El gobierno de Venezuela tomó sin juicio ni procedimiento administrativo la vivienda del dirigente opositor Leopoldo López en Caracas y la transformó en un centro social para la tercera edad, según denunció el político exiliado en Madrid. La confiscación se produjo semanas después de que López declarara su apoyo a la intervención militar estadounidense que capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, según las fuentes.