Francia incautó el domingo un petrolero ruso sancionado, el Tagor, en aguas internacionales del océano Atlántico con apoyo del Reino Unido, según anunció el presidente Emmanuel Macron. La embarcación, sospechosa de formar parte de la llamada flota fantasma de Rusia, fue abordada por oficiales franceses a unas 400 millas náuticas al oeste de Bretaña, mientras Moscú calificó la operación de piratería internacional.