La decisión fue comunicada mediante un memorando interno enviado a empleados de la agencia por el director interino del ICE, David Venturella, según reportó The Washington Post. En el documento, el funcionario informó que la agencia volverá a reportar únicamente los fallecimientos ocurridos mientras una persona permanezca bajo custodia federal. El Departamento de Seguridad Nacional confirmó la noticia en una publicación en la red social X.
"Según esta política actualizada, cuando una persona ya no se encuentre bajo la custodia de ICE, este organismo dejará de ser responsable de supervisar o investigar las muertes que puedan producirse. Es una cuestión de sentido común", señaló el Departamento de Seguridad Nacional en X, según reportó El País. La dependencia agregó que "el ICE no se hace responsable cuando una persona fallece semanas después de haber salido de su custodia".
La política ahora eliminada había sido adoptada en 2021 durante la Administración de Joe Biden. Deborah Fleischaker, quien entonces se desempeñaba como jefa interina de gabinete del ICE, explicó a The Washington Post que el cambio buscaba evitar que personas con problemas médicos graves fueran liberadas poco antes de morir, lo que impediría que sus casos quedaran registrados como fallecimientos bajo custodia.
Según The Guardian, la orden de 2021 fue promulgada después de que un hombre que contrajo coronavirus tras sufrir un derrame cerebral mientras estuvo detenido durante dos años en el centro de detención de Adelanto en California muriera tres días después de que ICE lo liberara. Fleischaker dijo que la política "fue cambiada para dejar claro que ICE no debería liberar a las personas simplemente para evitar muertes bajo custodia", según The Guardian.
El objetivo de la política de 2021 era garantizar que ICE no pudiera eludir la responsabilidad por las muertes liberando a personas gravemente enfermas de la custodia, según The Guardian. Detenidos con daño cerebral o que sufrían infecciones han muerto poco después de que ICE los liberara, según la misma fuente.
En el último memorando, Venturella escribió que "ICE está volviendo a la práctica estándar de reportar muertes que ocurren mientras un individuo está bajo custodia de la agencia", según The Guardian.
El Departamento de Seguridad Nacional defendió la decisión y aseguró que seguirá informando sobre los fallecimientos ocurridos dentro de sus instalaciones o mientras una persona permanezca oficialmente detenida. "El ICE mantiene su compromiso con la transparencia en lo que respecta a las muertes de personas detenidas. Esta política actualizada describe los procedimientos para la notificación, revisión y notificación oportunas de las muertes que se produzcan bajo la custodia del ICE, lo que incluye notificar a los familiares, los consulados, el Congreso y el público", señaló la agencia en su publicación, según El País.
Sin embargo, defensores de los derechos de los inmigrantes sostienen que eliminar la regla de los 30 días reducirá la capacidad de identificar problemas médicos que se originan durante la detención, pero cuyos efectos se manifiestan poco después de la liberación, según El País.
La medida se produce en un contexto de crecientes cuestionamientos por el aumento de muertes bajo custodia migratoria. De acuerdo con un estudio reciente citado por El País, se han registrado 49 muertes bajo custodia del ICE desde el inicio del segundo mandato de Trump. Además, la agencia reportó 18 fallecimientos durante los primeros cinco meses de 2026, una cifra que podría superar las al menos 30 muertes registradas en 2025, el total anual más alto en dos décadas, según la misma fuente.
The Guardian también reportó que 18 personas han muerto en los primeros cinco meses de este año y que ha habido un número significativo de suicidios. La agencia enfrenta escrutinio sobre la calidad de la atención médica ofrecida a los detenidos, según The Guardian.
Otra investigación publicada en la revista científica de la Asociación Médica Estadounidense (JAMA) analizó 272 muertes ocurridas bajo custodia de ICE durante un periodo de 22 años, según El País. El estudio encontró que, tras varios años de descenso, la tasa de mortalidad comenzó a aumentar de forma acelerada desde 2023 y alcanzó niveles superiores incluso a los observados durante la pandemia de covid, según la misma fuente.
Según el informe citado por El País, la tasa de mortalidad pasó de 13 muertes por cada 100.000 detenidos en 2023 a 31,8 en 2024 y 47,5 en 2025. Para enero de 2026 ya había alcanzado 88,9, superando incluso el pico de 75,6 registrado en 2020 durante la emergencia sanitaria, según los datos del estudio.
Un portavoz del ICE dijo a The Washington Post que la nueva política era de "sentido común" y que ICE permanecía "comprometido con la transparencia" respecto a las muertes de detenidos, pero no debería ser responsable de monitorear o revisar casos "cuando un individuo fallece semanas después de salir de su custodia", según The Guardian.
La eliminación de esta política plantea interrogantes sobre la rendición de cuentas de la agencia en un momento en que las tasas de mortalidad bajo custodia migratoria alcanzan niveles históricos. La capacidad de identificar patrones de negligencia médica o condiciones inadecuadas de detención podría verse comprometida si los fallecimientos que ocurren poco después de la liberación ya no son investigados ni reportados sistemáticamente.


