La guerra iniciada por Estados Unidos contra Irán ha alcanzado los tres meses de duración, el doble del plazo máximo de seis semanas que el presidente Donald Trump prometió a su gabinete el 26 de marzo, según reporta El País. A pesar de la abrumadora superioridad militar estadounidense, Washington no ha logrado convertir sus éxitos en el campo de batalla en un triunfo político definitivo ni alcanzar sus objetivos declarados de derrocar al régimen de los ayatolás y desnuclearizar el país persa.