Gobierno de Trump avanza para retirar la ciudadanía a 17 personas naturalizadas en Estados Unidos
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció el lunes nuevas acciones para revocar la ciudadanía de 17 personas naturalizadas, acusadas de haber obtenido ese estatus mediante fraude o engaños durante el proceso de naturalización. La medida forma parte de una campaña de desnaturalización impulsada por la Administración de Donald Trump que ha intensificado el uso de este mecanismo legal poco frecuente como parte de su estrategia de control migratorio.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó casos en tribunales federales de distintos puntos del país contra 17 ciudadanos naturalizados que podrían perder su nacionalidad estadounidense, según anunció la agencia el lunes. Los casos están relacionados con presuntas irregularidades durante el proceso de naturalización, incluyendo fraude, uso de identidades falsas y la supuesta ocultación de información que habría afectado la elegibilidad de algunas personas para obtener la ciudadanía, según el Departamento de Justicia.
Entre los casos presentados figura una persona condenada por conspiración para cometer fraude en el sistema de salud, otra por intento de agresión sexual contra un menor y un individuo acusado de conspirar para distribuir medicamentos sujetos a receta sin licencia, según el Departamento de Justicia. También se menciona a un exsacerdote católico acusado de abusar sexualmente de un menor y a un hombre señalado por presentar solicitudes fraudulentas de visas H-1B, según la agencia. En otro de los expedientes, las autoridades alegan que una mujer obtuvo la ciudadanía utilizando una nueva identidad después de que previamente se le negara un beneficio migratorio, según el Departamento de Justicia.
La desnaturalización es el proceso mediante el cual se revoca la ciudadanía a una persona naturalizada. Se trata de una herramienta poco frecuente en Estados Unidos y solo puede llevarse a cabo a través de los tribunales federales, según el Departamento de Justicia. Sin embargo, desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el Gobierno ha incrementado el uso de este mecanismo como parte de una estrategia más amplia de control migratorio, según el Departamento de Justicia.
"Obtener la ciudadanía estadounidense es un privilegio y, bajo el firme liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia mantiene una política de tolerancia cero respecto al abuso de este proceso", dijo el fiscal general interino Todd Blanche en un comunicado, según el Departamento de Justicia.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, expresó una postura similar al señalar que hay que ganarse la ciudadanía de Estados Unidos "con honestidad", según el Departamento de Justicia. Mullin añadió que la Administración "seguirá utilizando todos los medios legales a su alcance para retirar la ciudadanía y expulsar a los extranjeros", según el Departamento de Justicia.
La nueva ronda de casos llega apenas semanas después de que el Departamento de Justicia anunciara medidas similares contra otras 12 personas, según el Departamento de Justicia. El aumento de estos procedimientos marca un cambio respecto a años anteriores. Durante la Administración Biden se presentaron 24 casos de desnaturalización, según un funcionario del Departamento de Justicia citado por la CNN.
La actual Administración ya ha superado esa cifra en menos de un año, según el Departamento de Justicia. Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional recibieron instrucciones a finales del año pasado para remitir más de 200 posibles casos de desnaturalización al mes, según reportó The New York Times.
Aunque el Gobierno federal ha utilizado esta herramienta en distintas épocas, se ha tratado de un recurso excepcional debido a las exigencias legales que implica retirar la ciudadanía a una persona naturalizada, según el Departamento de Justicia. Los procesos de desnaturalización siguen siendo relativamente infrecuentes porque el Gobierno debe cumplir con un estándar de prueba elevado ante los tribunales, según el Departamento de Justicia. A diferencia de otros procedimientos migratorios, no basta con una decisión administrativa: corresponde a un juez federal determinar si la ciudadanía fue obtenida mediante fraude o mediante la omisión deliberada de información relevante durante el proceso de naturalización, según el Departamento de Justicia.
Históricamente, la ciudadanía estadounidense ha sido revocada por motivos que van desde información falsa sobre la fecha de llegada al país, la edad o el estado civil de una persona hasta razones políticas, según el Departamento de Justicia. Durante la Segunda Guerra Mundial, por ejemplo, el Gobierno revisó expedientes de ciudadanos estadounidenses de origen alemán considerados simpatizantes del nazismo, según el Departamento de Justicia.
La intensificación de estos procedimientos bajo la Administración Trump representa un cambio significativo en la política migratoria estadounidense. Con 29 casos presentados en menos de un año y la instrucción de procesar más de 200 casos mensuales, el ritmo actual supera ampliamente el de administraciones anteriores. La medida se enmarca en la estrategia más amplia del Gobierno republicano de endurecer el control migratorio y reforzar los requisitos para obtener y mantener la ciudadanía estadounidense.



