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Explosión en torre de Madrid provoca evacuación de cientos de trabajadores sin heridos graves

Una explosión en un cuarto técnico de la planta 25 de la torre Moeve, el segundo rascacielos más alto de España con 248 metros de altura, provocó este martes la evacuación de cientos de trabajadores en el paseo de La Castellana de Madrid. Cinco personas quedaron temporalmente atrapadas en zonas de seguridad del edificio, pero fueron evacuadas sin daños, mientras que dos trabajadores recibieron atención por inhalación leve de humo, según confirmó Rubén Gallego, portavoz de Bomberos de Madrid.

INTERNACIONAL23 JUN 2026

La columna de humo comenzó a salir de la planta 25 de la torre Moeve, antigua Cepsa, alrededor de las 17.00 horas del martes, según reportó El País. El incidente ocurrió en una de las cuatro torres de Madrid, un edificio de 49 pisos que constituye el segundo rascacielos más alto de España. La explosión en un cuarto técnico generó un aparatoso despliegue de emergencias en una de las zonas más emblemáticas de la capital española.

Menos de dos horas después del inicio del incidente, el fuego ya había sido controlado y la situación había vuelto a la normalidad, según confirmaron las autoridades. El origen de la explosión aún se desconoce, de acuerdo con la información disponible.

**Operativo de emergencia y evacuación**

Hasta el lugar se desplazaron dos vehículos del Samur-Protección Civil, tres camiones del cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid y cinco furgones de la Policía Nacional, que utilizó drones para apoyar con imágenes aéreas, según reportó un portavoz de Emergencias Madrid. Un helicóptero Cóndor también sobrevoló la zona durante el operativo.

Los efectivos del Samur-Protección Civil atendieron a dos trabajadores por inhalación leve de humo, que recibieron el alta en el lugar, y a una transeúnte con una crisis de ansiedad, confirmó el portavoz de Bomberos.

Cinco personas quedaron atrapadas en diferentes zonas de seguridad del interior del edificio durante el incidente. Tres empleados se refugiaron en un cuarto de la planta 26, otro en la 27 y un quinto en la 13, pero estuvieron comunicados todo el tiempo con las autoridades, según explicó Gallego. "Su seguridad estaba garantizada y se sabía que el fuego no tenía mayor recorrido", señaló el portavoz de Bomberos, justificando la decisión de mantenerlos temporalmente en esas ubicaciones antes de proceder a su evacuación.

"No ha habido en ningún momento trabajadores desaparecidos", aclaró un portavoz de Emergencias Madrid, después de que varios medios aseguraran que había personas en el interior de las que no se tenía rastro.

**Testimonios de trabajadores**

El desalojo del edificio se inició en torno a las 17.30 horas, según relató Javier Montoto, trabajador de una empresa con oficinas en la torre de Moeve. Los equipos responsables del protocolo antiincendios de cada planta comenzaron a reunir a todo el personal en las salidas de emergencia, que conducían a las escaleras.

"Había mucha calma; el compañero encargado de los desalojos nos fue recogiendo a todos, entrando en las salas de reuniones una a una", contó Montoto. En los 10 o 15 minutos que duró la operación, este empleado no recuerda ninguna situación de riesgo ni que nadie entrase en pánico. "No he visto a nadie corriendo. A mí me dio tiempo a coger mi portátil e incluso hasta el cargador", afirmó.

Montoto cree recordar un olor sutil a humo mientras bajaba las escaleras, aunque admite que también puede ser producto de la "sugestión". Sin embargo, otra persona que trabaja en la torre, que prefirió no revelar su nombre, afirmó que había un intenso olor a humo que ascendía por la escalera. "Yo trabajo casi en el último piso y nos ordenaron bajar para evacuar. Mientras bajábamos por las escaleras, el olor recordaba bastante al del caucho quemado", explicó.

Laura García, que tardó unos 20 o 25 minutos en llegar desde la planta 32 donde está su oficina, aseguró que los trabajadores siguieron "estrictamente el protocolo" y que "nadie se salió del guion", que ya habían practicado hace tan solo seis meses. Un empleado que prefirió no revelar su identidad relató que "la gente ha salido corriendo", pero en "calma", debido a que anteriormente se habían realizado simulacros de esta clase de situaciones.

**Situación en los alrededores**

Cientos de trabajadores desalojados abarrotaron la zona del paseo de La Castellana, mientras la Unidad de Intervención Policial desplegada en el perímetro controlaba el paso de los transeúntes. En uno de los laterales de la torre, en la calle del Arzobispo Morcillo, varios grupos de personas se agolpaban todavía confusos por la situación.

Media hora después de la explosión, una trabajadora le preguntaba a un policía por unos medicamentos importantes que necesitaba tomar a lo largo de la tarde, y el agente le confirmaba que "en cuanto sea posible" y los bomberos aseguren el edificio, le serían devueltos, según reportó El País. Otros preguntaban si iban a poder retirar sus coches de los garajes ubicados en este edificio.

En los alrededores también se respiró tranquilidad, a pesar del amplio dispositivo desplegado, según las fuentes consultadas.

**Antecedentes del edificio**

Este no es el primer incidente de este tipo que sufre el edificio, antes conocido como Torre Foster por el apellido de su arquitecto, Norman Foster. El anterior ocurrió en diciembre de 2025, cuando un transformador eléctrico de la planta sótano se incendió, por lo que el inmueble tuvo que ser desalojado, sin que hubiera heridos ni daños mayores, según reportó El País.

El edificio es propiedad de Pontegadea desde 2016, la sociedad patrimonialista de Amancio Ortega que lo compró por 490 millones de euros, según la información disponible.

**Implicaciones y contexto**

El incidente pone de relieve la importancia de los protocolos de seguridad y evacuación en edificios de gran altura, especialmente en rascacielos que albergan a cientos de trabajadores diariamente. La respuesta ordenada de los empleados y la efectividad del protocolo antiincendios, practicado apenas seis meses antes, resultaron fundamentales para evitar consecuencias más graves.

La torre Moeve, con sus 248 metros de altura y 49 pisos, es uno de los edificios más emblemáticos del skyline madrileño y alberga oficinas de múltiples empresas. La repetición de incidentes relacionados con instalaciones técnicas y eléctricas en menos de un año plantea interrogantes sobre el mantenimiento y la seguridad de las infraestructuras del edificio, aunque las autoridades no han emitido declaraciones al respecto.

El rápido control del fuego y la ausencia de heridos graves demuestran la eficacia del dispositivo de emergencias de Madrid, aunque el origen de la explosión permanece bajo investigación.

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