Hong Kong detiene a cinco personas por vender libros considerados sediciosos en redadas a librerías independientes
La policía de Hong Kong arrestó a cinco personas tras allanar dos librerías independientes acusadas de vender y exhibir publicaciones catalogadas como sediciosas. Las autoridades afirman que los libros incitaban odio contra el gobierno, el poder judicial y las fuerzas de seguridad del territorio. Los detenidos, cuyas edades oscilan entre 37 y 59 años, enfrentan cargos por violar la legislación de seguridad nacional con intención sedicioso, delito que podría resultar en hasta siete años de prisión si son condenados.
Las redadas ocurrieron en dos establecimientos ubicados en Hong Kong. Según reportes de la agencia de noticias AFP, los oficiales fueron vistos sacando a una mujer esposada de la librería Have A Nice Stay, ubicada en el densamente poblado barrio de Mong Kok. La policía confiscó libros de ambas tiendas, según confirmó el gobierno en un comunicado oficial.
El grupo detenido está compuesto por dos hombres de 37 y 57 años, y tres mujeres de edades entre 30 y 59 años. Se encuentran bajo investigación y actualmente en custodia de las autoridades.
Have A Nice Stay fue fundada en 2022 por un grupo de periodistas independientes y se especializaba en literatura sobre democracia, autoritarismo y alfabetización mediática. El allanamiento ocurrió un día después de que la tienda anunciara su cierre programado para agosto, citando razones financieras y lo que describió como una "esquiva 'línea roja'" respecto a qué material se considera problemático.
Medios locales reportaron que la cercana Greenfield Book Store también fue objetivo de la operación policial. Según su página de Facebook, esta tienda comercializa libros de Hong Kong y Taiwán que cubren literatura, historia, filosofía, arte, sociología y autoayuda.
Ninguno de estos dos establecimientos participa en la Feria del Libro de Hong Kong de este año, que abrió sus puertas el miércoles.
Las redadas de esta semana representan la tercera operación contra librerías en Hong Kong durante 2026. En junio, dos trabajadores fueron arrestados en la tienda Hunter, y en marzo se detuvieron a cuatro personas en Book Punch.
Amnesty International calificó las redadas como indicador de "la realidad desalentadora de lo que la ciudad se ha convertido: un lugar donde puedes ser criminalizado simplemente por lo que hay en tu estantería". La organización señaló que la incertidumbre sobre las denominadas "líneas rojas" ha dejado a libreros y escritores "adivinando qué títulos podrían llevar a investigación criminal, arresto o cierre", resultando en miedo y autocensura.
Las autoridades no identificaron públicamente los nombres de los negocios allanados, aunque reportes de prensa confirmaron los establecimientos específicos afectados. Los libros confiscados fueron cargados en vehículos policiales durante las operaciones.




