Morteza Ebrahimi, de 35 años, desapareció el 8 de enero de 2026, una jornada que muchas familias iraníes recuerdan como un día negro. Esa noche, mientras el acceso a internet se cortaba en todo el país, las autoridades desataron una represión brutal en las calles de varios barrios de Teherán. Unidades especiales abrieron fuego con armas de grado militar contra manifestantes en el corazón de la capital iraní, según reportó Modern Ghana.
El nombre de Ebrahimi no aparece en la lista oficial de detenidos. Tampoco está registrado entre las víctimas identificadas por la Organización de Medicina Legal de Irán, el departamento forense bajo el ministerio de justicia del país. Su familia y amigos lo buscan por todas partes sin obtener respuestas, confirmación o cierre, según la misma fuente.
En los días posteriores al 8 de enero, familias de todo el país iniciaron la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos. Muchas convergieron en el Centro Médico Forense de Kahrizak, una morgue en los suburbios del sur de Teherán donde decenas de cuerpos fueron transportados en camiones refrigerados, según Modern Ghana.
**Una cifra difícil de establecer**
Después de meses de apagón de internet —primero de manera intermitente durante la represión de las protestas de enero y luego un corte casi total después de que Estados Unidos e Israel lanzaran la guerra contra Irán el 28 de febrero— los iraníes ahora tienen un acceso "gota a gota" a internet. Con ello, una acumulación de publicaciones desesperadas vuelve a inundar el ciberespacio iraní, según reportó Modern Ghana.
"Con el estallido de la guerra el sábado 28 de febrero, acompañado de cortes y disrupciones generalizadas de internet, acceder a información sobre el estado de los detenidos y prisioneros se ha vuelto significativamente más difícil, agravando aún más la ansiedad de las familias", señaló IranWire, un sitio de noticias colectivo dirigido por periodistas profesionales iraníes en la diáspora y periodistas ciudadanos dentro de Irán.
La guerra estalló apenas unas semanas después de las últimas protestas, que inicialmente fueron impulsadas por el deterioro de las condiciones de vida antes de evolucionar hacia un movimiento generalizado que desafiaba al régimen. El conflicto también ha interrumpido los esfuerzos de varias organizaciones no gubernamentales iraníes fuera del país para documentar la escala de la represión, según la misma fuente.
En un informe exhaustivo publicado a finales de febrero, la organización no gubernamental con sede en Virginia, Human Rights Activists in Iran (HRAI), registró 6.488 muertes confirmadas y verificadas de manifestantes. Otros 11.744 casos permanecen "bajo revisión y no están incluidos en los totales confirmados", señaló el informe.
Compilar un recuento preciso de muertos sigue siendo difícil, ya que la represión que comenzó en enero continúa cobrando nuevas víctimas varios meses después de las protestas, según Modern Ghana.
**Ejecuciones bajo "condiciones de guerra"**
El lunes 1 de junio, Mehrdad Mohammadinia y Ashkan Maleki, dos manifestantes arrestados durante las manifestaciones de enero en Teherán, fueron ahorcados al amanecer. El poder judicial iraní los había condenado a muerte por "participar en actividades operacionales contra la seguridad nacional" y "colaborar con gobiernos hostiles", según reportó Modern Ghana.
Sus ejecuciones forman parte de una ola de sentencias que continúan a un ritmo constante. Docenas de manifestantes arrestados durante los levantamientos de diciembre y enero han sido acusados de atacar a fuerzas de seguridad o ingresar ilegalmente a instalaciones militares y sentenciados a muerte. Algunos ya han sido ejecutados, según la misma fuente.
Las organizaciones de derechos humanos cuestionan la legitimidad y equidad de los juicios apresurados. "Las autoridades iraníes están usando la cobertura de lo que llaman 'condiciones de guerra' para intensificar su represión de la disidencia a través de arrestos arbitrarios masivos, procedimientos judiciales acelerados y groseramente injustos, ejecuciones políticamente motivadas, duras sentencias de prisión y confiscaciones de activos", señaló Amnistía Internacional.
El 26 de mayo, el régimen iraní sentenció al prisionero político Bijan Kazemi a un total de 37 años y 6 meses de prisión. El fallo, presidido por el notorio juez Abolqasem Salavati en la Rama 15 del Tribunal Revolucionario de Teherán, siguió a 16 meses de detención arbitraria, interrogatorio y tortura severa, según reportó el Consejo Nacional de Resistencia de Irán (NCRI).
Kazemi, de 45 años, fue arrestado por agentes de inteligencia en Kuhdasht, provincia de Lorestán, el 21 de enero de 2025. Los interrogadores lo acusaron de proporcionar armas al asesino de Ali Razini y Mohammad Moghiseh, dos altos ejecutores del poder judicial que fueron eliminados a mediados de enero de 2025. Razini y Moghiseh estuvieron involucrados en la ejecución de miles de disidentes, según la misma fuente.
**Menores de edad tras las rejas**
Los detenidos también incluyen menores de edad. En un informe sobre la represión de escolares, el Centro para los Derechos Humanos en Irán, con sede en Nueva York, afirma que cientos de niños han sido detenidos arbitrariamente, sometidos a desaparición forzada y se les ha negado el acceso a sus familias y asesoría legal. La organización reportó que al menos 216 niños fueron asesinados durante las protestas, según Modern Ghana.
Algunos adolescentes permanecen tras las rejas hoy, como Nima Araban, de 17 años, quien fue arrestado durante las protestas de enero en Naein, en la provincia de Isfahán. Ha estado detenido durante más de cuatro meses en el Centro Correccional y de Rehabilitación Juvenil de Isfahán. El adolescente fue arrestado al mismo tiempo que Abbas Akbari Feyzabadi, quien fue ahorcado el 25 de mayo, según la misma fuente.
"Nima Araban tiene actualmente 17 años y 9 meses y está aproximadamente a tres meses de alcanzar la edad legal de adultez. Dada la ejecución de su coacusado, las preocupaciones entre la familia y parientes de Nima se han intensificado respecto a la posibilidad de que se emita una sentencia severa en su contra después de que alcance la adultez legal", dijo una fuente cercana al caso a la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA).
IranWire también reporta el caso de Diana Taherabadi, una estudiante de secundaria de 16 años, quien fue arrestada en su hogar a finales de enero y está detenida en el Centro Correccional y de Rehabilitación Juvenil de Kachoui.
"Fuentes cercanas a la familia de la estudiante han reportado que se le extrajeron confesiones durante su detención, una afirmación que no ha sido verificada independientemente. Sin embargo, durante su audiencia judicial, ella rechazó los cargos presentados en su contra y declaró que no desempeñó ningún papel en los asuntos que se le atribuyen", reportó el medio.
Estos casos contradicen las declaraciones del portavoz del Ministerio de Educación de Irán, Ali Farhadi, quien dijo a la agencia oficial de noticias ISNA a principios de febrero que "gracias a la supervisión del ministro de educación iraní, ningún estudiante permaneció detenido desde los primeros días de los disturbios", según Modern Ghana.
**Apagón de internet sin precedentes**
Después de 88 días de un apagón de internet nacional sin precedentes, el régimen iraní enfrenta un creciente caos interno sobre si restaurar la conectividad. El cierre casi total, que duró más de 2.093 horas, comenzó tras el inicio del reciente conflicto el 28 de febrero de 2026, según reportó el NCRI.
Según NetBlocks, este apagón superó todas las instancias anteriores en Irán y a nivel mundial tanto en duración como en severidad. A medida que el régimen intenta cautelosamente aliviar esta era oscura digital, ha estallado una severa guerra faccional, según la misma fuente.
El 26 de mayo, el portavoz del gobierno de Masoud Pezeshkian anunció en la televisión estatal que el presidente había emitido una directiva para devolver el acceso a internet a las condiciones previas a los levantamientos nacionales de diciembre de 2025 a enero de 2026. La decisión fue supuestamente finalizada por un recién formado "Cuartel General Especial para Organizar y Dirigir el Ciberespacio", presidido por el vicepresidente Mohammad Reza Aref, según el NCRI.
**Represión intensificada tras el alto al fuego**
Dos hermanos iraníes que participaron en las protestas de enero y huyeron de Irán el 13 de mayo dijeron a CBS News que la situación dentro de Irán "se volvió caótica" después de que comenzó la guerra y continuó deteriorándose. "Después del alto al fuego, el régimen se volvió aún más extremo con la gente", dijo uno de los hermanos.
El 13 de marzo, la Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier nueva movilización contra el gobierno resultaría en una respuesta "más severa" que la de enero. "Hoy, el enemigo, incapaz de lograr sus objetivos militares en el terreno, busca una vez más infundir terror y provocar disturbios", declararon, según Modern Ghana.
**Familias rinden homenaje a sus muertos**
Desde que Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala contra Irán con el asesinato del líder del país, el ayatolá Ali Jamenei, y los asesinatos de altos funcionarios, la paranoia del régimen sobre informantes y colaboradores se ha multiplicado. Y con ella, la represión bajo las condiciones de seguridad en tiempos de guerra ha explotado, según Modern Ghana.
A pesar de los riesgos, las familias continúan exigiendo justicia y rindiendo homenaje a las víctimas de la represión estatal. La semana pasada, familiares de Pajman Norooz Rajabi se reunieron en el lugar donde el atleta de 27 años fue asesinado por fuerzas de seguridad el 8 de enero en Tonekabon, una ciudad del norte de Irán, anteriormente conocida como Shahsavar, ubicada en la costa del Mar Caspio, según la misma fuente.
En una valiente muestra de duelo y recuerdo, un pequeño grupo de dolientes —algunos vistiendo camisetas con la fotografía de Rajabi— arrojaron pétalos de flores en el lugar mientras un miembro de la familia sostenía una fotografía enmarcada del fallecido.
Mientras los pétalos caían en la calle, algunos dolientes ululularon, otros lanzaron un grito silencioso de desafío. Y mientras el tráfico vespertino pasaba a toda velocidad junto a la pequeña reunión al costado del camino, algunos conductores tocaron la bocina, un recordatorio de que una memoria colectiva sobrevive a la juventud iraní que fue asesinada en esos días y noches traumáticos, según Modern Ghana.
**Acciones de resistencia continúan**
El 26 de mayo de 2026, Unidades de Resistencia en múltiples ciudades iraníes llevaron a cabo una ola coordinada de actividades políticas y de protesta en respuesta a las ejecuciones continuas del régimen y la intensificación de la represión. La campaña coincidió con el aniversario de la ejecución de los fundadores de la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (PMOI/MEK) y enfatizó la continuidad entre generaciones de resistencia que enfrentan la dictadura religiosa en Irán, según reportó el NCRI.
A través de campañas fotográficas, pancartas e instalaciones de carteles, los activistas destacaron temas de perseverancia, sacrificio y desafío contra la represión estatal. Muchos de los eslóganes hacían referencia a la lealtad a los ideales de libertad y la continuación de la resistencia a pesar de arrestos, ejecuciones e intimidación, según la misma fuente.
Uno de los eslóganes centrales repetidos en varias ciudades declaraba: "La batalla por la libertad de las cadenas de los opresores continúa". Otro mensaje ampliamente exhibido afirmaba: "De la sangre roja de nuestros camaradas surgirán miles de tormentas; las Unidades de Resistencia permanecerán hasta el final", según el NCRI.
Partidarios del PMOI/MEK realizaron exhibiciones en Zúrich, Suiza, y París, Francia, el 26 de mayo para protestar por la ejecución de prisioneros políticos del PMOI, junto con manifestantes arrestados en enero de 2026. Los eventos también expresaron apoyo a la campaña "No a las Ejecuciones", según reportó el NCRI.
Los participantes exhibieron pancartas que decían "No a las Ejecuciones en Irán" y expresaron su apoyo a la abolición de la pena de muerte en Irán, pidiendo el fin de las ejecuciones y la liberación inmediata de todos los prisioneros políticos, según la misma fuente.
**Crisis humanitaria y económica**
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció el 28 de mayo que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) tomó medidas contra la llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico de Irán, un nuevo intento del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC) de monetizar su campaña de terror patrocinado por el estado mediante la extorsión de embarcaciones que transitan por el Estrecho de Ormuz, según reportó el NCRI.
"El último intento del ejército iraní de extorsionar el comercio marítimo global es prueba de que Economic Fury ha dejado al régimen desesperado por efectivo", dijo el secretario del Tesoro Scott Bessent. "A través de Economic Fury, Estados Unidos ha impuesto un estrangulamiento financiero al principal patrocinador estatal del terrorismo del mundo", según la misma fuente.
La profundización de la crisis del agua en Irán ya no es una advertencia ambiental distante. Se ha convertido en una amenaza inmediata para la salud pública, la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y la supervivencia de millones que viven en los centros urbanos más grandes del país, según reportó el NCRI.
Declaraciones recientes de funcionarios de las agencias meteorológicas y de gestión del agua de Irán revelan la escala de la crisis que ahora se desarrolla en todo el país. Las autoridades han advertido sobre un severo estrés hídrico en Teherán, Karaj, Mashhad, Saveh y Arak, mientras que las cifras oficiales muestran que un tercio de la capacidad de los embalses de las presas del país permanece vacío a pesar del aumento de las lluvias en partes de Irán, según la misma fuente.
**Mujeres prisioneras enfrentan negligencia médica sistemática**
En el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, observado anualmente el 28 de mayo, un informe destacó una dimensión menos visible de las violaciones de los derechos de las mujeres en Irán: mujeres cuya salud y acceso a atención médica se han convertido en instrumentos de represión y castigo, según reportó el NCRI.
En años recientes, numerosos informes de la Prisión de Evin, la Prisión de Qarchak en Varamin, la Prisión de Lakan en Rasht, la Prisión de Vakilabad en Mashhad y otros centros de detención han revelado un patrón sistemático de negligencia médica, traslados hospitalarios retrasados, presión psicológica, arrestos repetidos e intimidación de las familias de los prisioneros dirigidos a mujeres prisioneras, manifestantes y activistas civiles, según la misma fuente.
Para muchas prisioneras en Irán, el cuerpo mismo se ha convertido en un sitio de castigo, según el NCRI.