Gobernador de Bélgorod admite que población rusa anhela el fin de la guerra tras nuevos ataques ucranianos
El gobernador interino de la región rusa de Bélgorod, Alexánder Shuváyev, reconoció públicamente que los ciudadanos de la provincia más castigada por la guerra están hastiados y solo desean el fin de la invasión a Ucrania. La declaración se produce tras nuevos ataques ucranianos que dejaron al menos cuatro muertos y dejaron sin servicios básicos a la capital regional, situada a 80 kilómetros de la ciudad ucraniana de Járkov.
La región rusa de Bélgorod, fronteriza con la provincia ucraniana de Járkov, quedó nuevamente sin luz, gas y agua tras ataques ucranianos contra sus centrales eléctricas durante la madrugada del lunes al martes, según informó el gobernador interino Alexánder Shuváyev en su canal de Telegram. Los bombardeos dejaron al menos un muerto en la aldea de Belovskoye y tres heridos, según datos oficiales.
En una inusual admisión pública, Shuváyev reconoció en una entrevista concedida al diario Kommersant que la población de Bélgorod está hastiada del conflicto. "Que acabe la operación militar especial, que todos los ciudadanos puedan continuar con sus actividades y que la vida en la región mejore. Eso es lo más importante, no podemos obviarlo", declaró el jefe regional este martes.
La declaración resulta excepcional en el contexto ruso, donde las autoridades evitan reconocer públicamente el desgaste de la población civil por la guerra que Moscú inició en febrero de 2022 y que denomina oficialmente "operación militar especial".
**Intensidad de los ataques**
Según el recuento de Shuváyev en sus redes sociales, las fuerzas armadas de Ucrania lanzaron 66 ataques en las últimas 24 horas contra el territorio de la región de Bélgorod. "El enemigo utilizó sistemas de lanzamiento múltiple de cohetes y artillería. También lanzó artefactos explosivos mediante drones", detalló el gobernador.
Las tripulaciones de defensa aérea rusas derribaron 134 aparatos, según datos oficiales, aunque no pudieron evitar víctimas y daños materiales. En total, tres personas murieron y 11 más resultaron heridas solo en el último día, según las cifras proporcionadas por Shuváyev.
Durante la madrugada del lunes al martes, las fuerzas armadas ucranianas lanzaron dos oleadas contra varias subestaciones eléctricas y una planta de gas natural. "La infraestructura energética ha sufrido daños de nuevo, provocando cortes de luz y agua en ciertas zonas de la ciudad de Bélgorod y otros municipios", señaló Shuváyev.
**La región más castigada**
Bélgorod es la región rusa que más víctimas civiles suma en estos cuatro años de guerra, con más de medio millar de muertos, según la fuente. La capital de Bélgorod y Járkov, la segunda mayor ciudad de Ucrania, están separadas por apenas 80 kilómetros, lo que convierte a esta zona en uno de los frentes más activos de la invasión rusa desde su inicio en 2022.
Las aldeas más próximas al frente han estado bajo fuego desde el principio del conflicto. Rusia y Ucrania intercambian golpes de drones y misiles cada noche mientras sus tropas combaten en el frente, siendo las regiones rusas fronterizas las más castigadas, especialmente Bélgorod.
**Cambio de liderazgo**
Shuváyev fue nombrado gobernador de la región por el Kremlin en mayo de 2026, tras meses de especulación sobre la destitución de su predecesor, Viacheslav Gladkov. Gladkov era uno de los pocos políticos rusos que gozaban de cierta popularidad gracias a sus críticas por la gestión del Gobierno de algunos problemas de la población, como los bloqueos de internet.
El nuevo jefe de Bélgorod es un general del ejército reconvertido en político a través del programa "Tiempo de Héroes", una iniciativa con la que la Administración Presidencial busca ganarse el apoyo de los militares e introducirlos en la vida pública.
Shuváyev se reunió con el presidente ruso Vladímir Putin en el Kremlin el 13 de mayo. Según el gobernador, en aquel encuentro discutieron dos prioridades: proteger la región a través de la formación de unidades de defensa territorial, y reanimar su actividad económica. "Si logramos el primer objetivo, entonces la economía se desarrollará", manifestó Shuváyev a Kommersant.
**Implicaciones políticas**
La admisión pública del gobernador sobre el hastío de la población representa un reconocimiento inusual de las consecuencias de la guerra para los civiles rusos. Aunque el Kremlin mantiene un estricto control sobre el discurso público relacionado con la invasión a Ucrania, las autoridades regionales fronterizas enfrentan la difícil tarea de gestionar las consecuencias directas del conflicto mientras mantienen la línea oficial del gobierno central.
La situación en Bélgorod ilustra el desgaste que la guerra prolongada está causando en las regiones rusas más expuestas, donde la población civil sufre ataques constantes y la destrucción de infraestructura básica. El reconocimiento de Shuváyev sobre las aspiraciones de paz de los ciudadanos contrasta con la retórica oficial del Kremlin, que continúa justificando la invasión y evita establecer plazos para su conclusión.
La formación de unidades de defensa territorial mencionada por Shuváyev sugiere que las autoridades rusas anticipan la continuación de los ataques ucranianos contra la región y buscan reforzar su capacidad defensiva mediante la movilización de recursos locales.




