IBM sufre su mayor caída bursátil en casi seis décadas tras resultados decepcionantes del segundo trimestre
Las acciones de IBM registraron este martes su mayor desplome en casi seis décadas, cayendo hasta un 26% intradía, después de que la compañía informara de ventas preliminares del segundo trimestre por debajo de las expectativas del mercado. Los ingresos alcanzaron 17.200 millones de dólares, por debajo de los 17.900 millones que esperaban los analistas, en un contexto donde la escasez de semiconductores provocada por el auge de la inteligencia artificial está obligando a las empresas a reasignar presupuestos tecnológicos hacia chips y servidores, alejándose de los productos tradicionales de IBM.
La caída de las acciones de IBM, que llegaron a cotizar a 215,67 dólares, representa su mayor descenso intradía desde al menos el 3 de enero de 1968, según reportes de cincodias.elpais.com. Este desplome refleja una crisis más profunda en el sector de software, donde empresas como Workday y ServiceNow también registraron caídas cercanas al 6%, mientras que los fabricantes de semiconductores como SK Hynix y AMD vieron subir sus cotizaciones.
La compañía atribuyó directamente el resultado a cambios estructurales en el gasto tecnológico de sus clientes. Según IBM, su principal negocio, la venta de software, ha perdido impulso porque las empresas están destinando cada vez más recursos a la compra de chips y servidores debido a la escasez provocada por el auge de la inteligencia artificial. Los ingresos preliminares del segundo trimestre ascendieron a 17.200 millones de dólares, equivalentes a 15.018 millones de euros, cifra que quedó por debajo de las estimaciones de los analistas, que esperaban 17.900 millones de dólares, o 15.630 millones de euros.
La división de infraestructura de IBM fue especialmente afectada, registrando una caída del 7%. La compañía señaló que todavía está revisando sus cuentas y que los resultados definitivos, previstos para la próxima semana, podrían variar ligeramente respecto a estas cifras preliminares.
El contexto detrás de estos números es la expansión sin precedentes de centros de datos en todo el mundo, esenciales para alimentar sistemas de inteligencia artificial. Esta expansión ha provocado una grave escasez de semiconductores, especialmente de chips de memoria, que ha incrementado los costes de fabricación de productos que van desde los iPad hasta las consolas Xbox. Los resultados de IBM sugieren que esta situación está obligando a las empresas a destinar una mayor parte de su presupuesto tecnológico a servidores y chips, dejando menos recursos para otras tecnologías, como los mainframes y el software de IBM.
Anurag Rana, analista de Bloomberg Intelligence, señaló que "el gasto discrecional en TI está empeorando y probablemente será el tema dominante entre la mayoría de las compañías de software cuando publiquen sus resultados". Esta observación sugiere que el problema de IBM no es aislado, sino síntoma de un reajuste más amplio en las prioridades de inversión tecnológica.
El consejero delegado de IBM, Arvind Krishna, reconoció en una carta a los inversores que la empresa ya esperaba que los problemas en la cadena de suministro afectaran a los resultados. Sin embargo, admitió que no anticipó que los clientes también trasladarían parte de su gasto desde los productos de IBM hacia la compra de servidores, almacenamiento y memoria, con el objetivo de protegerse frente a futuras subidas de precios.
"La realidad ha sido peor de lo que esperábamos", escribió Krishna, añadiendo que los mainframes Z de IBM y el software asociado representaron gran parte del desfase. "Estas condiciones exigen una ejecución impecable por parte de nuestros equipos y, este trimestre, no estuvimos a la altura. No nos adaptamos ni actuamos con la rapidez suficiente, y numerosas operaciones de gran tamaño no se cerraron en los plazos previstos".
IBM, al igual que la mayoría de los proveedores de software, ha incorporado capacidades de inteligencia artificial a sus productos y ha destacado su capacidad para ofrecer a los clientes las tecnologías más avanzadas. La empresa ha tratado de convencer a los inversores de que la IA fortalecerá su negocio en lugar de reemplazarlo. Los directivos de IBM han señalado que los proyectos relacionados con la inteligencia artificial impulsan la demanda de su software de infraestructura, que permite a los clientes trabajar con los modelos de IA más avanzados.
Sin embargo, los resultados del segundo trimestre sugieren que esta estrategia no ha sido suficiente para contrarrestar el cambio en las prioridades de gasto de los clientes. La escasez de semiconductores ha creado una situación donde las empresas deben elegir entre invertir en infraestructura de IA o mantener sus sistemas existentes, y muchas han optado por la primera opción, dejando de lado las soluciones tradicionales de IBM.
Este desplome bursátil marca un punto de inflexión en la narrativa de la transformación digital impulsada por la inteligencia artificial. Mientras que los fabricantes de chips se benefician de la demanda sin precedentes de semiconductores, los proveedores de software tradicionales enfrentan una presión creciente para adaptarse a un mercado donde la infraestructura de IA se ha convertido en la prioridad principal de inversión.



