El Festival de Escritores de Adelaida en Australia colapsó completamente después de que su junta directiva decidiera retirar de la programación a la escritora Randa Abdel-Fattah, provocando la renuncia de más de 180 participantes y la dimisión de casi toda la dirección del evento.
El festival cultural más importante de Australia quedó en crisis tras una decisión que desencadenó una cascada de renuncias y cancelaciones. La junta directiva del Festival de Adelaida había anunciado el 8 de enero la exclusión de la escritora y académica australiana-palestina Randa Abdel-Fattah, argumentando razones de 'sensibilidad cultural' tras el ataque terrorista en la playa de Bondi en diciembre de 2025, donde 15 personas fueron asesinadas.
La decisión, que según la organización no implicaba vincular a Abdel-Fattah con el ataque, se basó en sus 'declaraciones previas' sobre Israel. La autora, conocida por su crítica al gobierno israelí y su defensa de los palestinos, calificó su exclusión como un acto de 'racismo antpalestino y censura'.
La controversia escaló rápidamente. Más de 180 escritores, incluyendo figuras internacionales como la ex primera ministra de Nueva Zelanda Jacinda Ardern, la escritora Zadie Smith y el premio Pulitzer Percival Everett, se retiraron del festival en señal de protesta.
La situación alcanzó su punto máximo cuando Louise Adler, directora del festival y miembro de la comunidad judía progresista, presentó su renuncia. En una carta abierta publicada en The Guardian, Adler denunció que la decisión 'debilita la libertad de expresión' y representa una señal de una nación 'menos libre'.
Finalmente, el 13 de enero, la junta directiva anunció la cancelación completa del Festival de Escritores de Adelaida, programado para febrero. En un comunicado, reconocieron que su decisión 'ha creado más división' y pidieron disculpas a Abdel-Fattah, aunque ella consideró estas disculpas 'hipócritas'.
El premier de Australia Meridional, Peter Malinauskas, quien inicialmente respaldó la exclusión de Abdel-Fattah, negó haber ejercido presión directa sobre la organización. Sin embargo, la controversia ha reavivado el debate sobre libertad de expresión y censura en Australia.
Abdel-Fattah, quien ha sido crítica vocal de la guerra en Gaza, manifestó que este episodio demuestra el 'desprecio' hacia los palestinos en las instituciones culturales australianas. Su abogado está considerando acciones legales contra el festival.
El impacto económico es significativo: el Festival de Escritores de Adelaida contribuía con 62.6 millones de dólares a la economía de Australia Meridional y convocaba a más de 160.000 personas anualmente. Su cancelación representa un duro golpe para la vida cultural del país.