Una banda de ransomware ha escalado sus ataques contra bufetes de abogados enviando impostores que se hacen pasar por personal de soporte técnico directamente a las oficinas de las víctimas, donde roban información usando memorias USB o facilitan acceso remoto a otros miembros del grupo, según alertaron Google y el FBI. El grupo conocido como Silent Ransom Group atacó a "docenas" de víctimas entre enero y mayo de 2026, combinando técnicas tradicionales de hackeo con intrusiones físicas en lo que representa una escalada significativa en el cibercrimen.