

La comisión asesora del Ministerio de Trabajo ha advertido sobre el riesgo de que empleados con experiencia o formación media y alta queden atrapados en la banda salarial del SMI, tras recomendar un incremento de entre el 3,1% y el 4,7% para 2026, según el informe publicado este viernes.
El fenómeno conocido como "bunching" o agrupamiento salarial se ha convertido en una preocupación creciente para los expertos que analizan la evolución del salario mínimo interprofesional (SMI) en España. La comisión asesora del Ministerio de Trabajo ha señalado en su informe anual que el rápido incremento del SMI en los últimos años está concentrando a muchas personas cerca del salario mínimo, "con el peligro potencial de que personas trabajadoras experimentadas o con una cualificación media queden dentro de dicha banda".
El documento, presentado este viernes a la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, recomienda un incremento del SMI para 2026 del 3,1% (hasta los 1.221 euros brutos mensuales) si se mantiene la exención fiscal, o del 4,7% (hasta los 1.240 euros) si comienza a tributar en el IRPF. Ambas propuestas superan la inflación media de los últimos 12 meses, situada en el 2,7%.
Según el informe, "el salario mínimo debería ser la referencia salarial relevante solo para las personas trabajadoras sin cualificación o sin experiencia". Sin embargo, los datos muestran una realidad diferente. "El análisis de los perceptores muestra que el SMI es más habitual en jóvenes, mujeres y personas extranjeras. Sin embargo, la mayor incidencia del SMI también ha llevado a una mayor presencia de personas mayores de 35 años, con cualificación media y alta", señala el texto.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha confirmado esta tendencia, indicando que aprecia una "concentración de trabajadores en torno al nuevo umbral [del SMI] y en los niveles directamente superiores". Las cifras son reveladoras: mientras que en 2018 el 3,5% de los trabajadores cotizaban por la base mínima —asimilables a los que perciben el SMI—, en 2023 eran el 7,4%, más del doble. Y los que ganan solo un poco más que el salario mínimo avanzan con más fuerza todavía: en 2018, el 7,9% de los trabajadores cotizaban por el 125% de la base mínima y en 2023 eran el 22,8%.
Durante la presentación del informe, Begoña Cueto, relatora de la Comisión, indicó que los aumentos del SMI han llevado a que entre un 7% y 10% de los trabajadores en España estén en este suelo salarial. "Ya no son sólo jóvenes o no son sólo personas sin experiencia laboral. Predominan en empresas pequeñas y en ciertas actividades vinculadas al sector agrario o a ciertas actividades del sector servicios", apuntó.
## Efecto limitado en el resto de salarios
Otro hallazgo significativo del informe es que, contrariamente a lo que suele argumentarse, el efecto de arrastre del SMI sobre el resto de salarios es "limitado". Aunque los expertos reconocen que "la negociación colectiva actúa como un canal de transmisión de los aumentos del SMI, ya que los convenios afectados revisan sus tablas salariales, generando un efecto de arrastre hacia niveles superiores", también matizan que "aunque existe evidencia de cierta tracción hacia arriba, esta parece ser limitada".
Los especialistas se preguntan "por qué los aumentos del salario mínimo no se propagan con mayor fuerza al conjunto de la estructura salarial" y apuntan a varias razones: la normativa actual permite que muchos trabajadores tengan condiciones regidas por convenios peores a los que realmente les correspondería por su actividad; la existencia de trabajadores más precarios, como temporales, subcontratados o inmigrantes en situación irregular, lo que "limita la capacidad de transmisión de los aumentos salariales"; y el "uso extensivo de figuras contractuales como las prácticas o las becas", que introducen "un canal de competencia a la baja".
## Impacto en la negociación colectiva
La comisión también ha expresado su preocupación por el impacto que el aumento del SMI hasta los niveles actuales haya podido tener sobre los salarios mínimos de convenio. El informe hace referencia a un estudio de Eurofund que estima que en España el 40% de los 67 convenios estudiados establecían salarios mínimos por debajo del SMI. También cita una revisión de UGT de 514 convenios y revisiones de tablas salariales publicadas en 2025, donde "el SMI de ese mismo año afectaría a 209, el 40,7%".
Sorprendentemente, esta afectación se produce en sectores que, a priori, no se asociarían con el SMI, como "el XIX Convenio colectivo estatal de empresas de consultoría, tecnologías de la información y estudios de mercado y de la opinión pública (2025-2027) o el VIII Convenio colectivo para despachos de técnicos tributarios y asesores fiscales (2025-2026)".
## Absorción de pluses y debate sobre tributación
El informe también aborda la polémica sobre la absorción de pluses, un tema que enfrenta al ministerio con la CEOE. Los expertos reclaman "estimaciones robustas" sobre el porcentaje de personas que perciben el SMI y sufren la eliminación de complementos cuando sube el salario mínimo. Señalan que es una práctica "sobre la que han mostrado preocupación las organizaciones sindicales debido a que su aplicación, en ocasiones, se realiza de manera discrecional y poco transparente".
En respuesta a esta situación, Yolanda Díaz ha anunciado que su ministerio ya ha sacado a consulta pública previa la tramitación de la norma con la que pretende evitar que las empresas puedan absorber el incremento del SMI mediante la eliminación de complementos salariales. "Si un trabajador cobra un plus de peligrosidad, este plus no puede desaparecer cuando sube el salario mínimo. Lo vamos a blindar legalmente", ha afirmado la ministra.
Paralelamente, continúa el debate sobre si el SMI debe tributar o no. El Ministerio de Hacienda baraja incrementar un año más la deducción en el IRPF diseñada para los perceptores del SMI, un mecanismo fiscal que nació el año pasado como fórmula de consenso tras la disputa interna en el Gobierno sobre este asunto.
## Posiciones de los agentes sociales
Con la presentación del informe se inicia la negociación del ministerio con sindicatos y patronales. UGT y CC OO han propuesto un incremento del 7,5%, hasta 1.273 euros brutos al mes, mientras que CEOE plantea un alza del 1,5%, hasta los 1.202 euros.
Díaz ha criticado duramente la propuesta de la patronal: "Lamento que el señor Garamendi anteponga la reelección de su candidatura a CEOE, que la tiene en unos meses, a hacer el bien para su país. Lo siento muchísimo. Está haciendo campaña. No está centrado en el diálogo social".
El SMI actual es de 1.184 euros brutos al mes y 16.576 euros anuales, tras el incremento de 2025, de 50 euros mensuales y 700 euros al año. Desde 2018, el salario mínimo ha crecido un 61%, pasando de 736 a 1.184 euros brutos al mes en 14 pagas, un avance que supera en casi cuarenta puntos a la inflación.
La comisión de expertos también ha solicitado "mejorar el acceso a las estadísticas salariales" y profundizar en "el conocimiento de los efectos globales del SMI, tanto en lo relativo al empleo como en otros ámbitos como la productividad, la inversión de las empresas o las condiciones no salariales de trabajo".