La fiscalía antiterrorista francesa abrió una investigación preliminar sobre acusaciones de tortura y crímenes de guerra contra autoridades israelíes por el trato dado a activistas franceses que participaban en una flotilla propalestina interceptada en el Mediterráneo cuando intentaba llegar a Gaza. El caso ganó atención internacional después de que un ministro israelí publicara un video burlándose de los detenidos esposados.