Francia, España, Inglaterra y Argentina disputan las semifinales del Mundial 2026 en un torneo dominado por campeones mundiales
Las cuatro selecciones campeonas del mundo —Francia, España, Inglaterra y Argentina— se enfrentarán en las semifinales del Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, un hecho histórico que solo se ha repetido en dos ocasiones previas en la historia de la Copa del Mundo. Francia y España jugarán el martes 14 de julio a las 21:00 en Dallas, mientras que Argentina e Inglaterra se medirán el miércoles 15 de julio a la misma hora en Atlanta, en un torneo que ha visto la destitución de 13 entrenadores tras sus respectivas eliminaciones.
Las semifinales del Mundial 2026 reunirán a las cuatro selecciones que las casas de apuestas situaban en los cuatro primeros puestos antes del torneo, consolidando un nivel de competición excepcional. Según El País, esta es solo la tercera ocasión en la historia de los Mundiales en que cuatro campeones del mundo disputan las semifinales. Las dos anteriores fueron en México 1970, cuando Brasil se enfrentó a Uruguay e Italia a Alemania, e Italia 1990, cuando los anfitriones jugaron contra Argentina y Alemania contra Inglaterra.
La semifinal entre Francia y España alcanza un valor de mercado combinado de 2.740 millones de euros, según Transfermarkt. Francia lidera con 1.520 millones de euros, la cifra más alta de cualquier selección en el torneo, mientras que España cuenta con 1.220 millones. La diferencia entre ambas es de 300 millones a favor del conjunto galo. Esta semifinal incluye cuatro de los cinco jugadores más valiosos de la competición: Lamine Yamal del Barcelona con 200 millones de euros, Kylian Mbappé de Francia con 180 millones, Michael Olise con 150 millones y Pedri González con 150 millones. El único jugador fuera de esta semifinal en el top cinco es el noruego Erling Haaland, también con 200 millones de euros.
Inglaterra, la otra semifinalista, posee un valor de mercado de 1.360 millones de euros, situándose entre Francia y España. Argentina, que completa el cuadro de las cuatro mejores, tiene 807,5 millones de euros, la cifra más baja entre los semifinalistas.
Los caminos hacia las semifinales fueron variados. Según El País, Inglaterra derrotó a Noruega 2-1 en cuartos de final, con un doblete de Jude Bellingham en los minutos 46 y 92. El capitán inglés Harry Kane afirmó en Miami que el equipo "todavía tiene margen para mejorar" antes de enfrentarse a Argentina. Kane igualó este sábado los 120 partidos con Inglaterra de Wayne Rooney, situándose como el segundo futbolista que más veces ha representado a la selección, solo por detrás del portero Peter Shilton.
Argentina avanzó tras una batalla contra Suiza que se resolvió en la prórroga. Según El País, los argentinos abrieron el marcador con un gol de Alexis Mac Allister en el minuto 9, pero necesitaron la prórroga para asegurar la victoria. Julián Álvarez marcó en el minuto 111 con un disparo combado al palo largo, y Lautaro Martínez selló la victoria en el minuto 120. Suiza jugó con 10 futbolistas desde el minuto 72 tras la expulsión de Breel Embolo por una segunda amarilla tras revisión del VAR.
El seleccionador argentino Lionel Scaloni no ocultó las dificultades de su equipo. "Después del empate, la cosa pintaba fea, pero tras la expulsión la cosa cambió. Hoy sufrimos, no estuvimos como queríamos. Nos costó juntar pases y ganar duelos", admitió el técnico según El País. Messi celebró el triunfo y adelantó que el partido de semifinales frente a Inglaterra será "especial" por la histórica rivalidad que une a ambos países, aunque nunca se ha enfrentado personalmente a los ingleses en un partido oficial.
Según la BBC, la rivalidad entre Inglaterra y Argentina en Mundiales se remonta a 1962 y ha estado marcada por momentos icónicos y controversias. De los cinco encuentros previos en Mundiales, Inglaterra lidera con tres victorias, aunque el último enfrentamiento fue en 2002. La BBC destaca que la rivalidad no es solo deportiva: tensiones políticas, especialmente alrededor de la Guerra de las Malvinas en los años 80, dominan la relación entre ambas naciones. Los jugadores y aficionados argentinos aún hacen referencia al conflicto en canciones de fútbol.
España avanzó tras eliminar a Bélgica en cuartos de final. Según El País, Mikel Merino, centrocampista del Arsenal, resolvió dos eliminatorias seguidas del Mundial con goles en la zona Cesarini, más allá del minuto 85. Contra Bélgica marcó en el minuto 88, solo cuatro días después de hacer lo mismo contra Portugal en octavos en el minuto 91. Lamine Yamal, extremo del Barcelona, expresó confianza en las posibilidades de España: "Si alguien debería tener miedo es Francia, los eliminamos de la Eurocopa. No tenemos miedo", según The Guardian.
Francia avanzó tras derrotar a Marruecos. Según The Guardian, Kylian Mbappé fue determinante en el partido, produciendo la magia que ha impulsado la carrera de Francia en el torneo. El medio británico señala que Francia es la selección más poderosa en términos de valor de mercado y que el entrenador Didier Deschamps "ha visto de todo antes y ciertamente no teme ni siquiera los bloques más bajos".
El torneo ha sido marcado por la destitución de entrenadores. Según El País, con la destitución del senegalés Pape Thiaw tras la eliminación de Senegal en dieciseisavos de final, son ya 13 los técnicos que han dejado su puesto tras su participación en el Mundial. La relación incluye al francotunecino Sabri Lamouchi, destituido tras su primer partido tras perder 5-1 contra Suecia el 15 de junio; el checo Miroslav Koubek, el escocés Steve Clarke, el surcoreano Hong Myung-bo y el argentino Marcelo Bielsa, seleccionador de Uruguay, que renunciaron tras no pasar la fase de grupos. El argentino Sebastián Beccacece, técnico de Ecuador, el neerlandés Ronald Koeman y el alemán Julian Nagelsmann lo hicieron por no superar dieciseisavos. El mexicano Javier Aguirre, el portugués Carlos Queiroz (Ghana) y el español Roberto Martínez (Portugal) se fueron tras los octavos. Zlatko Dalić, cuyo equipo Croacia cayó en dieciseisavos ante Portugal, también se incorporó a esta nómina.
La Federación Senegalesa de Fútbol informó que tras una reunión del Comité Ejecutivo el sábado 11 de julio de 2026, se decidió iniciar el procedimiento para la destitución del seleccionador nacional Pape Thiaw y de todo su cuerpo técnico. La decisión se produjo tras "una exhaustiva evaluación de los resultados deportivos y las perspectivas del equipo", según El País.
Erling Haaland, delantero del Manchester City y estrella de Noruega, destacó que haber puesto a su país en el mapa fue lo más importante de la participación noruega en el Mundial. "Creo que ha sido increíble. El rendimiento es una cosa, ganar a Brasil es una cosa, pero la forma en que ha estado Noruega, cómo hemos puesto a Noruega en el mapa, es quizás lo que más me conmueve", dijo Haaland en la zona mixta tras la eliminación. Invitó a los jóvenes de su país a soñar con jugar torneos importantes con la camiseta noruega.
Las tensiones políticas también han emergido durante el torneo. Según El País, el ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, calificó de "absolutamente inaceptables" las declaraciones del expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy, quien afirmó que la selección francesa tiene "un altísimo nivel, eso sí, sin franceses". Nuñez defendió que Francia es "un país de diversidad, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar" y lamentó que este tipo de comentarios alimenten ataques racistas contra los jugadores de la selección francesa, en particular contra su capitán Kylian Mbappé.
Según The Guardian, en sus rankings de poder previos a las semifinales, Francia se mantiene en el primer lugar, España en segundo, Inglaterra en tercero (subiendo un puesto), y Argentina en cuarto (bajando un puesto). El medio británico señala que mientras España ha ganado confianza con cada ronda, Argentina ha sufrido en cada partido de eliminatoria, con el mediocampista Leandro Paredes expresando: "Parece que si no hay sufrimiento, no cuenta".
Las semifinales representan el penúltimo paso hacia la final del Mundial 2026, con los ganadores disputando el título mundial en una final que promete ser uno de los encuentros más importantes de la historia reciente del fútbol internacional.





