El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán alcanza los tres meses de duración, superando ampliamente las tres semanas que Washington calculaba para derrocar al régimen de los ayatolás. El bloqueo del estrecho de Ormuz mantiene el precio del petróleo un 50% más caro que antes de la guerra y ha convertido lo que se planeó como un ataque relámpago en un shock energético planetario que amenaza con llevar a la economía mundial a la recesión si no se alcanza un acuerdo en junio, según advierten analistas y organismos económicos internacionales.