

Científicos inauguraron este miércoles en la estación Concordia de la Antártida el primer repositorio global de núcleos de hielo de montaña, preservando la historia atmosférica de la Tierra en una bóveda congelada para que las futuras generaciones puedan estudiarla mientras el calentamiento global derrite glaciares en todo el mundo.
La Fundación Ice Memory, un consorcio de institutos de investigación europeos, inauguró este santuario congelado mediante una ceremonia transmitida en directo donde se cortó simbólicamente la cinta de apertura de la cueva helada que albergará las muestras de hielo para las generaciones futuras, según informó la propia fundación.
Las primeras dos series de muestras de núcleos de hielo alpino fueron extraídas del Mont Blanc en Francia y del Grand Combin en Suiza, y llegaron a la estación después de un viaje refrigerado de 50 días en rompehielos y avión desde Trieste, Italia.
Durante la ceremonia de inauguración, equipos de miembros de la fundación transportaron caja tras caja de núcleos de hielo a la cueva, excavada profundamente en un banco de nieve compactada de 5 metros de altura, que mantiene una temperatura constante de aproximadamente -52°C.
"Al salvaguardar muestras físicas de gases atmosféricos, aerosoles, contaminantes y polvo atrapados en capas de hielo, la Fundación Ice Memory garantiza que las futuras generaciones de investigadores podrán estudiar las condiciones climáticas pasadas utilizando tecnologías que aún no existen", explicó Carlo Barbante, vicepresidente de la Fundación Ice Memory y profesor de la Universidad Ca' Foscari de Venecia.
El proyecto Ice Memory fue lanzado en 2015 por un consorcio de institutos de investigación: de Francia, el Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS), el Instituto Nacional Francés de Investigación para el Desarrollo Sostenible (IRD) y la Universidad de Grenoble-Alpes; de Italia, el Consejo Nacional de Investigación (CNR) y la Universidad Ca' Foscari de Venecia; y de Suiza, el Instituto Paul Scherrer.
Los científicos ya han identificado y perforado núcleos de hielo en 10 sitios glaciares en todo el mundo y planean transportarlos a la cueva santuario para su custodia en los próximos años. El objetivo durante la próxima década es elaborar una convención internacional para preservar y salvaguardar las muestras para que las futuras generaciones puedan estudiarlas.
A medida que las temperaturas aumentan globalmente, los glaciares están desapareciendo a un ritmo acelerado, y con ellos información crítica sobre la atmósfera: desde 2000, los glaciares han perdido entre el 2% y el 39% de su hielo a nivel regional y aproximadamente el 5% a nivel mundial, según datos de la fundación.
"Estos núcleos de hielo no son reliquias... son puntos de referencia", afirmó Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial de la ONU. "Permiten a los científicos actuales y futuros entender qué cambió, con qué rapidez y por qué".
Los núcleos de hielo funcionan como cápsulas del tiempo atmosféricas, conteniendo información sobre los cambios pasados de la Tierra en un archivo climático congelado. Esta iniciativa representa una carrera contra el tiempo para preservar estos registros históricos antes de que desaparezcan por completo debido al calentamiento global.