

Un hombre belga fue absuelto de cargos por conducir ebrio después de que se demostrara que sufre de síndrome de auto-brewery (ABS), una rara condición metabólica que hace que su cuerpo produzca alcohol internamente.
En un hecho insólito que parece desafiar las creencias convencionales sobre la intoxicación, un ciudadano belga ha sido exonerado de cargos por conducir bajo la influencia del alcohol. El acusado, cuyo nombre no ha sido divulgado siguiendo las costumbres judiciales locales, ha logrado probar que su cuerpo genera alcohol de manera natural debido al síndrome de auto-brewery. Este síndrome, extremadamente raro, es conocido por provocar que el cuerpo transforme los carbohidratos consumidos en alcohol etílico a través de un proceso de fermentación interna.
Este diagnóstico fue confirmado independientemente por tres médicos destacados que examinaron al hombre tras ser detenido por la policía en abril de 2022. En esa ocasión, un análisis de aliento mostró niveles de alcohol que superaban ampliamente el límite legal, aunque él insistió en no haber consumido bebidas alcohólicas. Su abogada, Anse Ghesquiere, ha señalado que este caso presenta una coincidencia desafortunada ya que su cliente trabaja en una cervecería, lo que no tiene ninguna relación con su condición médica.
La corte de Bruges, que finalmente absolvió al acusado, recibió detallada documentación médica sobre el síndrome de auto-brewery. Los informes destacaron que, a pesar de la producción de alcohol, el hombre no experimentaba los efectos típicos de la ebriedad como deterioro motor o cambios en su comportamiento, desmitificando así la asociación directa entre los niveles de alcohol en sangre y la intoxicación.
El síndrome de auto-brewery, aunque poco frecuente, plantea importantes cuestiones sobre cómo las leyes de tráfico interpretan y tratan los casos de intoxicación. El sistema legal se enfrenta a un desafío único cuando los individuos con esta condición son juzgados por conducir bajo la influencia del alcohol, dado que no consumen bebidas alcohólicas de manera voluntaria. En el caso del hombre belga, su nivel de alcohol en el aliento se midió en 0.91 miligramos por litro en una ocasión y 0.71 miligramos en otra, cifras que exceden significativamente el límite legal de 0.22 miligramos por litro de aire exhalado en Bélgica.
Este caso destacó no solo la rareza del síndrome sino también las dificultades que enfrentan quienes lo padecen, incluyendo el riesgo de ser malinterpretados por las autoridades y la sociedad. Durante el juicio, se presentaron pruebas detalladas de las complicaciones médicas del acusado, incluyendo tests específicos que demostraban cómo los carbohidratos ingeridos eran convertidos en alcohol por su organismo. Estos exámenes fueron decisivos para su exoneración.
El tribunal tomó una decisión sin precedentes al reconocer el síndrome de auto-brewery como un factor atenuante en el caso de conducción bajo la influencia del alcohol. Además, se instruyó al acusado sobre medidas preventivas para mitigar la producción de alcohol, como seguir una dieta baja en carbohidratos y evitar situaciones que pudieran inducir la fermentación gastrointestinal.
La investigación médica sobre el síndrome de auto-brewery sigue siendo un campo emergente, con estudios que tratan de entender mejor cómo la fermentación intestinal puede llevar a la producción endógena de alcohol. El caso belga aporta a la literatura médica un ejemplo concreto de cómo las condiciones metabólicas raras pueden tener implicaciones legales y personales significativas. A lo largo del proceso judicial, se mencionó que apenas unas 20 personas en todo el mundo han sido diagnosticadas oficialmente con esta condición, lo que subraya su rareza y la falta de conciencia general sobre su existencia.
Durante el juicio, se destacó que el hombre había sido multado previamente en 2019 por una infracción similar, aunque en ese entonces no se había diagnosticado su condición. Esta situación subraya la importancia de un diagnóstico preciso en casos médicamente atípicos que podrían interpretarse erróneamente como delitos de conducta. Los expertos médicos sugieren que el síndrome de auto-brewery podría estar subdiagnosticado debido a su rareza y a los síntomas que pueden confundirse fácilmente con el consumo excesivo de alcohol.