Miles de trabajadores agrícolas temporales viajan desde México y Centroamérica a Estados Unidos bajo el programa de visas H-2A, que se ha cuadruplicado desde 2013 hasta representar una sexta parte de la fuerza laboral agrícola del país. El programa experimenta una expansión acelerada tras la reducción de salarios mínimos y el aumento de aprobaciones de visas en 17 por ciento durante la primera mitad del año fiscal 2026, mientras la administración Trump intensifica restricciones a otras vías de inmigración legal.