La guerra civil en Sudán ha entrado en su cuarto año transformada en un bombardeo incesante con drones que ha cobrado al menos 150.000 vidas, según reportes del Los Angeles Times. Entre enero y abril de 2026, casi 880 civiles sudaneses murieron en ataques con drones, convirtiéndolos en la principal causa de muertes civiles en el conflicto, según declaró en abril el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Turk. El conflicto, que enfrenta al ejército sudanés con las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), ha desplazado a más de 14 millones de personas de sus hogares.