El incendio en la fábrica de calzado Huiteng ocurrió alrededor del mediodía del jueves en Jinjiang, según reportes de la agencia estatal CCTV. Jinjiang es conocida internacionalmente como la "capital mundial del calzado" de China, siendo responsable de aproximadamente el 20% de la producción mundial de zapatos deportivos.
Según reportes preliminares, el fuego pudo haber comenzado en la planta baja de la instalación donde se almacenaban materiales inflamables. Footage dramático publicado por Xinhua mostró enormes columnas de humo negro elevándose del edificio, así como personas que aparentemente estaban atrapadas en el techo de la estructura.
El Ministerio de Gestión de Emergencias de China anunció que aproximadamente 200 trabajadores de bomberos y rescate fueron despachados al sitio. Cientos de trabajadores de rescate fueron trasladados de urgencia a la escena, según reportó CCTV, y más de 200 personas fueron evacuadas del lugar. Sin embargo, permanece sin claridad cuántas personas resultaron heridas en el incidente.
El presidente Xi Jinping fue citado por medios estatales diciendo que se esperaban "pérdidas humanas graves" ya que se creía que muchos trabajadores aún estaban atrapados dentro del edificio. "No se debe escatimar esfuerzo en las operaciones de búsqueda y rescate y en el apoyo a las familias", agregó Xi Jinping.
Las autoridades han detenido a varios trabajadores de los propietarios de la fábrica, y la cuenta bancaria de la empresa fue congelada, según Xinhua. El Ministerio de Gestión de Emergencias de China declaró que "simultáneamente, la causa del incendio debe ser investigada, se deben aprender lecciones y se deben tomar medidas efectivas para prevenir que accidentes similares vuelvan a ocurrir".
Este incendio ocurre en el contexto de una serie de incendios mortales en China. En noviembre, Beijing lanzó una campaña renovada para alinear edificios de gran altura y fábricas con los códigos de seguridad contra incendios después de que 168 personas murieran en Hong Kong cuando varios bloques de torres se incendiaron. Un mes después, un edificio residencial en la provincia de Guangdong mató a 12 personas.
Las autoridades chinas han intensificado sus esfuerzos de seguridad contra incendios en respuesta a estos eventos trágicos, aunque este incendio en Jinjiang demuestra que los riesgos persisten en las instalaciones industriales del país.

