

Un ataque terrorista contra un autobús del Ministerio de Defensa sirio en la región oriental del país dejó cuatro soldados muertos y varios heridos este jueves, en un incidente que podría estar relacionado con células durmientes del Estado Islámico (EI).
Un artefacto explosivo detonó este jueves en un autobús que transportaba guardias de instalaciones petroleras en la provincia de Deir Ezzor, en el este de Siria, causando la muerte de al menos cuatro soldados y dejando varios heridos, según informaron fuentes oficiales y el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
El Ministerio de Petróleo sirio, a través de su titular Mohammed al-Bashir, confirmó que el ataque ocurrió cuando los soldados se dirigían a trabajar como guardias en una instalación petrolera. La explosión tuvo lugar en la carretera que conecta las ciudades de Deir el-Zour y Mayadeen, en una zona limítrofe con Irak.
Aunque ningún grupo ha reivindicado la responsabilidad hasta el momento, los expertos señalan que la zona es conocida por albergar células durmientes del Estado Islámico (EI), grupo yihadista que fue derrotado territorialmente en Siria en 2019 pero que mantiene una presencia activa en el vasto desierto central del país.
El nuevo gobierno sirio, liderado por el presidente interino Ahmad al-Sharaa, quien previamente fue jefe de la rama de Al Qaeda en Siria, ha enfrentado esporádicos ataques de estos grupos extremistas. Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD) anunciaron el mismo día el lanzamiento de operaciones contra células yihadistas en la región de Deir al Zur.
Las autoridades sirias han manifestado que este ataque criminal no disuadirá a su personal de continuar protegiendo las instalaciones petroleras y garantizando la producción, a pesar de los desafíos que enfrenta la región.