La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Florida anunciará este miércoles 20 de mayo una acusación formal contra Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, que causó la muerte de cuatro personas, según informó el medio El Nuevo Día. El acto se realizará en la Torre de la Libertad de Miami, según reportó el diario El País.
La acusación se fundamenta en una grabación de audio de junio de 1996 donde Castro, quien entonces ocupaba el cargo de ministro de Defensa de Cuba y jefe de las Fuerzas Armadas, admite haber dado la orden de derribar las aeronaves. "Túmbenlos en el mar cuando se aparezcan; y no consulten los que tienen las facultades", dice Castro en la grabación de 11 minutos y 32 segundos, según El País.
Los hechos ocurrieron el 24 de febrero de 1996, cuando dos avionetas Cessna C-337 fueron abatidas entre las 3:21 y las 3:27 de la tarde por cazas MiG de la fuerza aérea cubana, según el testimonio de Arnaldo Iglesias, sobreviviente que iba en una tercera aeronave que logró escapar. Las víctimas fueron Armando Alejandre, de 45 años; Carlos Costa, de 29; Mario de la Peña, de 24; y Pablo Morales, de 29, según El País.
La grabación reveladora
El audio que sustenta la acusación cayó en manos del periodista cubano Wilfredo Cancio en 2006, cuando trabajaba como reportero de asuntos cubanos para El Nuevo Herald, según El País. La grabación fue verificada con varios especialistas y con Alcibiades Hidalgo, quien fue secretario personal de Castro, confirmando su autenticidad.
En la grabación, Castro explica: "Yo decía que traten de tumbarlos arriba del territorio, pero ellos entraban en La Habana y se iban. Claro, con un cohetazo de esos, avión-avión, lo que viene para abajo es una bola de fuego y que va a caer arriba de la ciudad", según El País. Cancio publicó la exclusiva el 20 de agosto de 2006, acaparando la atención de medios internacionales.
"Lo que cambia esa grabación es que ya hay una prueba de voz de Raúl Castro asumiendo la total responsabilidad", dijo Cancio a El País. El periodista calificó la posible acusación como "un acto de justicia histórica" y señaló que "el anuncio del día 20 de mayo también es un guiño hacia la comunidad cubana", coincidiendo con las celebraciones del Día de la Independencia de Cuba.
Antecedentes judiciales
El juez James Lawrence King dictaminó el 12 de marzo de 1996 que el Gobierno de los Castro había asesinado "a cuatro seres humanos en el espacio aéreo internacional sobre el estrecho de Florida", según El País. El Congreso de Estados Unidos condenó los hechos ese mismo año. Cuba se negó a indemnizar a los familiares de las víctimas, pero Estados Unidos los compensó con 93 millones de dólares en activos congelados del Gobierno cubano, según la misma fuente.
"En los años noventa hubo imputaciones y acusaciones formales que fueron archivadas por la Administración de Bill Clinton, lo cual fue difícil de aceptar para las familias de los cuatro hombres asesinados", dijo Iglesias a El País. El caso quedó en suspenso durante la Administración de Barack Obama, cuando se produjo un acercamiento diplomático entre ambos países. Castro visitó la sede de Naciones Unidas en Nueva York y recibió a Obama en La Habana durante dos días, según El País.
Gerardo Hernández, exespía vinculado con el derribo, fue sentenciado en Estados Unidos a cadena perpetua y luego enviado a Cuba en 2014 como parte de un canje de prisioneros, según El País.
Contexto político actual
La iniciativa llega en medio del asedio del Gobierno de Donald Trump contra el régimen de La Habana, según El País. Desde enero, cuando el republicano anunció que Cuba era "la próxima" tras la incursión en Venezuela para detener a Nicolás Maduro, los cubanos están atentos a los planes del presidente estadounidense.
A un cerco petrolero de casi cinco meses se suman amenazas, negociaciones, visitas de funcionarios y un monto de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, según El País. La cadena CBS News reveló la noticia sobre el posible procesamiento de Castro el mismo día en que el director de la CIA llegó a La Habana la semana pasada, según la misma fuente.
Republicanos como Rick Scott, exgobernador de Florida, y el actual gobernador Ron DeSantis han pedido al Departamento de Justicia que presente cargos contra Castro, según El País.
Hermanos al Rescate
La organización Hermanos al Rescate realizaba labores de búsqueda y rescate en el estrecho de Florida, con exiliados y ayuda de la Guardia Costera estadounidense, para auxiliar a quienes se lanzaban al mar desde Cuba, los llamados balseros, según El País. Una semana antes del derribo, Iglesias había visto a sus compañeros durante una misión humanitaria en Nassau, Bahamas.
"Recuerdo las voces en la radio, la incertidumbre y luego el silencio. Un silencio que no se logra explicar", dijo Iglesias, de 88 años, a El País. "Treinta años después, sigo pensando en ellos casi todos los días".
Iglesias describió a las víctimas: "Carlos Costa tenía una calma especial. Mario de la Peña era un joven entusiasta y consumado ecologista. Pablo Morales era un balsero rescatado por nosotros, ayudando a otros a conseguir la libertad que él ya disfrutaba, y Armando Alejandre Jr, un cubano ejemplar", según El País.
Responsabilidad compartida
En 1996, Fidel Castro dijo que fue él quien dio la orden de que las avionetas no podían sobrevolar el cielo cubano para tirar octavillas. "Tenían la orden general de no permitírselo... Actuaron con plena conciencia de que estaban cumpliendo la orden... Asumo la responsabilidad de ello", dijo el fallecido mandatario, según El País. No obstante, el audio filtrado muestra que en realidad la orden fue dada por su hermano Raúl.
Raúl Castro, de 94 años, ya no es el hombre poderoso que se sentó a dialogar con Estados Unidos durante el mandato de Obama en 2016, según El País. Ahora envía a su nieto, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, para que sea el escolta de su legado.
"No sé si veremos a Raúl Castro ante un tribunal estadounidense", dijo Iglesias a El País. "Pero quisiera el pleno reconocimiento de la verdad. Que quede establecido que cuatro hombres fueron asesinados por una dictadura durante una misión humanitaria".
Implicaciones
"Durante décadas, muchas víctimas del régimen cubano sintieron que sus casos quedaban atrapados entre intereses diplomáticos y cálculos políticos", dijo Iglesias a El País. "Que hoy se vuelva a hablar de responsabilidades envía un mensaje importante: los crímenes de Estado no desaparecen simplemente porque pase el tiempo".
Cancio señaló que "todo lo que se está haciendo son elementos de presión sobre Cuba y un acto simbólico de justicia, aunque tardía, pero justicia al fin. Hay presión en el Congreso y en la comunidad para que se enjuicie a Raúl y Fidel como responsables del crimen", según El País.
Han pasado cinco administraciones por la Casa Blanca sin respuesta a pesar de la evidencia de que las avionetas fueron derribadas en aguas internacionales y no en el espacio aéreo cubano, según El País. La acusación de concretarse sería un hecho sin precedentes en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, marcando un punto de inflexión en la búsqueda de justicia para las víctimas del régimen cubano.


