La Federación de Fútbol de la República Islámica de Irán (FFIRI) informó que perdió su capacidad de distribuir entradas para el Mundial 2026 a pocos días del inicio del torneo, afectando a cientos de aficionados que ya habían realizado planes de viaje, según declaraciones de la federación.
Según las regulaciones de la FIFA, cada federación participante en el Mundial recibe el 8% de las entradas para cada uno de sus partidos, para distribuir entre sus aficionados, según explicó la FFIRI. La federación iraní añadió que ya había comenzado a vender entradas pero ahora no puede proporcionarlas a los aficionados, algunos de los cuales ya habían hecho arreglos de viaje.
La situación de las entradas para Irán es compleja debido a requisitos regulatorios estadounidenses, incluyendo restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que limitan la capacidad de entidades con base en Estados Unidos para procesar ciertas transacciones, según informó la BBC. La OFAC aplica sanciones comerciales y ha bloqueado efectivamente la capacidad de Irán para comprar entradas, lo que significa que si no hay resolución, la asignación iraní volverá a ponerse a la venta.
Irán está programado para jugar contra Nueva Zelanda el 15 de junio y contra Bélgica el 21 de junio, ambos partidos en Los Ángeles, antes de enfrentar a Egipto en Seattle el 26 de junio, según el calendario del torneo.
La federación iraní no especificó qué entidad revocó su capacidad de distribuir entradas, pero culpó a Estados Unidos, que junto con México y Canadá organiza el evento que comienza el jueves, según reportó The New York Times. "Es lamentable que, tras una serie de decisiones y acciones del país anfitrión que caen fuera de las normas usuales del deporte, Estados Unidos haya tomado nuevamente medidas que obstruyen la asistencia de aficionados iraníes", dijo la federación en un comunicado.
El movimiento ha provocado ira entre organismos de apoyo iraníes, con el Consejo Nacional Iraní-Estadounidense (NIAC) calificándolo de "mezquino y vengativo", mientras la FFIRI cuestionó la interferencia gubernamental estadounidense, según informó la BBC.
"Privar a los aficionados iraníes del acceso a su asignación legal y oficial de entradas es una acción contraria al espíritu de gobernar competiciones internacionales y al principio de igualdad entre países participantes", dijo el comunicado de la FFIRI. "Este desarrollo plantea serias preguntas sobre la interferencia de consideraciones no deportivas y políticas en la organización del evento de fútbol más grande del mundo".
La FFIRI también pidió a la FIFA "defender los principios de neutralidad, equidad y regulaciones establecidas", según declaraciones a medios estatales iraníes reportadas por The New York Times. En respuesta, la FIFA dijo que está trabajando para "maximizar oportunidades para que aficionados iraníes asistan a los partidos", según informó la BBC.
Mientras muchas entradas al Mundial se venden a través de loterías, las entradas distribuidas a través de federaciones de fútbol a menudo van a los aficionados más dedicados de los equipos, según explicó The New York Times.
La participación de Irán en el Mundial ha estado plagada de incertidumbre, vinculada a la guerra en curso en Medio Oriente y preocupaciones de seguridad relacionadas, según informó la BBC. El 25 de mayo, Irán trasladó su base de entrenamiento de Tucson, Arizona a la ciudad mexicana de Tijuana, alegando que Estados Unidos no estaba dispuesto a alojarlos.
Bajo las condiciones de sus visas, tendrán que volar dentro y fuera de Estados Unidos el día del partido para cada uno de sus tres juegos de grupo, según reportó la BBC.
Menos de dos semanas después, el 6 de junio, acusaron a Estados Unidos de negar visas a miembros "integrales" del personal técnico del equipo nacional, con 15 funcionarios administrativos a quienes se les negó la entrada, según informó la BBC.
La FFIRI había presentado previamente a la FIFA una lista de 10 condiciones para su participación en el Mundial, incluyendo permitir jugadores, entrenadores y funcionarios que han completado servicio militar con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), según reportó la BBC.
El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio ha dicho que los jugadores de Irán serán bienvenidos en el torneo, pero individuos con vínculos al IRGC podrían enfrentar restricciones de entrada, según informó la BBC.
Irán fue el único país no presente en el congreso anual de la FIFA en Vancouver en abril después de que una delegación de funcionarios de la FFIRI, incluyendo al presidente Medhi Taj, fueron rechazados en la frontera canadiense, según reportó la BBC.
Esta es la séptima vez que Irán participa en un Mundial después de clasificarse a través de las eliminatorias de la Confederación Asiática de Fútbol, según informó la BBC. El torneo comienza el jueves con el partido inaugural del Mundial 2026, el primero en expandirse a 48 equipos y en ser coanfitrionado por tres países.




