participar en un intento de atentado contra el Deutsche Bank en Eschborn en 1990, en un ataque con francotirador contra la embajada de Estados Unidos en Bonn en 1991, y en el atentado contra la prisión en construcción de Weiterstadt, en Hesse, en 1993, según El País.

En un juicio posterior y separado, Klette enfrentará cargos de pertenencia a una organización terrorista y 20 casos de intento de asesinato relacionados con ataques de la RAF a principios de la década de 1990 contra Deutsche Bank, una prisión y la embajada de Estados Unidos en Bonn, según The Irish Times.

Una decisión sobre si Klette enfrentará un juicio adicional recae en las autoridades de Frankfurt, según BBC.

Perspectivas futuras

El equipo de defensa de Klette probablemente apelará el veredicto, insistiendo en que Klette no estuvo presente en ninguno de los ataques, según The Irish Times.

No ha habido rastro de los dos fugitivos restantes de la RAF, Staub y Garweg, según BBC. "Podrían estar todavía aquí, podrían estar en el extranjero", dijo Hans-Jakob Schindler a BBC. "Supongo que han aprendido la lección de no poner ninguna foto de ellos mismos en línea", añadió.

La RAF se disolvió en 1998 y, según los fiscales, Klette utilizó el efectivo de los robos para financiar su retiro posterior al terrorismo, según The Irish Times. El veredicto llega dos años después del arresto de Klette en un apartamento de Berlín en febrero de 2024, donde vivió durante 34 años bajo un nombre falso, según la misma fuente.

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