Gobierno sudafricano acusa a expresidente Zuma de mostrar "dedo medio" al país tras reunirse con empresario ligado a escándalo de corrupción
El exmandatario sudafricano Jacob Zuma generó indignación en el gobierno de su país tras reunirse en India con Ajay Gupta, uno de los empresarios acusados de estar en el centro de un masivo escándalo de corrupción conocido como "captura del Estado". Una ministra del gabinete calificó el encuentro como una afrenta a los sudafricanos que perdieron dinero por las actividades de los hermanos Gupta, mientras el gobierno anunció una investigación sobre el incidente.
Una fotografía de Jacob Zuma junto a Ajay Gupta en un templo indio, compartida por medios indios esta semana, desató una crisis diplomática y política en Sudáfrica, según reportó la cadena británica BBC.
La ministra del gabinete sudafricano Khumbudzo Ntshavheni declaró en una conferencia de prensa el viernes que resulta "muy perturbador que un expresidente del Estado abierta y sin disculpas muestre el dedo medio a los sudafricanos que han perdido mucho dinero a través de las travesuras de los hermanos Gupta", según la BBC.
Los hermanos Gupta, empresarios de origen indio, fueron acusados hace aproximadamente una década de beneficiarse de sus estrechos vínculos con el entonces presidente Zuma y de influir en la política sudafricana, según la fuente. Ambas partes negaron irregularidades en su momento.
La familia Gupta abandonó Sudáfrica en 2018 después de que una comisión judicial comenzara a investigar acusaciones de que estaban involucrados en un fraude masivo conocido como "captura del Estado", según la BBC. Este término describe cómo intereses privados supuestamente controlaron instituciones públicas para su beneficio personal.
Los dos hermanos menores Gupta, Atul y Rajesh, se trasladaron a los Emiratos Árabes Unidos, donde un tribunal rechazó en 2023 una solicitud sudafricana de extradición, según la fuente.
Zuma, miembro de larga trayectoria del Congreso Nacional Africano (ANC), fue forzado a dejar el cargo en 2018 tras una serie de acusaciones de corrupción relacionadas con los Gupta, según la BBC. El expresidente siempre ha negado cualquier irregularidad.
La comisión judicial que investigó el caso documentó específicamente el despido en 2015 del ministro de Finanzas Nhlanhla Nene porque no cumplía con los deseos de los Gupta, y el nombramiento de dos ministros posteriores, Des van Rooyen y Malusi Gigaba, que eran favorables a los intereses de la familia, según la fuente.
La comisión también detalló una red de corrupción en la empresa estatal de electricidad Eskom, que culminó con miembros clave del ejecutivo de la compañía siendo colocados en sus puestos por los Gupta, según la BBC.
Tras reunirse con Ajay Gupta en el templo en India, Zuma, quien ahora encabeza el partido uMkhonto weSizwe (MK), supuestamente declaró que se presentaría para la reelección en las próximas elecciones de Sudáfrica, según reportes citados por la BBC.
En respuesta, la ministra Ntshavheni afirmó que Zuma, de 84 años, "continúa mostrando el dedo medio y afirma que quiere dirigir este país nuevamente", según la fuente.
La ministra también calificó como una "desgracia" que el alto comisionado sudafricano en India, Anil Sooklal, hubiera acompañado a Zuma a la reunión con Gupta, según la BBC.
El ministro de Relaciones Internacionales de Sudáfrica, Ronald Lamola, anunció que el país lanzará una investigación sobre la reunión, según la fuente. Lamola declaró que parecía que Zuma estaba ejecutando "una política exterior paralela".
Bajo el liderazgo de Zuma, el partido MK obtuvo aproximadamente el 15% de los votos en las elecciones de 2024, que vieron al ANC perder su mayoría por primera vez desde que comenzó la era democrática en 1994, cuando Nelson Mandela se convirtió en presidente, según la BBC.
El incidente plantea serias interrogantes sobre la diplomacia sudafricana y la capacidad del gobierno para controlar las acciones de figuras políticas de alto perfil que operan fuera de los canales oficiales. La investigación anunciada por el ministro Lamola buscará determinar las circunstancias exactas de la reunión y el papel del diplomático sudafricano en el encuentro.
El caso de los hermanos Gupta representa uno de los escándalos de corrupción más significativos en la historia democrática de Sudáfrica, con pérdidas estimadas en miles de millones de rands para el Estado. La reaparición pública de vínculos entre Zuma y la familia Gupta amenaza con reabrir heridas políticas en un momento en que el país enfrenta desafíos económicos y políticos significativos tras el cambio en el equilibrio de poder político en 2024.




