La muerte de Lyhanna, una niña de 11 años desaparecida el pasado viernes en el sur de Francia y cuyo cuerpo fue encontrado este jueves, ha provocado una gran conmoción social y política en el país. El detenido por su desaparición es un hombre de 41 años que había sido denunciado varias veces por violación a menores, pero nunca fue interrogado ni procesado, lo que ha puesto en el centro del debate las graves fallas del sistema de protección infantil francés.